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La extorsión a las necesidades biológicas humanas, la recaudación de usura y la derogación de toda libertad contra la clase pobre o trabajadora a nivel planetario, va a abocar a esta casta paria o trabajadora a un consumo masivo de narcóticos para afrontar una nueva Edad Media, en cuanto al nivel de tristeza por la esclavitud y humillación que va a sufrir con los decretos del Nazismo Poscoronavirus en su cotidianidad; con los mil mandamientos de la Agenda Climática taladrando hora tras hora sus cerebros y sus pobres e infantiles ilusiones.
Unas medidas de extorsión, represión y recaudación que durante los encarcelamientos masivos de la población por el coronavirus o covid; dedicaron su tiempo los jerarcas y burócratas de aquel nuevo nazismo poscoronavirus, a redactar y agendar con un delirio absolutista febril y paranoico. Alardeando desde sus despachos presidenciales por medio de los telenoticieros, ante una población amordazada y atemorizada por el terrorismo de estado; escenificaban la creación de su famosa Agenda Climática 2030.
Quien no se encuentre cerca o cobijado bajo la esfera de poder cuando el nazismo proclame sus edictos, va a tener que hacer uso de todo producto narcótico que le permita evadirse del hastío vital en que lo va a sumir el Estado mediante la pobreza, hambre, derogación de toda libertad y necesidad biológica.
Se puede afirmar que el coronavirus y su nazismo fue el test que necesitaban los gobiernos del planeta para conocer el grado de mansedumbre e indolencia de la masa trabajadora. Y así, con razonable seguridad, llevar a cabo el crimen definitivo de la farsa del cambio climático.
El hastío vital de la población creado por los gobiernos nazis poscoronavirus con su componenda de alarma climática, va a desencadenar una planetaria e histórica ola de drogadicción.
De la misma forma que la URSS colapsó por el alcoholismo de una población comunista trabajadora cuya vida era tan triste y anodina como la de las bestias de granja.
Tal vez le fuera mejor al nazismo poscoronavirus legalizar ya las drogas duras (porque el alcohol no será suficiente para aplacar ese hastío vital que han cocinado), antes de que los menos pudientes se decidan a utilizar la violencia en multitud para conseguirlas y escapar mediante la narcosis de esta dictadura de la estafa climática asfixiante y vejadora.
La Edad Media Tecnológica se está consolidando a marchas forzadas ante la ceguera y la incapacidad intelectual de una población decadente, ya degenerada. Que ha mamado en las escuelas un oscurantismo recalcitrante con una enseñanza inútil para el desarrollo intelectual.
Que los jerarcas actuales nacieran con suerte, es decir, en una familia afín al poder; no les otorga aptitud alguna más que la codicia y delirios de grandeza patológicos propios de todo palurdo de vida fácil.
De igual manera, ser un nazi o dictador, no garantiza ningún tipo de inteligencia, solo tienen a veces suerte. Y no dura.
Por ello la civilización o sociedad entrará en barrena en la violencia.
De hecho, desde las últimas medidas nazis de extorsión y encarcelamiento por coronavirus, la violencia social se ha disparado tanto como para hacer de las noticias diarias todo un espectáculo fascinante de sordidez, crueldad, sexo y crimen diario.
Más les vale a los jerarcas nazi climáticos pactar con sus patrocinadores y socios narcotraficantes para disponer de grandes cantidades de heroína, cocaína, marihuana, crack y ácidos; con las que mantener a la población sedada, ebria y narcotizada de la mierdosa vida que les han agendado. Porque habrán humillado y arruinado tanto a las castas parias o trabajadoras, que inevitablemente aflorará lo más salvaje del ser humano y los actos de violencia serán de una crueldad y número nunca vista hasta hoy en las sociedades occidentales, y se extenderá desde las clases pobres a las esferas de poder.
O tal vez no y simplemente la gente muera deprimida caminando por la calle, como vacas tristes. Pudiera ser por algún veneno que el nazismo poscoronavirus haya creído conveniente atomizar en la atmósfera de las grandes granjas humanas o ciudades.

Iconoclasta

Una sociedad que habla de reinventarse es infantil y ridícula.
Adoctrinada cada una de las reses que la componen, se han de inventar en algo que el estado dicta. Y comer su mierda. Si han de hacerse rumiantes que lo hagan y pronto. Obedecer a los amos que las reses ingenuamente han creído elegir es el mandamiento primero.
Me ha llevado toda la vida ser lo que soy en la actualidad. Y no voy a reinventarme o transformarme.
No hay nada mejor que yo y estoy absolutamente satisfecho de mí mismo sin vivir en mí. ¡Ja!
Lo que sí haré: considerar leyes, decretos, usos y tradiciones para eludir o usar lo que me convenga; pero ¿reinventarme? Eso no pasará soy lo más, no necesito reinvención y no obedezco a amo ni dios.
Conforme pasan los años gano en adaptabilidad con mi intelecto íntegro.
Reinventarse se ha convertido en un mantra tan cotidiano que, cualquiera diría que en sus entrañas la chusma lleva baterías recargables y se enchufa cada noche a la corriente. Es la razón de que el estado matara a viejos y enfermos en nombre del coronavirus, era tarde para que se reinventaran.
Ser creador, original, autor… Eso está prohibido en cualquier nazismo o dictadura. De ahí el verbo “reinventar” tan de moda y mucho más acorde con la dictadura homosexual penitenciaria sanitaria climática, en este caso española. Lo de ser creativo, solo es para gente que sabe, la del estado. “Tú no pienses y calla”.
Ni sé ni me importa quién es el tipo de la propaganda nazi; pero se reinventa porque algo salió mal en su concepción. Es solo un muñeco propagandístico de las dictaduras fascistas poscoronavirus, una lección moral de cómo ha de expresarse y actuar el ciudadano ideal y dispuesto a ser lo que sus amos decreten.
“Reinventarse” es un precepto religioso del actual nazismo que arrastra el homosexualismo, la sanidad represiva y la religiosidad usurera del cambio climático como las grandes virtudes para medrar en sociedad. Si no eres como el absolutismo decreta, debes hacer algo por reinventarte ¿no?
Y así el muñeco sonriente de la prensa trabaja en convencer a los cerebros vacíos de las grandes ventajas de ser como te ordenen.
Porque de esto va el actual nazismo español: la mansedumbre, la obediencia, la fe, el aplauso a los jerarcas, el homosexualismo y la religiosidad climática.
Nací perfecto (bueno, un rabo más largo no estaría de más; pero estoy muy contento con lo juguetón que es, definitivamente no lo reinventaré), nunca he tenido esas inquietudes de reinvención, solo amplío y mejoro lo que soy. Cuanto más lejos esté del prototipo de ciudadano o votante mediocre, más orgulloso estoy.
Las cosas empeoran por momentos en esta sociedad nazi del miedo y la obediencia suprema, del aplauso y la reinvención y los transformers. A cada instante surgen más “reinventados” que arden en deseos de meterse la copa menstrual de silicona por el agujero que tengan más a mano. Les dice el estado que así ganarán más dinero, escalarán a puestos importantes en esta sociedad piojosa o incluso, al morir, les meterán en la boca una placa conmemorativa por lo buenos cabestros que fueron. Gratificaciones en una sociedad ganadera sin concepto alguno de la dignidad.
Las “reinvenciones” que ha cometido el gobierno nazi penitenciario español homosexual sanitario climático, no son tal, solo son degeneraciones y corrupciones de la ética, la libertad y el conocimiento.
La perversión o degeneración nunca ha sido reinvención. Y en el caso más amable, reinvención es plagio.
Podría ser que quisieran decir otra cosa por reinventarse, en tal caso harían bien en volver a la escuela (no a una pública) y aprender cosas útiles como usar las palabras, el idioma.
Es curioso que entre la palabra “idioma” e “idiota”, haya una sola letra de diferencia.
Son muy cansinos con la reinvención.
Ocurre que en una sociedad decadente, el esfuerzo para adquirir conocimientos y no dejarse avasallar por el oscurantismo del poder, es agotador para los acomodados que se permiten dejar su subsistencia en manos de los amos sin rechistar.
Es lógico que el rito sexual haya evolucionado masivamente al homosexualismo: es más fácil tener sexo cuando las hormonas hacen hervir la sangre con el amigo, que empezar un cortejo con el sexo contrario del que puedes salir rechazado; y la narcosis ayuda a meter cosas extrañas en el cuerpo, es otra religiosidad de los nuevos fascismos.
Es importante no ser un Juan Salvador Gaviota, sino todo lo contrario; debes reinventarte en una oveja que no tiene por qué hacer otra cosa que comer hierba, una bestia sin necesidades intelectuales que salte la valla cuando alguien tenga insomnio.
Los animales que nacen en cautividad viven indignamente y al final, mueren igual. Si al menos no reconoces que naciste y vives en cautividad en una sucia granja humana, morirás con esa ignorancia infantil, tristemente tras haber vivido tantos años.
Esta es la humanidad al filo de la extinción. Los monos poderosos carecen de la suficiente inteligencia para sobrevivir sin dinero, y morirán al mismo tiempo que sus esclavos cuando la civilización se derrumbe.
Las muertes serán tantas que la gente morirá por contagio. Ver tanta muerte los convencerá de que están muertos y sus corazones cesarán su trabajo. Se reinventarán en cadáveres.
Y los carroñeros durante los primeros meses de la reinvención en cadáveres, triplicarán su población. Un final ecológico.

