
Archivos de la categoría ‘Maldito romanticismo’
Aquellos grandes boletos
Publicado: 28 enero, 2023 en Conclusiones, fotografía, Humor, Lecturas, Maldito romanticismo, Manuscritos, ReflexionesEtiquetas:cine, Citas, Humor, Iconoclasta, manuscritos, Música, Reflexiones de Iconoclasta, romanticismo, sarcasmo, Ultrajant

Espectacular, así da gusto ser el villano
Publicado: 25 enero, 2023 en Chusma, Ciencia ficción, Citas, Conclusiones, fotografía, Lecturas, Maldito romanticismo, ReflexionesEtiquetas:cine, Citas, Humor, Iconoclasta, manuscritos, Música, Reflexiones de Iconoclasta, romanticismo, sarcasmo, Ultrajant

Me encanta… Esto es pura genialidad.
Yo quiero ser un supervillano así.
No obstante, España no es tan glamurosa ni excitante.
La España del bozal y el aplauso al carcelero no tiene ni un ápice de interés más que de mezquindad, cobardía y fe provinciana en el Amo o Caudillo.
Para los puritanos del Nazismo Español Penitenciario Homosexual Sanitario, que sepan que este supervillano es solo una ilustración, que no se me caguen de miedo porque no hace daño.
Ya los imagino tapando los ojos de sus hijines para que no vean el mal cara a cara.
¡Buuuu!
Qué envidia me da este arte e ingenio.
Muerte y nada
Publicado: 24 enero, 2023 en Absurdo, Conclusiones, fotografía, Lecturas, Maldito romanticismo, Manuscritos, ReflexionesEtiquetas:astronomía, cosmos, espacio, Iconoclasta, muerte, nada, Reflexiones, Ultrajant, vacío

Mis amadas desconocidas
Publicado: 23 enero, 2023 en Amor cabrón, Lecturas, Maldito romanticismo, ReflexionesEtiquetas:admiración, amor, Amor cabrón, creación, enamorados, fantasía, Iconoclasta, imaginación, Pablo López Albadalejo, pasión, prosa poética, ternura, Ultrajant

Pienso en lo que no pude ser y estoy satisfecho, nunca he ansiado ser nada.
Solo observo el mundo a niveles profundos, atómicos.
Nunca me he planteado ser, porque soy. Lo mío es existir.
Sin complicaciones.
He llegado a este instante donde he adquirido ciertos superpoderes para codificar mi pensamiento profundo a la tridimensionalidad en la que habito, con precisión y fluidez. Sin límite ni prejuicio de cómo y con lo que quiera expresarme. Soy absolutamente libre y salvaje haciendo tinta del pensamiento. Y concluyo que soy un cochino sabio que al saberlo todo, no se asombra de nada. Excepto de mí mismo y mi podredumbre mental.
Desconozco los límites concretos a los que aún puede llegar el dolor y la ruindad en los humanos, pero solo es un dato cuantitativo. Sé que, grosso modo, llegará a rangos pornográficos para la cordura, la dignidad y la inteligencia. De hecho, no dejan de batir marcas todos los días. Crecen sin freno.
Lo que me desconcierta es que hay momentos en los que no sé si la amo a frecuencia de alto impacto o es mi reto.
Siempre hay una faceta de mi amada que no conocía. No puedo decir de ella lo que digo del mundo, que lo sé todo.
En las mañanas cuando mira por la ventana hacia el horizonte y me sonríe en silencio, al llevarse la taza de café a la boca, he visto una luz dorada en lo profundo de sus pupilas. Sin que el sol la iluminara aún.
Me fascinan los brillos diamantinos y texturas de su alma, tan extraterrestres y distintos.
Me descoloca e hipnotiza su ser mutable y desconocido.
Y quedo desordenado en sus dimensiones como un muñeco con la cabeza en el culo.
Es girar un diamante y observar la distinta refracción de la luz en cada una de sus innumerables facetas, en cada mujer que descubro en ella.
¿Por qué esa luz en sus ojos?
Y afirmo que las estrellas se refugian del frío cosmos en ella…
No sé si soy amante o discípulo. Quisiera ser solo amante y menos siervo de su multiplicidad.
Comparten todas ella la misma alma, la misma piel que beso y los ojos que absorben la luz, y a mí.
Y yo tan sabio, tan uno.
Tan nada…
Imagina cosas que creía imposible que pudieran ser escritas.
¿De dónde viniste, amor?
Me desconcierta ese nuevo ser que has creado ahora, en el mundo plata que reflejan tus ojos, engastados como gemas en un lugar de belleza imposible, de emociones como embates de agua tibia en las entrañas.
Soy incapaz de vislumbrar tu nuevo mundo, solo lo intuyo en tu presencia; de lo que emanas a tu alrededor. Y me pregunto dónde cabría yo tan carne y tan opaco en tu nueva creación. Y si deberé enamorar de nuevo a esta desconocida.
¿Y si no puedo?
Si tu nuevo ser no me amara, me desintegraría como mis sueños al despertar.
No tendría sentido una existencia sin vosotras, sin ti.
Eres descarada y carnal hasta excitar cada célula de mí. Y en otros momentos eres una ternura que se derrama suave y melancólica hacia el cielo, desobedeciendo a la ley de La Tierra.
No quiero conocerte, quiero descubrirte en cada momento; incluso cuando no existo porque estás atareada cambiando el universo en un extraño orden que no puedo ni quiero entender, solo quiero asombrarme. Fascinarme a tu lado.
¿Cómo puedes hacer eso? Eres de carne y piel, te he follado…
¿Qué has hecho de la vida en ese momento que has llevado el cigarrillo a la boca mirando las nubes?
Me siento tan dimensionalmente extraño en este universo-aura que dimana de ti, que siento ser una creación tuya que no sabe dónde está ni desde cuándo.
De alguna forma, siempre consigo reaccionar y rozar con los labios tu piel y crear un momento sólido y cálido donde afianzarme en tus universos sutiles y etéreos.
No me pierdas, no me dejes fuera de tu creación. Existo, quiero existir en ti, todas tú.
Y no concibo la vida sin ti.
Eres mi asombro y un hambre carnal.
Todos esos cosmos que inventas, están unidos a ti con sutiles hilos de tu alma. Una telaraña incruenta que lleva a cada una de las mujeres que amo.
Soy un amor deslizándose por esas sedas buscando el origen donde se forman, tu alma nuclear y profunda; pero no hay manera. Cuando desbocas la imaginación me desoriento y no encuentro el hilo primigenio, el que surge de ti y se derrama en líquidos sueños a tu alrededor.
He visto en tus ojos una ola romper contra el acantilado y destrozarse en rubís y esmeraldas tiñendo el cielo del color del paraíso.
No lo entiendo. ¿Cómo puedes hacer todo eso y tener tiempo para amarme?
Cuando te digo que os amo, te ríes de lo absurdo.
Y pienso que no recuerdas que tus ojos han contenido un mar sereno hace un segundo. Que algo has cambiado.
Lo que conozco de ti a ciencia cierta es el sabor de tu piel. Tanto besarte, tantas caricias…
Y la forma en la que te llevas las manos al rostro cuando te corres.
Todo lo demás es cambiante, un parque de atracciones, un drama desconsolado, una hoja que revolotea al viento, un sol de vida en tus manos…
Un niño que ríe.
Una niña coqueta que lo besa.
¿Qué has hecho? ¿A qué vienen ahora esos osos panda buceando entre corales de mercurio dorado, que desprenden burbujas haciéndose jirones de dulces almas ?
Mi amante creadora, solo soy una carne inofensiva, no puedo hacer daño.
No me dejes nunca fuera de tus mundos, ten piedad y espera a que muera.

