Sinceramente, jamás podría llorar por la puta, a lo sumo diría un amén desganado cuando conociera su muerte. Estoy seguro de que los otros la llorarán con sincero sentimiento. Y ya sabes, si hay maestros ¿para qué perder el tiempo haciendo tareas complicadas que además, no me dan ningún placer? Pues eso, amén puta.
Alguna buena ha debido temer el gobierno alemán para que la Merkel pida disculpas por el intento de implantar más medidas fascistas de represión y acoso al pueblo. Algo que no ocurriría jamás en España y sus taifas porque la dictadura y el falangismo o fascismo forma parte del tejido social de una nación tradicionalmente cobarde e indolente con los designios de sus amos. España tiene el récord histórico de haber aguantado la dictadura más larga y sangrienta de la historia, el hijo de puta de Franco fue un mal bicho que duró cuarenta años en el poder asesinando sin cesar; incluso a punto de morir el cerdo, dictó penas de muerte. Pues bien, hay decenas de generaciones directas o bien inducidas por padres y abuelos que mantienen una entrañable nostalgia de aquellos tiempos de terror, y así es como decenas de miles de ignorantes muertos de hambre, afirman que con Franco se vivía mejor (porque para su escasa inteligencia e inquietudes culturales, les parecía de fábula). El actual Nuevo y Normal Fascismo Español del Coronavirus, confía plenamente en esas voces para reprimir, acosar, encarcelar y arruinar con impunidad absoluta a la población española, plenamente seguro de esa pródiga mansedumbre u obediencia. Y por supuesto, en una policía y ejército ansiosos de servir al régimen, of course. No sería nada exagerado aventurar que gran parte de la población se siente protegida por los nuevos serenos de las negras noches de prisión del Nuevo y Normal Fascismo Español. En no poco tiempo, al igual que hizo el régimen del puerco Generalísimo, el Nuevo y Normal Fascismo Español del Coronavirus le pedirá a Argentina millones de latas de carne para paliar el hambre de su población. La historia es un ciclo que, en casos de cobardía y mansedumbre, los ciclos de tiranía y robo de libertades se repiten a velocidades lumínicas en muy poco tiempo. No puedo dejar de sentirme fascinado por vivir en presente uno de esos ciclos que parecían solo cosa de literatura histórica hasta hace escasamente un año. Es tan ilustrativo y demuestra todo lo que he pensado desde pequeñito de la humanidad, que no dejo de felicitarme por ser tan listo.
España debería celebrar con desfiles militares su medio aniversario del Nuevo y Normal Toque de Queda Marcial del Nuevo y Normal Fascismo Español del Coronavirus, porque ya lleva robando la libertad casi seis meses. Y bueno, como va a durar posiblemente otros cuarenta años, pues no deja de ser un poco preocupante esta asfixia y acoso fascista. Estar en un estado policial/militar como el español, sobre todo si tienes que vivir en las taifas más represivas como Cataluña, es lo peor que te puede pasar si no eres un mediocre cobarde castrado sin inquietudes culturales y de libertad. A propósito, las putas ONGs, no denuncian el fascismo que asfixia la más mínima libertad (como en otros países de Europa que me sudan la polla), no denuncian ni por error el régimen policial/militar al que se ha sometido a los españoles, sean de la taifa que sea. Y eso se debe a que las ONG, son ni más ni menos también, que el reflejo de una sociedad cobarde y capada; son una mediocridad con bozal asustados hasta el ridículo. El coronavirus del fascismo español ha hecho de la cobardía toda una virtud. Es tan grotesco… Pues eso, feliz medio aniversario de acoso fascista, de las negras noches españolas, más concretamente las peores: las catalanas. Que los jodan por hijos de puta. Me cago en el puto Dios. Bona i puta nit de merda (en fascista catalán, el original, todo lo fascista se entiende perfecto, no problem -también se inglés, aunque me gusta más que me hagan el francés, una tía, of course; ser acosado por el régimen español no me hace maricón-).
No creo que sea del cielo su voluntad ser tormenta. Es muy posible que mi poderosa mente le ordene a la atmósfera en qué momento ser Apocalipsis. No soy bueno, la piedad es un sentimiento que apenas me lleva una décima de segundo tramitar y resolver, lo que tarda en caer el devastador rayo.