Iconoclasta

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Algo básico antes de empezar:

No se puede uniformar al ser humano, porque eso llevará directamente al rechazo, ergo a la violencia del individuo. Deberían antes operar los cerebros y extirpar algunas zonas que nos hacen humanos.

No puede haber igualdad e inclusión alguna, eso es solo un timo. Los hay negros, blancos, amarillos, hay niñas y niños, los hay que gustan del sexo natural y los hay que se decantan por la sodomía y otras parafilias. Los hay gordos y flacos. Los hay con un cáncer y los hay sanos. Los hay musulmanes, judíos, cristianos y budistas. Los hay que te quieren agredir y los hay que viven sin mirar a nadie.

Es la puta vida.

Basta con el respeto que proporciona una educación distendida y afín al momento y lugar en el que se vive. Y el respeto no se legisla, porque afortunadamente, los arribistas usureros impunes del estado no pueden entrar ahí si hay un cerebro con buena salud o funcional.

No puede ser invasivo el respeto, porque entonces no enseñas respeto.

A los dioses se les teme no se les ama, es la base y tipología de toda religiosidad e ideología política.

El respeto y la comprensión de religiones, sexualidades y razas, no es conversión a ello, es conocimiento básico. No puedes perder la infancia aprendiendo cosas inservibles. La vida por sí misma es un continuo aprendizaje y el único que al final prevalece si no han bloqueado tu capacidad de razonar.

La función de la enseñanza es mostrar la diversidad, no invadir. Hay horas de conocimientos muy importantes que no deberían ser usurpadas por ideologías sexuales, religiosas y políticas que se muestran y aprenden por el solo hecho de vivir. El tiempo corre demasiado deprisa para que lo pierda la infancia con cosas banales que aprender y ser así, grandes ignorantes adultos sin recursos útiles.

Tal como van las cosas, decretarán que los niños deben profesar cinco años cada religión del planeta para ser ciudadanos de pro, comprensivos e inclusivos, según los nuevos estados fascistas ¿no?

No.

El Nuevo Nazismo Homosexual, climático y sanitario no busca comprensión ni respeto, solo conversión absoluta.

No solo es un error, es un horror, una aberración llevada a la destrucción de la esencia humana misma.

Y ahora vamos a lo que está ocurriendo:

El empobrecimiento mental y físico de los hijos por los estados nazis homosexuales surgidos con el coronavirus.

Con la economía y las clases sociales debería pasar igual que con el sexo de las cosas que ejercen de padre, madre, hombre, mujer, niño o niña.

Pero la realidad es que los genitales identifican a macho y hembra. Cada sexo tiene un sistema hormonal que lo induce a comportarse según su naturaleza. Es válido para ovejas, cerdos, elefantes, leones, gorilas y seres humanos.

La biología es impermeable a todo dogma sectario.

Dejando de lado la “inclusión e igualdad sexual”, hay otro aspecto no tan banal e importantísimo en la formación intelectual y conductual de la infancia. La silenciada y escondida por interés político doctrinal, por los jerarcas políticos y religiosos: la desigualdad social y económica.

Según los dogmas de los ministerios de igualdad e inclusión (que deberían estar incluidos en un ministerio de asuntos sociales si hubiera honradez en el estado), según los nuevos estados sectarios invasivos, homosexuales y de chantaje sanitario (un neonazismo surgido con el coronavirus desde marzo del 2020); la infancia debería uniformarse en las escuelas y en los espacios públicos, para que ningún niño destaque de otro.

Es un insulto y un trauma importantísimo para el niño pobre vestir ropa barata y ver que otro viste ropas o calzado de marca. Que las mochilas también sean todas iguales, para que no se acomplejen los pobres y los ricos no hagan ostentación avergonzándolos. Que un niño no lleve un bolígrafo más bonito o mejor que otro.

Y así, llegarán felices a la madurez intelectual sabiendo que viven en un mundo de igualdad, donde los adultos habitan unos en cincuenta metros cuadrados y otros en doscientos. Que unos tienen un auto de sesenta mil euros y otros uno de segunda mano de tres mil. Uno luce un reloj de cuatro mil euros y el otro lleva un digital de plástico de colorido cantón. Unos ganan centenares de miles de euros al mes. Y ellos apenas llegarán a mil.

¿Pretenden crear igualdad e inclusión social también? No, la verdad es que el estado busca engañar y pervertir a la infancia hasta que de adultos, en su primera relación sexual aún crean en los reyes magos. Y que la única igualdad que les han imbuido es elegir entre bragas y calzoncillos rosas o azules.

No se puede engañar a un crío, es una putada.

Es en la infancia donde los seres humanos deben hacerse fuertes y aprender la realidad del lugar y momento en el que viven. No puede hacerse de la infancia una colección de muñequitas de porcelana envueltas en papel de burbujas.

Esta doctrina nazi (por fascista) de la inclusión e igualdad pretende crear generaciones dependientes de la religiosidad de los gobiernos homosexuales, sanitarios y climáticos surgidos con el coronavirus.

No pueden argumentar la igualdad e inclusión social porque ellos mismos, los políticos o jerarcas, viven en otra esfera que nadie puede igualar en ociosidad, perversión sexual, narcosis, poder, dinero, lujos e impunidad legal.

Para argumentar semejante cosa, incluida la sexual que es la que primero fallará cuando lo social no case con el dogma nazi de igualdad e inclusión; la población debería ser cien por cien deficiente mental. Imbécil absoluta.

Entonces, sus dogmas de estafa y mentira entrarían en las cabezas vacías o taradas.

Ahora apremia que los padres corrijan la doctrina venenosa que el estado está imbuyendo en sus hijos, que los eduquen y los limpien del veneno que les vierten en las escuelas del neonazismo del coronavirus. Si padres y madres no consiguen corregir la aberración doctrinal con la que llegan los hijos a casa, se les convertirán en una cosa amorfa, débil de cuerpo y mente. Que incluso, superada la adolescencia, no sabrán como reproducirse; porque el estado los ha convencido de que son cosas sin identidad y que nace lo mismo de un coño que de un culo.

Pero lo que es más importante y escalofriante: los hijos pedirán cita a un asesor del estado para que les guíe sobre qué libro leer (si no han sido reemplazados por audio libros), qué película o serie ver y que orientación sexual es buena para medrar en determinada actividad laboral.

Jamás permití que lo más sagrado de mi vida, mi hijo, el estado convirtiera en un imbécil incapaz de valerse por sí mismo. O cobarde para pensar y actuar.

Ha crecido y se ha hecho un ser independiente en un mundo de desigualdades y diversidades, sin que le importe nada de ello si no interfiere en su vida.

Y follará y folla con quien le dé la gana olvidando todo lo que le quisieron imbuir gracias a mi absoluta falta de escrúpulos para explicarle como es realmente la vida y la hipocresía de la sociedad. Ninguna ley o norma social lo hará llorar, solo se pondrá furioso, hostil de que alguien pise su voluntad y sus deseos.

Porque en la naturaleza misma, hay quien vive y quien muere, quien come o bebe más o menos, quien es más fuerte y más débil.

Si le niegas ese conocimiento a tu hijo, lo matas, lo destruyes, lo denigras, lo humillas…

Ni madre, padre e hijo, hemos sido traumatizados por las desigualdades, por las penurias y por la corrupción que todo estado y en toda época luce sin pudor.

Los hijos no necesitan el papel de burbujas miserable del estado nazi doctrinal. Son fuertes, y si alguno es débil, deben ayudarlos los padres, no los corruptos decretos de un estado que con el coronavirus y la homosexualidad quiere castrar las mentes y tener así, el voto de los cobardes y débiles mentales.

Y para llegar a esa utopía enfermiza del estado, la misión que se ha propuesto en su agenda de mierda, es que todo ser humano llegado ya a la adolescencia, debe ser absolutamente débil, dependiente y cobarde.

