Posts etiquetados ‘perfección’

Lo hermoso de las águilas es su soledad, nadie vuelta tan alto y tan solo como ellas.
Nadie mantiene una distancia tan grande de otros seres vivos.
Y nadie mata con tanta habilidad, eficacia y elegancia.
Solo en la soledad las águilas y yo nos parecemos; pero yo no puedo alejarme tanto de los seres humanos como ellas hacen.
Al final soy un gusano, un roto que las observa con unos prismáticos y envidia.
Con un deseo vehemente de escapar de aquí de una vez por todas.
Siempre son desalentadoras mis conclusiones cuando me comparo con las cosas potentes, hermosas y libres.

Iconoclasta

Foto de Iconoclasta.

Anuncios

Yo y Mi razón reduc

Escribir es el más fascinante acto de egoísmo.
Todo deja de importar salvo el propio pensamiento. Cuando escribo solo existo Yo y solo existe Mi razón, mis ideas precisas y perfectas.
Impúdicas y sórdidas como los sueños de un enfermo mental.
La realidad que me rodea carece de importancia, porque la verdad la creo yo dentro de mi cerebro.
Las personas se convierten en cosas inferiores y sacrificables o utilizables en mis manos.
La moralidad es una hipocresía inconcebible en mi pensamiento y la ética es absolutamente despiadada.
Hay quien usa su habilidad literaria para alentar el intelecto, educar o emocionar. Bien por ellos, pero no son ejemplos que me gustan o me sienta tentado de seguir.
Yo soy otra cosa.
De hecho, no existe nada que me sirva de ejemplo.
Es fácil ser dios sabiendo plasmar precisa y claramente el pensamiento de forma tridimensional haciéndolo duradero, táctil e inviolable en el tiempo.
Escribir me eleva por encima de cualquier ser humano y cualquiera de las leyes humanas.
Soy absolutamente amado y envidiado.
Y nada ni nadie, puede impedir mi divinidad. Nadie…
Ninguna ley, ningún dictador, ninguna sociedad.
Siempre seré absolutamente libre e indomable, sea cual sea la situación. Los líderes de cualquier índole mueren en el mismo instante que nacen en mi ano; el excretor de miserias de todo tipo.
Mi vanidad es absolutamente impermeable a cualquier contaminación ajena a mi pensamiento hermético.
Acabo siempre concluyendo que todo está mal hecho (incluyendo humanos) porque no nací antes.
Y firmo mi pensamiento ajeno al mundo, con el humo de un cigarro cegando interesantemente mi ojo.
La ceniza ha caído sobre el papel y por tanto mi pensamiento, me gusta; da carisma. Soy perfecto hasta el final.

 

 

ic666 firma

Iconoclasta
Foto de Iconoclasta.

Estoy bien

Publicado: 29 octubre, 2015 en Maldito romanticismo, Reflexiones
Etiquetas:, , ,

Estoy bien

El cielo pega un último estallido de color para luego oscurecerse rápidamente, más rápidamente de lo que puedo caminar.

Un camión lleva troncos de árboles y deja una estela fragante de madera en el aire que mi alma aspira. Y es bueno.

Oscurece… Un tractor cansado arrastra un remolque con balas de heno que dejan su olor y briznas en el aire.

Y mi alma también lo aspira.

Y es bueno.

Estoy dos veces bien.

Ya apenas se ve el camino, la oscuridad trae un calor extraño que conforta y acentúa todos los aromas de la tierra.

Recortado en una loma, apenas contrastado el color de sus pelajes, un rebaño de ovejas muy juntas, desprende su fuerte olor a lana y a perfecta existencia.

Se extiende alrededor de mí y parece un ser vivo que olisquea mi rostro.

Y mi alma aspira también el rancio olor.

Y está bien.

Cuando llego al pueblo de nuevo, huele a leña ardiendo y la perfección del momento alcanza el grado de una extrema unción.

Porque es un momento que sería perfecto para morir.

Para dejar de respirar sabiendo que has llegado a lo más precioso. Que tantos años de estar en lugares erróneos, se han borrado con solo una hora en la que el alma ha aspirado todo lo que debía, lo que necesitaba. Donde yo mismo era un aroma, una nostalgia, un ser formando parte de ello.

Dan ganas de sentarse en la total oscuridad de un árbol y dejar que la noche me convierta en un aroma, fundirme, dejar la carne. Evaporar, ser humedad, ser todas esas cosas, todos esos aromas que forman una vida tan íntima y tan intensa, capaz de azotar el pensamiento hasta arrancarle un gemido.

Porque hacen de la noche algo que puedes tocar y acariciar.

Debería aprovechar la oportunidad de morir, ahora que es perfecta la vida. Antes de que se estropee de nuevo.

Duele tanto el tobillo y la rodilla que la idea de fallecer es un mero trámite para ser noche en las altas montañas.

Pero pienso que la amo, marco su número y se lo digo: “Ojalá estuvieras aquí”. No le digo que quiero morir ahora, no es justo para ella. Me dice que me ama también. Disimulo un gemido con una tos, porque hay simples palabras que se conjugan con los aromas de la más pura vida. Y lo hacen todo más precioso.

Debería aprovechar el momento para hacer mutis por el foro.

No sé cuando se alinearán de nuevo los aromas de la noche; tal vez tarden tanto como los cometas que cruzan el universo ante nuestras narices cada cientos de años.

Mi alma aspira sus propias emociones impregnadas de este universo, en este instante.

Y está bien.

Y es bueno.

f4b59-ic6662bfirma
Iconoclasta