Al fascismo español le gusta prohibir todo. De hecho, los fascistas no pueden dormir bien hasta tener aseguradas todas las prohibiciones posibles y clausuradas las cosas más inofensivas. Danton ya lo dijo, y el Nuevo y Normal Fascismo Español lo sigue a rajatabla: Seamos nosotros terribles para evitar que el pueblo lo sea. No creo que sea el caso de esta escalerita inofensiva, que algunos de sus escalones están en ruinas y tal vez por ello (solo es una posibilidad) haya sido clausurada. Si es que soy tan ingenuo y liberal que incluso al fascismo le otorgo un despiste de honradez. No soy un talibán como el gobierno cacique catalán y su eterno y más largo toque de queda marcial, que estoy seguro que están rabiando y sudando lascivamente (podría ser ya una parafilia contagiosa del gobierno) por prolongarlo de las 22:00 a las 10:00; y si no, al tiempo. Pero la escalerita bien podría ser un monumento al Nuevo y Normal Fascismo Español del Coronavirus (de la taifa catalana). Dejémoslo así, como una alegoría, una metáfora del enfermizo fascismo surgido con el coronavirus. O el coronavirus como medio para masacrar cualquier asomo de libertad e instaurar una hipócrita dictadura de tono paternalista y altamente inclusiva con todos los monstruos sexuales que rondan esta decadente sociedad (lo aclarará la historia cuando haya alguien que no la pevierta). Y así, al destacar tan notable detalle, pueda ganarme alguna bula de los caudillos o caciques y que me traten bien, como si no fuera un ciudadano normal y honrado; alguien más parecido a ellos. Porque si una cosa he podido experimentar, es que les encanta clausurar, prohibir, acosar, encarcelar al ciudadano y obligarlo a pasar por controles con policías bien armados y muy rigurosos; talmente como si se encontraran en Afganistán. Por lo demás, me da por culo que me jodan continuamente con una mascarilla que es pura cobardía y enfermedad y con un horario para meterme en su puta cárcel nocturna y mierdosa todos los cochinos días del Glorioso Nuevo y Normal Fascismo Español. ¿Volverán a instalar en las entradas y salidas de ciudades y pueblos los yugos y flechas del franquismo? Todo es posible, como está de moda lo vintage…
La única forma correcta de amar es la mía. La humanidad ya ha tenido demasiadas oportunidades para hacerlo bien. Adiós al «amor» hipócrita de aburrimiento y asco de verse en la misma casa con hastío, adiós a los borrachos que no saben meterla; pero pagan a las putas para que giman una hombría ebria, torpe y precoz; adiós a la dejadez y al sexo anodino, animal, reproductivo y sin cerebro. Ahora amaré yo con toda la sangre necesaria, sin piedad. Y no podréis esconderos de la vergüenza de vuestra inutilidad, de la obscena leche que se desliza por el monte de Venus hacia los labios que, se contraen entre los muslos aún en espasmos buscando un aire que no necesitan. Yo y mi Sagrado Cetro Lácteo somos Dios y Uno.