Carta

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Iconoclasta

Black Death (2010), es una película cuyo argumento transcurre sobre el 1300, durante una epidemia de peste. Correcta o medianamente ambientada, actuada y dirigida. Entretenida sin más.
Sin embargo, me ha sido inevitable no pensar, evocar, concluir, razonar.
La chusma idiota de viejos tiempos, hablo de estos de la peli y de anteriores, dejaron su huella genética que ha llegado hasta hoy. Ese rastro de miseria y mezquindad propio de la especie humana con escaso intelecto, con necesidad y deseo de ser gobernada y nulo concepto de la libertad, ética e individualismo que a cada ser humano da dignidad e identidad.
Desde los remotos tiempos en los que se creó la primera sociedad humana con un mono jerarca mandando a otros monos para vivir de ellos sin esfuerzo, hasta hoy; donde visten con ropajes coloridos, llevan un teléfono y piensan exactamente igual, ergo votan la misma mierda en grandes manadas. Con la diferencia de que hoy día hay otro decorado y el bozal es más agresivo en su perfil, bonito y colorido que el que usaban en la edad media para combatir, en su infinita ignorancia, la picada de una pulga, la peste. Desde aquellos tiempos hasta la actualidad no ha habido evolución. La inteligencia se ha estancado o atrofiado, solo se ha actualizado (v. X.x) la misma miseria humana o mezquindad. Prácticamente eternizada.
Una evolución lleva centenares de miles de años. Así que en veinte mil años, los monos humanos poco han podido evolucionar en su fisionomía e intelecto.
Siempre surgen rarezas humanas cada cien o doscientos años que han dado conocimientos a la especie humana, y longevidad por medios artificiales: higiénicos y médicos; pero la esencia es la misma.
Cada día que pasa estoy más convencido de que fue la religión la que hizo al ser humano esclavo de otros humanos.
Que la especie humana no se ha desarrollado como debía porque esos tipos que practicaron el timo de la religión, seleccionaron primorosamente a los humanos crédulos y obedientes y los dejaron vivir y reproducirse. Y éstos agrupados en catervas, asesinaban líneas genéticas más fuertes e inteligentes con el fanatismo que les fue inculcado por sus jerarcas religiosos.
Y así la humanidad actual y su comportamiento insectil (globalización) es el producto de aquella rústica selección ganadera que llevaron a cabo los monos jefes religiosos.
Mayoritariamente la sociedad actual está formada por líneas genéticas de humanos de pocas luces, dependientes y obedientes de los mafiosos o jerarcas que los gobernaban (no pueden entender una vida sin prohibiciones o leyes, sin amos que los protejan de su propia cobardía e incapacidad).
Y gobiernan.
Tal vez sea esa la razón por la que se busca pervertir hoy las crónicas históricas; no es una idea popular saber que tienes en la sangre el mensaje genético de la estulticia, la mansedumbre y la fe. Ese carácter gregario de los mamíferos domesticables y rumiantes, tan alejado del homo sapiens sapiens original. Eso, si lo entendieran, me los deprimiría; mejor borrarlo o adulterarlo.
La historia sin los trozos feos…
La política es tan solo una rama de la religión, con ideologías paralelas y convergentes al mismo fin: el cielo para los obedientes y el infierno para los no creyentes.
O lo que es lo mismo, riqueza en vida para los que mandan y un paraíso, tras la muerte, para los obedientes y crédulos.
La evolución consiste en que los más fuertes sobreviven y dejan un mensaje genético de esperanza de ser mejores y más eficientes a las futuras generaciones. Lo que ha ocurrido con la especie humana a lo largo de los últimos veinte mil años aproximadamente, es la injerencia y perversión de la especie humana con el exterminio de las genéticas más aptas y fuertes en pro del poder de los idiotas. El secreto de la victoria de los idiotas está en que son plaga. Por eso las hormigas devoran elefantes…
No lo digo yo, lo dice la historia. Y la biología. Y la ganadería.
Y la experiencia, conocimiento y deducción. Las mías y las de algún listillo también anónimo, de paso por el mundo en la actualidad; pero calla para que no lo asesinen también.
No pudieron acabar con todas las líneas genéticas válidas y decentes; pero eliminaron las suficientes para que las seleccionadas por el ganadero fueran una gran mayoría que en un futuro, votaría a esos monos idiotas prepotentes sin razón justificada.
No existe una “evolución” tan triste y sórdida como la humana en ninguna especie del planeta, salvo la de los insectos coloniales, que los pobres carecen de masa encefálica. Se les puede disculpar por ello.
Ante el temor de que mi sangre pertenezca a la misma mezquindad genética seleccionada a lo largo de veinte mil años de selección ganadera religioso-política, evoco de nuevo y razono estos argumentos para luchar contra mí mismo; como quien lucha contra una enfermedad mortal a pesar de saber que no puede ganar. Es triste, pero tengo ese épico romanticismo también heredado que me lleva a denigrarme fría y calculadamente.
Ver esta película que no tiene ningún viso de intelectualidad, me ha llevado a explorar mi sabiduría acumulada sobre la humanidad y su historia de nuevo. Mi cerebro se acelera ante todo asomo de imbecilidad, fanatismo, mezquindad y cobardía actuales o pasadas.
Es un asco la sabiduría que consume tanta glucosa.
Da jaqueca.
Actualmente, gracias a la tecnología aplicada al adoctrinamiento y amaestramiento de las reses humanas, la selección ganadera religioso-política consigue eliminar con más rapidez las líneas sanguíneas humanas dignas erradicando inteligencia, valor, libertad e individualismo (fuerza creadora) y dejar más espacio a las indignas que son las que dan votos (poder sin destrucción de las posesiones acumuladas por los ricos, es decir, pacíficamente y con aplausos), por ejemplo: la hazaña de una vacunación de maneras carcelarias, ruinosas y fascistas, tan global y veterinaria como la del coronavirus.
Los malos siempre ganan y se reproducen en progresión geométrica insectil, es el corolario o moraleja de la historia de la humanidad.
Porque se sigue hoy, a pesar de una mayor y teórica culturización, con fe ciega votando u obedeciendo a la misma casta de miles de años atrás (que también fue primorosamente seleccionada con artes ganaderas), con igual vehemencia.
Es muy deprimente, triste y monótona la historia cuando te das cuenta de que solo se trata de un cambio de atrezo. Y lo demás, la idiotez, se ha cronificado para siempre jamás. A menos que se produzca por algún azar un cataclismo que destruya la civilización y algunas líneas genéticas indeseables. Y puedan hacerse así bien las cosas de nuevo, sin usar los restos de lo malo o podrido. ¡Alabados sean los dioses todos! (en tal caso y sin que sirva de precedente).
Carita sonriente (que malditas las ganas de risa…).

Iconoclasta

Es hermoso ver a los patos nadar río abajo y arriba. Divagando con vete a saber qué, mientras sus patas funcionan automáticamente, ajenas a su pensamiento. Es divertido observar cómo se dejan llevar indolentemente por la corriente y de repente, cambiar de opinión e ir en contra sin esfuerzo alguno, disfrutando de ser ellos.
Solo les falta fumar.
Reflexionar que son perfectos y hacen justo lo que deben, una línea de pensamiento que surge de una forma natural.
No están obligados a pagar por el pecado original o el de haber nacido y sacrificar fuerza y salud a un dios o un líder por el simple hecho de vivir.
El ser humano en sus sociedades antihigiénicas, antiéticas y criminales debe pagar caro el haber nacido. El ser humano en sus sociedades antihigiénicas, antiéticas y criminales debe pagar caro el haber nacido. No existe en el mundo, salvo los animales de ganadería, otra especie que nazca con pecado original y condenada al tributo o sanción por haber nacido. O deberíamos decir “nazido”, con absoluta propiedad y sin faltar a la realidad.
Ningún ser no humano del planeta puede imaginar ser culpable de vivir. Solo la humanidad tiene la suficiente deficiencia mental para no concebir la vida sin pecado, ni pagar caro con una cadena perpetua a trabajos forzados y humillación el respirar.
Un primer mono humano creó una sociedad donde el nacido es culpable y está condenado hasta la muerte.
No es el gran secreto de la vida precisamente.
No digo nada nuevo, solo me limito a describir mis observaciones de la naturaleza y los hechos evidentes.
En algún momento un humano incapaz e inútil para la caza o subsistir; pero con el don de la envidia y la codicia, decidió vivir a costa de su clan de unos pocos monos. Y la humanidad evolucionó desde ese hijo de puta y de los idiotas que no le aplastaron la cabeza con una roca. Evolucionó endogámicamente desde esos genes que la definirán hasta su extinción.
Y así hasta llegar a este momento, donde un ser humano, yo, debe escribir lo que es obvio para no olvidar ni por un segundo que es descendiente de un cabrón que no tenía la suficiente inteligencia y fuerza para cazar. Y por envidia y ambición lo estropeó todo convirtiendo a todo ser humano recién parido en criminal por vivir. Y claro, a los criminales hay que tratarlos con mano dura y darles unas cáscaras de premio si muestran obediencia.
No hay que olvidar que el humano es esclavo de sí mismo por su intelecto inexistente, ergo también de la envidia y la codicia de los no aptos para la libertad: los gobernantes o líderes que nacieron sin habilidades para sobrevivir y tuvieron que parasitar a los aptos, que llamaron pecadores originales para seguir en el poder con la invención de dioses en forma de triángulo, becerros, toros, corderos, serpientes…
La especie humana es una de esas mutaciones que no debería haber sobrevivido; pero por alguna aleatoriedad supo hacerse parásita en el planeta.
Todo humano es pecador al nacer según dogmas, según políticos o religiosos (no hay nada que los distinga en esta era ya tecnológica).
Según los poderosos (con “j” inicial por favor) para mejor definirlos.
Es una ofensa a la dignidad y la razón que solo afecta a unos pocos seres humanos con una inteligencia eficaz que trabajan sin otra opción para alimentar a los puercos por una mera cuestión de supervivencia, no por respeto o porque se crean culpables de algún pecado original de mierda religiosa. Porque la religión es y era política, no hay diferencia. De ideologías y dogmas se alimenta la actividad insectil de la especie humana en su cobardía, envidia y estupidez.
Por otra parte no hay donde elegir por mucho que conozcan la realidad. Deben hacerlo porque han sido paridos en un mal mundo, en una mala sociedad digna de ser exterminada y erradicar su podredumbre que afea el planeta. Les prohibieron aprender y ejercer su naturaleza, les castraron su posibilidad de vivir libres y por sí mismos apenas nacer.
Que nadie se crea que nací indigno e incapaz como aquel primer mono con ambición por frustración, o de aquellos pobres idiotas que lo obedecieron cuando pudieron matarlo.
Soy consciente de la mierda con la que intentaron cubrir mi pensamiento, mi inteligencia, desde el momento en el que nací.
Afirmo sin duda ni retórica que la vida de cualquier ser humano es más mísera, pobre e indigna que la de cualquier otro animal en el planeta. Y esto, es un hecho, por mucho que quieran aplicar filosofías que solo son pobres sofismas para el consuelo de tantos miles de millones de seres ya, subhumanos. Nacidos con el pecado original y su condena.
(Recuerdo vivamente aquel dibujo del libro de catecismo en el colegio, que indicaba en qué lugar de la cabeza del bebé se encontraba el pecado original.)
Es denigrante la cochina realidad…
Aquel gran error de imbecilidad e incapacidad de hace cientos de miles de años, cuando no mataron al más débil del clan. A aquel primer ambicioso inútil que grabó sobre la genética humana la única y exclusiva mirada que caracteriza desde entonces al ser humano, única en el planeta: la de la envidia. El verdadero y real estigma humano.
No murió lo que debía, es así de simple y trágico.
Una gran desgracia que se hizo una bola gigantesca hacia la degeneración y decadencia de una especie, de las más jóvenes del planeta y que afortunadamente, no tardará mucho en extinguirse dejando espacio a las especies perfectas, libres de los pecadores originales.
Lo importante es que desaparezca la especie humana, no salvar a las abejas.
Ojalá pudiera lavar mi sangre de aquella mierda heredada de los imbéciles.

El nacimiento del primer líder humano.
Grar decidió no salir a cazar con la partida al amanecer. Pensó que mejor era alimentarse de lo que traía el resto de la manada de monos humanos. Si alimentaban a la vieja mona, a él también.
Ya mostraba el brillo de la mirada envidiosa que caracterizaría para siempre a la especie humana. Aquella envidia le daba una inteligencia del engaño y la codicia, que no eran aptas para la supervivencia por sí mismo. Nunca se le dio bien cazar y a menudo era humillado por los cazadores útiles.
Se quedó en el asentamiento a pesar de los gruñidos de reproche del resto del clan.
La vieja hembra a la que Grar envidiaba, apenas podía caminar, su cadera atrofiada y deformada no daba más de sí. Se quedaba al cargo de la vigilancia, para avisar con gritos a la manada en caso de invasión de un clan rival.
Grar y la vieja Bruhr se gruñeron con hostilidad cuando la manada se internó en el bosque.
La vieja mona, con desprecio, lanzó al rostro de Grar un puñado de tierra y hojas. El macho inútil tomó del suelo una gruesa rama y la golpeó hasta matarla.
Hasta que la cabeza se fundió con la tierra.
Con la sangre de la mona se embadurnó el rostro y esperó a que llegara la partida de caza dormido al sol en un claro cercano.
Al atardecer, las cinco hembras y los ocho machos, llegaron al asentamiento con tres torcaces, dos conejos y un jabato.
Gritaron y gruñeron asombrados y furibundos al ver el cadáver de la anciana y el rostro ensangrentado de Grar. El macho alfa, Trun, un tipo pesado y osco, se lanzó con el puñal de sílex hacia el asesino.
Grar había atado a la rama una gruesa piedra. Antes de que el puñal se acercara demasiado, la maza golpeó a Trun que cayó muerto en el acto con un surtidor de sangre manando de la sien.
Acto seguido, Grar se acercó a uno de los monos más jóvenes, no más de diez años; ante la mirada atónita de la manada, le golpeó las tibias y el pequeño cayó al suelo aullando. Siguió golpeándolas hasta hacerlas pulpa. Le arrebató el conejo que aún llevaba en la mano y lo devoró desgarrándolo con dientes y dedos. El resto de la manada, de una forma inaudita, se acobardó. Ningún otro macho o hembra se atrevió a retarlo.
No mató al pequeño. Hizo guardia a su lado para que nadie se acercara a ayudarlo. El crío, con toda probabilidad debía sufrir una trombosis pulmonar por las heridas, cada vez que respiraba tosía débilmente y expulsaba sangre.
Cuando comenzaron a asar el jabato, Grar exigió blandiendo la maza, la mitad del asado.
El pequeño que aún no tenía nombre, fue ignorado en su agonía. Un enjambre de insectos nocturnos cubría sus muñones ensangrentados y las garrapatas se engordaban enganchadas en brazos y nalgas. Lentamente se debilitaron sus gemidos y se convirtieron en rápidos jadeos. En un momento dado intentó coger aire y vomitó una gran bocanada de sangre. Murió por fin poco antes del amanecer.
Y así fue en aquel amanecer, Grar era ya el primer líder político-religioso de un asentamiento humano.
Folló a las hembras y parieron monos muy parecidos a él. El resto de machos, obedeciendo a Grar, no solo debía cazar, sino conseguir nuevas hembras robándolas de otros asentamientos. Antes de llevarlas ante Grar, eran montadas por los raptores en el bosque.
La manada de monos humanos, creía que la agresividad de Grar les protegería de otras tribus rivales.
No era así, Grar no era valiente con quien no conocía. Negoció hembras y crías como esclavos y comida a clanes rivales y se aliaron. Se formaron los cimientos de los gobiernos.
A partir de aquel momento, los individuos serviles y no aptos para la caza y la supervivencia hicieron coro de adulación a los dominantes inútiles, y se convirtieron en hechiceros o en acusadores: jueces religiosos, adivinadores… Toda la parafernalia parasitaria de toda sociedad.
Los crías que nacían, mayoritariamente portaban el gen de la obediencia y el miedo de forma ya irreversible.
Descendemos de aquellos envidiosos y de aquellos cobardes. Y nada ha variado salvo la decoración.
Y que nadie se equivoque, los monos inteligentes y creadores han sido la excepción en estos centenares de miles de años, el resto de monos simplemente usurpó el conocimiento y los descubrimientos de aquellas pocas rarezas con inteligencia inventiva e investigadora que surgieron como anomalías o mutaciones.
En los últimos cinco mil años se perfeccionó y asentó la cobardía y la envidia en el ADN humano gracias a la higiene y el conocimiento de la curación o medicina, que dieron una vida más longeva a la humanidad y por tanto, se produjo una reproducción ratonil de los seres humanos convirtiéndose así en una amenazadora plaga.
Si no hubiera sido por esas pocas mutaciones humanas con inteligencia que prolongaron la vida humana, a día de hoy lo único humano que se encontraría en el planeta estaría grabado en una piedra, sería un fósil.
Más que sufrir el pecado original, la especie humana debería sentir vergüenza de lo que pudo ser y fracasó: un animal digno sin pecados, sin una vida humillada desde el nacimiento mismo.

Iconoclasta

Una captura de pantalla de un celular con texto e imágenes

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Foto de la prensa colaboracionista.
Ejemplo de adoctrinamiento a la clase trabajadora alentándola al uso del bozal y criticando la libertad de elección de no usarlo.

Antes de que empiece el Gobierno Nazi Penitenciario Español Homosexual Sanitario a emponzoñar la historia con su Ministerio de la Memoria, hay que dejar escrito que el coronavirus fue el instrumento para instaurar en España una férrea y corrupta dictadura nazi penitenciaria, de favoritismos homosexuales y sanidad venenosa, operada por secuaces gratificados por la China Nazi Comunista.