Hay gente con suerte y no como yo. Gente que ha vivido y amado los desiertos, las áridas estepas, los mares más tormentosos y la tierra helada. Si hubiera nacido en el lugar y momento adecuados, tal vez hubiera tenido tiempo y medios para conocer esos lugares. Mantengo un moderado rencor hacia mis padres, no puedo dejar de pensar que soy hijo de la mediocridad aunque ellos, como todos los padres, pensaban que cualquiera de sus hijos podía ser único y no la mediocridad que refleja todos los días el espejo, cuando me arranco las legañas y luego limpio con saliva la sangre. No sé si hubiera tenido cojones, aunque me temo que sí. Y que ya estaría muerto. Ser valiente tampoco es un certificado de aptitud. Mi gran logro en la vida ha sido caminar durante algunas horas sobre una pierna podrida. Follar no es un logro, es algo que ocurre quieras que no, siempre hay alguien con mal gusto. No es deprimente, solo triste, yo no me deprimo ni ante Jesucristo vomitando sangre, ni ante el bebé que se descompone. Soy absolutamente ira y rencor por todo aquello que jamás haré. No me voy a ir dando gracias a la puta vida, aunque como dicen algunos, deba sufrir más por esa ira. No pueden hacerme nada que no me hayan hecho ya. Mierda… Puta mierda. Y podría ser peor si me rompiera una uña. Las uñas son las cosas que más duelen ¿Te has rasgado alguna vez una uña con una púa de acero que surgía de una persiana metálica? ¿Te han taladrado una uña para drenar un edema por aplastamiento del dedo? ¿Te han arrancado una uña de un tirón? ¿Has gritado alguna vez a la luz de la luna “hijos de puta”? Los dientes no duelen tanto, cuando se pudren te llevan directamente a la locura y encuentras tornillos de ti mismo en la almohada. He aprendido que la locura es mejor que el dolor. He aprendido que soy un mierda. No, no he conocido ni un solo desierto, solo he conocido miseria y mierda. Es triste y vergonzoso reconocer toda una vida de monotonía que ha pasado lenta y estéril. Podría hablar de la alegría del amor y de un hijo; pero no me sale de la polla; yo no me consuelo tan fácilmente, he llegado a viejo por no ser un pobre iluso. O por que el planeta y lo que lo habita, no ha sabido como matarme aún.
Ya quedó atrás el Año Español de la Rata que decretó el nuevo y normal fascismo español del coronavirus (siguiendo las directrices de los dirigentes chinos de la dictadura comunista con su calendario de animales) con la cárcel para todos los ciudadanos, la imposición de toques de queda marciales vitalicios y el uso de la mascarilla para mantener a sus cabestros callados y dóciles. Aquel año de los cobardes que aplaudían cagados de miedo, absolutamente inmovilizados por su indignidad y el fascismo que surgió feroz. Hay que aclarar que España, como es un país pobre, los animales que usará para nombrar los años serán de segunda categoría (nada de tigres, leones o tiburones) como: rata, medusa, murciélago, musaraña, topo, cucaracha, gusano, caracol, mejillón, berberecho, sardina y pescaíto frito. Bueno, pues con el nuevo año ya se puede apreciar en la nueva, normal y fascista España y sus colonias o taifas del coronavirus, un notable incremento de una adolescencia maricona y mezquina que ha absorbido con éxito la cobardía y servilismo de sus progenitores. Y de su gobierno, por supuesto. Los adolescentes españoles del rango de los 12 a los 17 años, ya son en su inmensa mayoría unos cabestros de cuidado que, a cada minuto comprueban con gesto neurótico que su bozal esté correctamente adherido al hocico. Incluso corren y van en bici tragándose su propia mierda con el orgullo que siente todo esclavo de hacer bien la tarea ante su amo. Tanto es así, que la policía se ha relajado en sus abusos y acosos, aunque nunca hay que fiarse de ellos, si les faltara una mañana azúcar en el café, podrían pegarte un tiro en la nuca y follarse a tu hija adolescente y cabestra. La infancia que anda por debajo de los doce años, aún parece tener cierta independencia y rebeldía a usar el bozal y caminar con la cabeza gacha y atemorizada, la típica pose oficial española. Pero como en las zonas rurales se da más la cobardía por el efecto de una natural y acusada endogamia, es de suponer que en estos lugares los menores de doce años, sean en los próximos meses las primeras generaciones infantiles cabestras, amaneradas y plenamente integradas en el nuevo y normal fascismo español de la covid 19 (como ellos por una cuestión de ternura prefieren llamar al coronavirus, que se lee demasiado agresivo en su universo