En ningún país del mundo salvo, naturalmente en China, se ha llegado a la paranoia de prohibir la respiración en espacios abiertos. El nazismo español ha sido una exacta réplica del chino. Incluso, durante los primeros meses del encarcelamiento de la población por coronavirus en el 2020, el gobierno nazi español planteó la posibilidad de crear campos de concentración para infectados de coronavirus, que en televisión, con infantilismo venenoso llamaron “Arcas de Noé”. Eso sin mentar el despliegue del ejército y policía agresiva y especialmente armados y apostados en calles y carreteras para imponer la dictadura y asegurar el encarcelamiento de la población (muchos países europeos alucinaban con el nuevo nazismo español). Un auténtico terrorismo de estado en toda regla con un ejército y policía severamente adoctrinados en su misión “salvadora”.

Los medios de comunicación, información e internet fueron inmediatamente intervenidos por el estado con la misma censura y protocolo de adoctrinamiento ideológico de la población de la China Nazi Comunista.

Tras dos largos meses de encarcelamientos dictados por el Caudillo Penitenciario Fascista Español Homosexual Sanitario Sánchez y su Vice Caudillo Iglesias (de igual ideología nazi), contra la población trabajadora española (el encarcelamiento no era lo mismo para las clases políticas y ricas que para el trabajador, que para él era desmedidamente represivo y asfixiante). El 20/4/2020 el Caudillo emite otro bando nazi por el que prohíbe respirar decentemente ¡A CIELO ABIERTO! (inaudito en todo el mundo salvo en China).

El día que se impuso la prohibición a la respiración por la obligatoriedad del bozal a cielo abierto, fue de película. Las calles de España se convirtieron en patios de prisiones. Miles de parejas de policías se apostaron en las plazas y calles importantes con evidente agresividad marcial, para acosar e intimidar a todo aquel que no llevara el hocico cubierto con el bozal, el símbolo nazi de la nueva dictadura española instaurada con el coronavirus por el Caudillo mismo, el 14-3-2020.

El 26 de julio del 2021, tras más de catorce meses se libera a la clase trabajadora de respirar con bozal a cielo abierto; solo a cielo abierto. Tras más de una año respirando pobremente, la clase trabajadora española empezó a enfermar. Los que usaron el bozal obedientemente no eran capaces de afrontar un simple resfriado o gripe, las alergias subieron y en septiembre empezó otra tanda de encarcelamientos (esta vez nocturnos) y prohibición de desplazamientos en fines de semana y festivos contra la clase trabajadora, sobre todo por parte de los Caciques Nazis Autonómicos, los más radicales fascistas. Fue la primera oleada, otra nueva epidemia causada por el uso del bozal.

Con estas campañas de bozal intensivo y extorsión, acoso y robo a la población obligándola a comprar el bozal como uso diario; los beneficios de ventas y porcentajes cobrados a los distribuidores y suministradores, llegaron a los bolsillos del Caudillo, ministros y otros jerarcas nazis del gobierno penitenciario homosexual sanitario.

Además del beneficio económico que les reportó la venta de bozales, el fin de tal medida era la humillación de la clase trabajadora e inmersión ideológica en la nueva dictadura (adoctrinamiento fascista). Ya que el bozal fue el medio de acobardar, acosar, debilitar y enfermar a la clase trabajadora para obtener un buen nivel de sumisión y obediencia que diera larga vida a la dictadura china (España es a China lo que Cuba era a la URSS, una colonia china nazi de maneras comunistas en Europa).

En tanto la población se adoctrinaba y acobardaba, el Caudillo vendió “patentes de corso” a los Caciques Autonómicos dándoles carta libre para acosar, extorsionar y encarcelar a la población trabajadora como y cuanto quisieran.

Las radicales taifas autonómicas nazis como Cataluña, Baleares, Valencia, País Vasco y Galicia, entre las más destacadas por su fascismo exacerbado; mantuvieron encarcelamientos nocturnos y la prohibición de trasladarse entre pueblos y ciudades hasta bien entrado el año 2022.

España era una orgía nazi en la que los Caciques Autonómicos Nazis competían entre sí por ser los más duros acosadores de la libertad y necesidades biológicas de la población. Con ellos entró la segregación racial del brazalete nazi o pasaporte covid para negar servicios y recursos a los no vacunados. Con lo cual, los vacunados todos juntos y en exclusividad, también montaron una gran bacanal de contagios de coronavirus entre ellos.

A finales de abril del 2022, después de dos años de la prohibición de respirar, se perdonó del uso obligatorio del bozal en interiores con excepciones.

El bozal había sido un éxito arrollador, millones y millones de españoles obedientes y fervientes feligreses del nazismo español se lo calzaron en el hocico sin dejar de llevarlo en los dos largos años de su imposición.

El Caudillo, en el citado abril 2022, dicta otro bando por el cual deja de ser obligatorio respirar podridamente (con bozal) en interiores (excepto geriátricos, centros sanitarios, farmacias, ortopedias y ópticas). Aunque la masa trabajadora debe seguir humillándose en el transporte público hacia sus puestos de explotación (el bozal es un símbolo ideológicamente importantísimo del nazismo a la china en España). El Caudillo Nazi Penitenciario Homosexual Sanitario, usa a sus perros sindicalistas y empresarios colaboracionistas para que muchos trabajadores deban pudrir su salud y dignidad usando el bozal durante toda su jornada laboral.

Y aquí comenzó otra gran epidemia, la segunda causada por el empobrecimiento orgánico de la masa trabajadora, que había perdido sus defensas con el uso paranoico del bozal.

Lo que cualquier individuo con conocimientos básicos de su naturaleza humana ya sabía, ocurrió: la gente que sumisa y devota del nazismo usó durante dos largos años el bozal comenzó a enfermar por cientos de miles.

Perdieron la inmunidad natural que el aire proporciona y debilitaron hasta ser vergonzoso, el sistema inmunitario y los pulmones. Por supuesto, los ataques de alergia se dispararon. La infancia padeció muchos casos de afecciones de bronquios y asma.

Fue tanta la cantidad de gente enfermándose por el uso del bozal que el gobierno nazi penitenciario español homosexual sanitario, y las taifas nazis autonómicas, contemplaban de nuevo encarcelamientos y extorsión contra la clase trabajadora frotándose con avidez las manos. De hecho, Cataluña, hasta mediados de enero del 2022, mantuvo encarcelamientos nocturnos y prohibiciones a la movilidad de día.

Pero en general, lo que salvó a la clase trabajadora de ser condenada de nuevo a la encarcelación, humillación y la enfermedad, fue la ruina económica en la que estaba sumida España. Ya no podía detener la actividad empresarial y laboral. Estaba cerca un crack económico como el que sufrió Grecia en el 2015.

Una anécdota clarificadora del nivel de paranoia nazi que el gobierno español y sus taifas autonómicas alcanzaron:

La presidenta de Alemania, la Merkel, en una visita a España en octubre del 2021 le preguntó muy sorprendida al Caudillo Nazi Sánchez, porque tanta gente usaba el bozal a cielo abierto si, además, ya no era obligatorio: «En Dinamarca no llevaba nadie mascarilla y aquí, todo el mundo», remarcó. El Caudillo le respondió con orgullo fascista, que se trataba de civismo y responsabilidad. Hay que decir además, que España ya tenía una de las tasas de vacunación más alta del mundo. El miedo en España es terrible e incluso embarazoso de explicar para los políticos nazis.

Y la cobardía no es algo de lo que sentirse orgulloso, por mucho que predique el Gobierno Penitenciario Nazi Español Homosexual Sanitario.

El resto de Europa, por decir lo mínimo, hace muchísimos meses que no exige bozal en transporte público ni en interior alguno. España y sus taifas autonómicas es la eterna dictadura, la que siempre llevará medio siglo de atraso con respecto al mundo.

Los alemanes también son responsables y cívicos sin bozal, la Merkel no es tonta. Sabía muy bien en aquel momento, que el bozal en los españoles era puro miedo y adoctrinamiento ideológico nazi chino. También sabía la presidenta que los alemanes jamás hubieran llegado a ese servilismo, obediencia y fe en el estado; como los que la población española profesaba a su Caudillo y secuaces.

El pueblo español, a fecha de hoy, cuando se dice que a principios de febrero 2023 el Caudillo va a liberar del bozal a la clase trabajadora en el transporte público; es una manada perfectamente adaptada a las férreas dictaduras como la actual china o la anterior de Franco.

Durante estos tres años, ha sido tan bien amaestrada la clase trabajadora en callar y obedecer gracias al bozal, que el Gobierno Nazi Español Penitenciario Homosexual Sanitario amaña todo tipo de leyes para obtener impunidad de su corrupción y delitos. Y dicta lo que se debe o no comer en los hogares y lo que deben aprender los hijos; sin ningún obstáculo o crítica de la población. Apenas algún insulto de algunos pocos que por lo visto, al no haberse resecado su cerebro por el uso del bozal y la vacuna, se mantuvieron íntegros de entendimiento, ética y dignidad. Vamos, que jamás han aplaudido a los jerarcas nazis y sus carceleros.

Aún quedarán zonas negras para el próximo febrero donde se deberá demostrar obediencia y sumisión al gobierno español nazi penitenciario homosexual sanitario: centros sanitarios, farmacias, ortopedias y ópticas (no hay una razón, es solo imposición). El símbolo nazi no se erradicará fácilmente, es la prueba del éxito de una nueva dictadura que posiblemente dure otro medio siglo (España tiene el récord mundial en longevidad de dictaduras).

Si tienes que renovar las gafas, mejor compra esas lentes de lectura que venden en los centros comerciales, porque de lo contrario, vas a pasar un largo y mal rato con un bozal. Y probarse unas gafas con eso en el hocico yo no lo haría. No me gustaría, sinceramente. Cuestan demasiado dinero para encima denigrarme.

En el Tercer año de la Nueva España Nazi Penitenciaria Homosexual Sanitaria, 27 de enero del 2023.

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Glosario del ensayo:

– Bozal: denominado mascarilla o tapabocas en la jerga institucional nazi española.

– Gobierno Nazi Español: forma de gobierno basado en el totalitarismo mediante el terror al coronavirus, un  fascismo de índole hitleriana (segregación racial severa de los disidentes, como los no vacunados), calcado de China. La instantánea intervención de medios de comunicación y prensa por los jerarcas nazi españoles marcó el triunfo más importante de este tipo de dictadura.

– Sanitario: por medio de la sanidad y los datos elaborados por sus funcionarios, se instauró el terror en la mente de los españoles, gracias también al bombardeo alarmista transmitido por los medios de comunicación y prensa. El lema de la sanidad nazi era: libertad es enfermedad.

– Penitenciario: método de gobierno represivo basado en la total privación de libertad de las manadas de humanos y estabulación en sus domicilios. Como se lleva a cabo en las prisiones del estado con delincuentes y criminales. Fue el método definitivo y sorpresivo del estado español del coronavirus, acompañado todas las tardes por una liturgia de loas y aplausos al funcionariado represor y sanitario del nazismo español. Los políticos y funcionarios de la administración pública, se convirtieron en simples alcaides de prisión.

– Homosexual: las leyes sociales que más rápidamente se han desarrollado y las que más beneficios y alegrías dan en España son las relacionadas con el mundo de la homosexualidad. Los días del orgullo gay son especialmente importantes en las instituciones del estado. Sus edificios y funcionarios exhiben la vistosa ornamentación y decoración homosexual. La bandera arcoíris, es ya el símbolo del Gobierno de la España Nazi Penitenciaria Homosexual Sanitaria.

– Encarcelamiento: es lo que el gobierno llamaba: confinamiento. El “quédate en casa” fue uno de los salmos más exitosos de la historia de España. Las fachadas de los estabularios humanos o edificios se llenaron de multitud de cartelitos infantiloides que anunciaban con una esperanza religiosa: “Quédate en casa”, “Yo me quedo en casa”, “Todo irá bien” (en todos los idiomas de la península ibérica). Paralelamente al encarcelamiento se creó una policía voluntaria, los delatores o chivatos que, vigilando desde ventanas y balcones, al igual que en tiempos franquistas, denunciaban a la policía si alguien caminaba por la calle o bien se oía ruido festivo en alguna vivienda del edificio.

Iconoclasta

La selección genética de la especie humana por parte del poder religioso ha sido las más larga de la historia y su proceso aún sigue. Porque la política es otra religión preñada de ideologías y mandamientos. Y dada la baja intelectualidad y formación técnica o cultural de los líderes que surgen (corrupción, endogamia), se constituyen en sectas paganas lideradas por simples profetas o chamanes con corbata que predican sus ofertas sociales y económicas, que jamás cumplen, a una masa humana hambrienta de regalos, milagros y culto a la vida fácil.

Nacionalismos, comunismos, fascismos, liberalismos… Hay una amplia oferta de teología política. Y no tardará demasiado tiempo en llegar la adoración de los jugadores de deportes de masas como un rito importante. De hecho, hay visos de ello en la actualidad.

Hay un cómico que ha accedido a la presidencia de Ucrania y actores como presidentes, actores, gobernadores, alcaldes, alcaldes y empresarios sin formación humanística no técnica.

Unos apuntes sobre la evolución humana:

“Primeros homínidos: entre 7,5 y 5 millones de años atrás.

Homo sapiens sapiens la única especie que aún sobrevive de todo el género Homo, surgió hace 130000 años.

Desarrolla un lenguaje complejo 60000 años atrás.

A partir del 30000 AEC (antes de la era común) pueden hallarse objetos rituales de piedra y hueso.”(*)

Desde que surgieron los primeros cultos y ritos (animismo) a montañas, ríos, árboles o animales. Guiada la manada humana o tribu por un hechicero, comenzó la discriminación, persecución, exilio y exterminación de los ateos y agnósticos, o adeptos de otras sectas minoritarias en los asentamientos o campamentos nómadas.

En los primeros cien mil años de vida el homo sapiens sapiens consigue expandirse por el planeta sin aparente religiosidad, aunque es probable que desarrollara pequeños ritos de superchería.

Y la cima de la evolución humana: desarrolla el lenguaje.

A partir de treinta mil años atrás se encuentra en suficiente cantidad para teorizar sobre la aparición de los primeros ritos religiosos, objetos de culto de hueso y piedra.

En todas las civilizaciones y aún hoy en las actuales, los disidentes de la religión o superstición tribal eran eliminados de la población, de los puestos de poder y administración de los asentamientos humanos.

La religión o superstición servía además como excusa para invadir y apropiarse de territorios vecinos.

Durante milenios solo los creyentes y sumisos sobrevivieron y sobreviven al totalitarismo religioso. Actualmente se producen periodos de grandes genocidios contra las minorías religiosas, en Asia y África principalmente. En el siglo pasado además, en la Europa del Este con la guerra croata-bosnia. O el exterminio alemán de los judíos en la Segunda Guerra Mundial que incluye lo racial, social y religioso (una minoría cuantiosa de los exterminados, no eran judíos).

Hablan los historiadores, antropólogos y periodistas de limpiezas étnicas; pero poco se diferencian muchas de estas razas genocidas en sus continentes de la gente que exterminan, como las africanas, asiáticas o europeas, salvo en el culto religioso.

La población mundial mayoritariamente fue inducida por una selección genética violenta a aceptar la imposición y existencia de cualquier tipo de divinidad.

Con esta limpieza religiosa social, los individuos con el carácter predispuesto a adoptar una fe o superstición se reproducían entre iguales y naturalmente educaban a sus crías en la fe impuesta y sus ritos. Crías humanas que replicarían el mensaje genético que los predisponía a la credulidad y por tanto, al temor y la obediencia.

Lo que explica la propensión de abrazar la idea de la divinidad en el actual imaginario de la especie humana. Y la sumisión y adoración a las autoridades político-religiosas perdiendo alarmantemente desde inicios del siglo XXI libertades e incluso sacrificando sus necesidades biológicas a los decretos o mandamientos de los líderes político-sectarios.

El pensamiento libre y sin contaminación religiosa, desde 30000 años atrás hasta principios del siglo XIX era condenado y perseguido de forma cruenta, lo que marcó un retraso colosal en el progreso de la civilización, ya que todo esfuerzo debía estar dirigido hacia la adoración de los símbolos religiosos creados, que se traducía en el enriquecimiento de sus brujos, chamanes, ulemas, rabinos, sacerdotes, santones, reyes, aristócratas, terratenientes, militares, presidentes y dictadores.

Cualquier idea no religiosa, se consideraba herejía, penada con muerte o en el caso de las castas de prestigio, clases altas o aristocracia, con el exilio.

Fue en el siglo XIX donde tímidamente dio comienzo la alfabetización de la población, aprender a leer y escribir como un requerimiento indispensable para encontrar trabajo.

La especie humana a lo largo de estos miles de años ha derivado en otra raza de carácter endogámica, defectuosa, castrada de los atributos de la especie primigenia. Una raza más cercana a los mamíferos rumiantes. Y en la actualidad a los insectos sociales, como los himenópteros (hormigas, avispas, abejas) y neópteros (termitas).

Pasada la Edad Media, se eligió para los grandes asentamientos o ciudades la técnica arquitectónica de las abejas u hormigas para la estabulación de las reses humanas. Los ricos, dueños de las grandes extensiones geográficas, disponían así de un gran espacio, sacrificando pequeñas regiones para apilar o estabular a sus obreros o clases votantes.

A medida que pasaba el tiempo y se desarrollaba un código económico religioso de tributos y leyes contra la población a favor de las castas hechiceras o religiosas (las ricas), la política paulatinamente su fundía con la religión en el gobierno de los países. Hoy día la política se impone a la religión (salvo el islam, hinduismo y budismo), que permanece como un poder negro y oculto que da consuelo y un espejismo de dignidad a la explotación humana pobre o trabajadora.