cobarde) adoptando así esa pose ya tan típicamente española de cobardía y mezquindad. Me he cruzado ya con algunas adolescentes de entre 14 y 16 años, que al darse cuenta de que YO NO llevaba un bozal en el hocico, se han puesto evidentemente nerviosas e incluso gemían con miedo (como vírgenes en su descorche) buscando con paranoia la dirección más apropiada para alejarse de mí, como si el bozal estampado y guay que lucían no fuera suficiente para darles confianza en la mierda de aire que respiran. La verdad es que me encanta, me hacen sentir poderoso los cobardes. Es satisfactorio y me envanece pasear por las calles del nuevo y normal fascismo español del coronavirus, sin bozal mostrando así lo muy hombre y macho que soy. Me pregunto, si estas nuevas camadas de adolescentes cobardes sabrán encontrar y usar sus genitales de forma instintiva para follar, o de lo contrario, las escuelas deberán contratar a criadores de cerdos para educarlos en la metodología del joder y su reproducción con amenas clases prácticas. O si al igual que sus padres, acudirán a protestas contra el gobierno por alguna medida económica que los jode; con el bozal que se les ha impuesto y que sin embargo, lucen con obediencia y fe incondicional en sus amos, a los que mariconamente abuchean y gritan venialmente ya que no hay cojones ni ovarios para ir más allá. Por último, desearos a todos una mierda de felicidad y que les den por culo a los serviles con una caña rota en este Nuevo Normal y Fascista Año Español de la Medusa. Y ya sabéis ¿eh? En este Nuevo Normal y Fascista Año Español de la Medusa, los que no se hayan vacunado, serán obligados a llevar por la vía pública un manguito en el brazo con la estrella de David. Y un último apunte: Europa está muerta, se ha inmovilizado cobardemente por una gripe y ha cometido genocidio contra su propia población. Europa es pura decadencia, vieja, asustada y endogámica; pero España en esta ocasión va en cabeza, su sociedad ya es pura putrefacción.
Sobre el 1700, el poeta inglés G.K. Chesterton, reflexionó sobre la mezquindad con estos versos: “Y el cristiano mata al cristiano en una estrecha y polvorienta habitación, y el cristiano teme a Cristo, que lo mira con rostro terrible”.
Solo lo mira ¿por qué no lo decapita? ¿por qué no le arranca el corazón Cristo que puede? Je ne sais pas, merde… Pace voua, morti nostri (Descansad en paz, muertos nuestros).
A veces ocurre que me olvido de respirar porque interpreto como sería besarte en ese mismo instante en el que me apremia la necesidad de ti. Dichosas apneas de amor… Por ello me da no sé qué imaginar que te follo; el corazón es cosa seria, no puedo ponerlo a prueba tan osadamente. Y aun así, tengo la sensación de inminente fatalidad porque será inevitable que un día me deje llevar por esa ilusión. Pensarás que exagero; pero a mi médico se le ha escapado un grito cuando ha reventado el manguito del tensiómetro en mi bíceps.. Le he dicho que no se preocupe, que es solo cuestión de amor, pensaba en mi novia. Y de repente ha gritado “hostia puta” porque manaba sangre de una de mis orejas. No podía parar de reír al ver su expresión, cielo. Y por eso se me ha escapado un vómito. Se lo han llevado de la consulta por el ataque de nervios que ha sufrido. Ya sabes son tiempos del puto coronavirus y los médicos no se eligen por ser valientes, es cosa de que ofrezcan la titularidad adecuada y tener un buen padrino si quieren acceder a trabajar para el gobierno. Bueno, pues antes de ponerme la camisa para salir de la vacía consulta, me he tomado la temperatura por si tuviera algo de fiebre; al pensar en tus cuatro labios he fundido la pantallita digital. Como olía a quemado, ha llegado una enfermera a la consulta y me ha dicho que o me iba por las buenas, o llamaban a un exorcista. Y tal vez sea ese el problema: que me has poseído, mi bella diablesa. En otro momento ya te contaré de lo mucho que me crecen las uñas en las noches de luna llena (sobre todo las de los pies, que me hacen sentir como una iguana), cuando imagino tu piel desnuda bajo su luz, concretamente tus magníficos pezones. Te dejo, que el teléfono empieza a humear. “¡El poder de Cristo te obliga!” ¡Ja! Me encanta tenerte dentro de mí; pero espera y verás cuando yo te la meta, listilla… Besos, mi amor.
Si tienes verdadera necesidad de amor y lo buscas, no lo encontrarás. El amor es un animal que caza al acecho a víctimas desprevenidas, como cualquier otro depredador. Así que, relájate y déjate matar; porque de morir no te libras.