La iglesia sentenció mundialmente en el año del coronavirus 2021: “Vacunarse es un acto de amor”.

Los endogámicos linajes religioso-políticos también sometidos a su propio sistema ganadero de mejora de la raza; religiosos en cuanto a que cualquier ideología como el nazismo o el comunismo son meras doctrinas conductuales basadas en la fe en un ser superior: el jerarca nazi o el presidente del comité. En la actualidad se afanan con febril actividad y con todos los medios disponibles de emisión de propaganda doctrinal en erradicar el intelectualismo, libre pensamiento e individualismo.

Se debe tener en cuenta que el poder o casta rica (una especie endogámica y castrada también) no es especialmente inteligente, solo hereda un estatus social y político. Con lo cual su escaso intelecto o mediocre inteligencia queda en evidencia ante intelectuales, libre pensadores y académicos. Esto no lo pueden permitir, mostrar su ignorancia e incapacidad; de ahí que se colectivice (globalización) el ingenio y la creación, para que toda autoría sea el resultado de una masa amorfa sin rostro y sin nombre, que un jerarca político “democrático” (eminentemente lerdo) sea el ejecutor de pastorear o liderar hacia tal fin.

El individuo es la pesadilla del estado y de toda religión.

No puede ni debe resaltar más humano que el que se encuentre en los círculos de poder. A excepción de los necesarios bufones de distracción de los rebaños humanos, como cantantes, actores, personajillos gurús de redes sociales y bustos parlantes televisivos que son designados por el poder político-religioso.

Es por esta endogamia de las razas gobernantes o pudientes, la razón de que al llegar un político a liderar el gobierno de un país, precisa de una corte de educadores con un presupuesto millonario a cargo de los insectos de la colonia, para que ofrezca una ilusión de cultura, conocimiento y capacidad intelectual ante la masa votante.

En el caso religioso, los conocimientos llegaron de Dios, por supuesto; a través de una legión de sacerdotes y frailes recopilando y transcribiendo información de libros, códices y pergaminos que almacenaban en sus sótanos para exclusivo uso y disfrute: oscurantismo. Actualmente el cristianismo y su iglesia, dedica un gran presupuesto en legiones de arqueólogos, historiadores, antropólogos y lingüistas buscando una mínima prueba de la existencia de Jesucristo. Quien dice cristianos, dice musulmanes y judíos.

Las democracias son gobiernos de estructura insectil, apoyados por el voto de esa raza humana primorosamente seleccionada y evolucionada mediante técnicas ganaderas como cualquier raza de vaca, toro, perro o gato; para el fácil pastoreo y obediencia y la longevidad del poder de los ricos o político-religiosos.

Cuando hablo de estructura insectil, me refiero a la comunicación estado-población. La población en esta era tecnológica recibe los impulsos eléctricos y químicos (como los insectos coloniales en sus colmenas y termiteros) que el estado envía como decretos de restricciones de libertad y necesidades biológicas; la población las recibe a través de sus teléfonos móviles y televisión, reaccionando esta masa insectil globalizada con obediencia o temor.

Según sea la frecuencia y tensión de los impulsos electroquímicos que emita el estado, la masa insectil reaccionará con obediencia, conformismo o euforia; pero jamás con violencia o crítica, porque la castración física y mental es total en las castas inferiores.

No hay guerras entre naciones desde hace siglos. Las guerras son entre las distintas sectas ideológicas o endogámicas familias millonarias que desean obtener todo el poder, el que otras sectas ostentan. Es prácticamente una guerra entre mafias.

Que los fenómenos meteorológicos llamaran la atención del hombre prehistórico tanto como para achacarlos a actos divinos (algo que teorizan los antropólogos e historiadores como el origen del culto religioso); no me parece una buena hipótesis. El clima no era nada nuevo, nacían y crecían con él, era su vida. No era fácil que llamara la atención algo tan cotidiano como las flores que se abrían y cerraban o los frutos que surgían de los árboles, la lluvia, el viento, la nieve… No había nada extraordinario en estos fenómenos.

Tuvo que haber una experiencia que sirvió como comburente para prender la idea de religión o ritual; como el delirio por fiebre, por narcosis, por ingesta de vegetales tóxicos, por locura, etc… Convirtiendo éstas alucinaciones en experiencias místicas que narraban a los miembros del clan.

La locura, cerebros enfermos de algunos de aquellos humanos.

Un cazador (cazadora no, puesto que olían más por la menstruación en un mundo sin compresas ni desodorantes) hambriento en un mal día de caza come los frutos que el bosque ofrece, algunos son tóxicos o narcóticos y alucina cosas raras que narra a su clan como una epifanía.

Entiendo así la aparición de lo religioso o esotérico por causa de delirios narcóticos, o enfermedades psiquiátricas como la esquizofrenia, cuyas imágenes se extendieron venenosa y paulatinamente durante miles de años hasta hoy.

Una vez creado un culto, al hechicero o sacerdote no le costaría demasiado inventar leyes y condenas así como mitos para impactar en los crédulos. Un ser que vive a costa de otros, al verse libre de tareas de supervivencia como la caza y recolección, disponía de mucho tiempo para perfeccionar sus mitos y profecías.

La religión, en los inicios de la humanidad, en sus primeros asentamientos se convirtió en ley y autoridad. Había tan escasa capacidad de comunicación (solo había comunicación oral, la escritura aparece sobre el 3100 a.C.,  o sea, 27000 años más adelante tras la aparición de los primeros cultos) que templos y parajes de culto se hicieron sumamente necesarios para el adoctrinamiento de la población.

El control estaba en el miedo y el castigo. A partir de estos dos conceptos, la religión se convirtió en el medio de gobierno que se ha mantenido durante más de treinta mil años.

En la actualidad y en la práctica el método de gobierno es el mismo: la fe, el oscurantismo y la credulidad insectil de la masa. Con otro decorado y otros ritos menos cruentos, pero infinitamente más psicológicos en una humanidad pervertida por los milenios, ya nacida para ser pastoreada o globalizada sin pudor ni escrúpulos por parte de los mismos endogámicos sacerdotes y hechiceros de la antigüedad.

*Breve historia de las religiones del mundo, Roberto Vivo.

Carta

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Iconoclasta

Toda esa chusma religiosa y votante da mucho miedo. Tengo la sensación de caminar entre psicópatas analfabetos asesinos. Deformes mentales por endogamia…
Los mismos que quinientos años atrás acudían en familia a disfrutar comiendo y bebiendo de las ejecuciones de gente inocente acusada de brujería o de matar un jabalí sin permiso, de la forma más cruel en las plazas de aquellas enfermas y sucias ciudades.
Es como si la mezquindad se reencarnara una y otra y otra y otra y otra vez…
Actualmente las sectas ciudadanas del voto y la obediencia al estado que se agrupan en izquierdas -comunismos y socialismos destructores del individuo y la creación- y derechas -facciones nacionalistas, chauvinistas o racistas-, siguiendo instrucciones de sus actuales amos nazis homosexuales sanitarios, apoyaron y ejecutaron con gran fanatismo y orgullo “cívico” la segregación racial de los no vacunados por coronavirus, considerándolos gracias al adoctrinamiento propagandístico del nazismo homosexual sanitario español, el origen (en el colmo de la imbecilidad humana) del coronavirus (creado realmente por los propios gobiernos para instaurar las actuales enloquecidas dictaduras de carácter homosexual sanitario).
Millones de personas de baja formación cultural e intelectual (básicamente la mayoría de la casta paria o trabajadora) aplaudieron a sus jerarcas nazis, carceleros y sanitarios del gobierno, en una gran orgía global de un euforizante nazismo renacido.
Y su vacuna ansiada, tan solo era una hostia con la que comulgaron con el nazismo marica sanitario. Porque no vacuna.
La chusma o masa votante se embruteció como un solo animal gigantesco y rindió culto religioso y sexual a sus burócratas nazis, en silencio por un bozal que los humillaba y les dificultaba el habla. Permitió con decadente pasividad el perdón y premio de corruptos y traidores miembros del gobierno que alcanzaba a amistades y familias de los dirigentes nazis homosexuales sanitarios.
En poco menos de dos años, la población del siglo XXI, sobre todo en España y Europa, descendió al nivel de ignorancia, superstición, cobardía y mansedumbre de la chusma de quinientos años atrás, de los siglos, XV, XVI y XVII.
Miles de generaciones en todo el mundo se ensuciaron de mezquindad sectaria y miserable moralina. De una nueva idolatría postrándose, hincándose ante los genitales de sus amos en el gobierno. Cediéndoles además a sus hijos para ser adoctrinados, alimentados con la ideología alimentaria nazi homosexual sanitaria y sexualizados por ese nuevo nazismo que se impuso con el coronavirus.
Actualmente los librepensadores están vetados, censurados por los estados nazis homosexuales sanitarios (todas las democracias pre-coronavirus). En peligro de ser linchados y asesinados por cualquiera de las turbas adeptas al nuevo nazismo que son mayorías absolutas en todos los países de La Tierra, ya sea con retórica de izquierdas o de derechas.
Ese ansia de la gente de pocas luces o poca cultura por creer en el más allá, en lo paranormal, en las supercherías religiosas, sectarias o paganas, etc.. Indica el alto grado de vacío y frustración que hay en sus vidas. El nazismo homosexual sanitario ha sabido rellenar esos huecos.
Desde los primeros asentamientos humanos, la especie humana comenzó a degenerar hacia el comportamiento insectil. Esa forma de humillar al individuo va contra la especie humana, es instintivo. Por ello, la chusma o población mundial trabajadora, está sometida a una constante educación y adoctrinamiento de carácter ganadero-veterinario. Influyendo con los medios informáticos y audiovisuales en las costumbres, sexualidad y alimentación de las masas humanas trabajadoras.
Lo que explica toda esta fe inquebrantable en los modernos gurús o brujos tribales multimillonarios, que propagan su falsa cultura que es, ni más ni menos, que el mismo oscurantismo que todas las religiones mayoritarias del mundo practicaron con sermones supersticiosos.
La sociedad que mantiene esta humanidad mezquina ya no le puede ofrecer más que la misma banalidad todos los días y sus cerebros lerdos no atinan a comprender esa alarma que su instinto primigenio les lanza; son incapaces de comprender cuál es su mal.
La inusitada violencia que ha surgido entre la ciudadanía, es un síntoma.
Cree la gran mayoría que hay un mundo nuevo esperándoles cuando mueran. Necesitan lo sobrenatural para dar interés a sus vidas que se ha convertido en la misma monotonía químico-eléctrica de los insectos.
El homosexualismo ideológico del nazismo sanitario es una doctrina y una experiencia mística para que hombres y mujeres, niñas y niños se entretengan en investigar y pervertir su sexualidad; llenando así sus espacios mentales en blanco durante un rato y se mantengan decadentemente mansos y obedientes. Un tiempo que los gobiernos nazi sanitarios homosexuales usan para preparar nuevas enfermedades y vacunas. Nuevos medios ganaderos y doctrinas con las que controlar una población ya deforme, radicalmente distinta de la especie humana original.
Una vez has observado y experimentado la mezquindad humana no puedes dejar de verla continuamente. La experimenté como una mala y sucia película pornográfica cuando todas esas masas quejumbrosas y lloronas, se apiñaban para recibir la hostia nazi homosexual: la vacuna. Con el bozal en el hocico para no hablar, solo escuchar. Y enfermarse con una respiración podrida y un pensamiento pusilánime para continuar siendo dependientes del Nazismo Sanitario por el tiempo que les quede de vida, cuando al final serán procesados sus cadáveres como fertilizantes o piensos.
Los monstruos existen y son peligrosos por su envidia e ignorancia feroces. Son miles de millones.
Me siento maldito, acechado por esos monstruos terribles, los anodinos y hambrientos de ser pastoreados y no pensar.
A lo largo de la historia la chusma mezquina (la baja población, la trabajadora) ha pedido muerte y sufrimiento para los que son superiores en inteligencia, en cultura u ostentan creatividad o libertad en su pensamiento. Y también han pedido, la muerte y el sufrimiento ajeno, a su amo el gobierno como mero entretenimiento.
La decadente Roma ha surgido de nuevo…
Ocurrió lo mismo hace un año: pedían hambre, cárcel e incluso muerte para los que decidieron no vacunarse. Lo pedían con furia, creyendo firmemente que los no vacunados eran los culpables de todo lo que ocurrió. Como los alemanes de la era nazi pedían la muerte de los judíos, con la misma bestialidad, con la misma envidia, la misma ignorancia; pero sobre todo, con la misma obscena mezquindad que no ha podido abandonar la especie humana desde los siglos imperecederos en los que se comenzaron a crear grandes concentraciones humanas, ciudades que en la práctica son simples granjas donde se estabulan, amansan, seleccionan y adiestran a los humanos que las llenan.
Algunos vacunaron a sus hijos con urgencia. Y algunos hijos murieron; pero las estadísticas nazi homosexual sanitarias los consolaron: solo eran unos pocos.
Y las líneas genéticas de la mezquindad, siguen siendo seleccionadas con absoluto y estricto control por los líderes del nuevo Nazismo Homosexual Sanitario Mundial.

En España, a ocho de enero del dos mil veintitrés, Tercer Año de Gobierno Nazi Homosexual Sanitario.

Iconoclasta

Los enfermizos fascismos nazionalistas, ambiciosos y codiciosos como el vasco, catalán, valenciano, balear y con pacata y panoli hipocresía el gallego; por medio de sus jerarcas fascistas (paletos con afán de aristocracia) han podrido toda libertad, inteligencia, necesidad biológica y ética contagiando de nuevo a toda la península ibérica de hijoputismo nazi. Han demostrado ser los más fieros defensores de la dictadura y el oscurantismo con el resfriado del coronavirus. Y con el Caudillo Penitenciario Fascista Español Maricón Sanitario (rey de los muchos reyezuelos nazis ibéricos) han encontrado el parásito-vector que ha extendido la infección nazionalista en una España todavía enferma de un corrupto e impune franquismo y aplausos al hijo de puta.
Como se dice vulgarmente, España o la península ibérica es una poza de mierda fascista que no consigue limpiarse por muchas décadas que pasen.
Será necesaria y esperemos que ya pronta e ineludible, otra guerra civil, su hambre, enfermedad, destrucción y ruina; a ver si hay suerte y mueren los que deben de una puta vez y desaparecen esas líneas genéticas fascistas endogámicas que tanta longevidad dan a las dictaduras españolas y a las taifas filonazis que las forman.
Al final España, es una de aquellas regiones geográficas aisladas por una imponente cadena montañosa que no consiguen salir de un tiempo viejo y rancio. Aislada del conocimiento y la ética con innumerables feudos prehistóricos siempre en guerra constante, canibalizándose. Como hace ochocientos años en la baja Edad Media y con la misma miseria cultural e intelectual tan propia de sí misma y de lo peor de África.
España necesita otra invasión de asiáticos (los grandes impulsores del conocimiento a lo largo de la historia más importante y decisiva de la humanidad) que la hagan inteligente y den un toque genético de dignidad a la especie humana aislada y endogámica que esconde en su insalubre ecosistema, adecuada a los gobiernos tiránicos: no precisa libertad y no sabría qué hacer con ella si la tuviera.
Como esas pobres bestias nacidas en un zoo…

Iconoclasta

¿Es este nazismo o fascismo sanitario doctrinal homosexual instaurado mundialmente por medio de la epidemia del coronavirus, realmente un método de control demográfico de la población humana?
Dejando de lado lo fácil que es para la casta política conducir reses humanas desnaturalizadas por adoctrinamiento ideológico sexual y dietético; esto es: sin apenas instintos reproductores o territoriales y atonía física. Esta agresiva e inquisitoria campaña pro homosexualidad y su modelo de femineidad misándrica indica que el fin primero de este fascismo o nazismo sanitario homosexual pretende el control de natalidad de la población.
La perversión ideológica estatal de la sexualidad biológica o coito reproductor, hacia la homosexualidad y las facilidades legales que el fascismo sanitario homosexual otorga a las parejas homos, así como las ayudas económicas a la mutilación genital y corporal para realizar el cambio físico de macho a hembra o hembra a macho. Amén de una amplia campaña institucional doctrinal que evangeliza a toda la gama de edades del mundo estudiantil sobre las grandes ventajas de la homosexualidad y la conversión médico-quirúrgica a otro sexo. Así confirman que nos encontramos ante un proceso de control de la natalidad de ideología y estrategia homosexual.
Es posible que ante el coste de las pensiones y a que el trabajador va a retrasar muchos años su edad de jubilación (veremos morir ancianos en su puesto de trabajo), es necesario rebajar el nivel reproductivo de la población humana. Y han pensado que mejor que la guerra (que afectaría traumáticamente a las propiedades y riquezas de la casta política), el homosexualismo y una buena dieta de debilitación físico-cerebral son opciones mucho menos traumáticas para el estado y sus jerarcas.
El acto sexual homosexual es absolutamente estéril hoy día; sin embargo, la sociedad homosexual podrá adoptar un exceso de hijos nacidos cuyos padres los pongan en venta, hayan muerto o bien, viven las crías humanas en lugares de miseria y hambre por guerra o calamidades climáticas. Se percibe así, un nuevo mercado de tráfico de crías humanas para familias homosexuales; con todas las garantías legales y reglamentado al uso del nazismo o fascismo sanitario homosexual.
Es una mirada a un futuro hiper despótico no lejano, en absoluto; de hecho lo estamos pisando.

Iconoclasta