Iconoclasta
Foto de Iconoclasta.
Las genialidades nacen de un azar
Publicado: 18 enero, 2023 en Absurdo, Conclusiones, fotografía, Histéricas, Humor, Lecturas, Maldito romanticismo, ReflexionesEtiquetas:cine, Citas, Humor, Iconoclasta, manuscritos, Música, Reflexiones de Iconoclasta, romanticismo, sarcasmo, Ultrajant

Y eso ocurrió hace ya años, cuando el portarrollos del papel de limpiarse el culo se rompió y, muy zorro yo, pensé que el radiador podría realizar la función de soporte.
Algo que cambió drásticamente mi vida e hizo mi cagar más feliz y estimulante.
Aquel día de invierno tomé el rollo de papel calentito del radiador para cortar cinco metros, que es el grueso que aleja con seguridad mis dedos del culo. Con indiferencia, sin ninguna alegría o esperanza en mi rostro viejo y cansado.
Al limpiarme el culo grité sorprendido y un poco asustado. Me levanté del cagadero con los huevos agitados, escudriñando cada rincón de la taza.
Sentí que algo cálido me había acariciado.
Me despegué el trozo de papel enganchado en el culo y estaba caliente como un ser vivo…
Y decidí en una epifanía, que no compraría o usaría jamás de nuevo un portarrollos.
Hoy día, incluso en verano, antes de ir a cagar enciendo la calefacción para que el papel se caliente y así disfrutar la sensación de ser querido y cuidado por un ángel o cualquier otro ser extraterrenal.
Una experiencia cuasi mística.
A veces me siento tentado de limpiarme sin ser necesario e intento entrar en el cuarto de baño con ansiedad dos o tres veces al día; pero me impongo disciplina, soy de naturaleza obscena y debo controlarme porque es un sinvivir.
Así que espero pacientemente que sean los intestinos los que dicten la hora de la ternura. Y como lleva su tiempo, que se caliente el papel, me siento siempre con un ejemplar de Crimen y castigo, que es un libro muy gordo y que nunca se acaba para dar tiempo a que la temperatura del papel sea la ideal.
Los grandes descubrimientos suelen ser siempre un azar o un accidente.
¿Y si existiera Dios?
Publicado: 15 enero, 2023 en Absurdo, Chusma, Conclusiones, Histéricas, Lecturas, Maldito romanticismo, Reflexiones, TerrorEtiquetas:control, Crítica social, creyentes, delito, dios, engaño, fe, humillación, Iconoclasta, ley, mentira, obediencia, pecado, pensamiento, prohibición, reflexión, religión, superstición, Ultrajant

Que ya no fuera necesaria la fe, ni imaginarlo como ahora, con la imagen que cada uno cree que tiene.
Que existiera con rostro y cuerpo, grande o pequeño; pero táctil, opaco.
Lo que existe no tiene magia ni misterio.
¿Es que nadie lo entiende? Tener a ese Dios sería como ver siempre, durante toda la vida al mismo jerarca. Sus superpoderes e impunidad provocarían el odio hacia él.
El miedo y siempre el mismo rostro, como un castigo durante toda la vida llevaría al hastío.
La gracia de Dios está en su inexistencia inofensiva, protectora y bonachona de quienes le rezan por sus penas y banalidades.
Crédulos…
Es aterrador el infantilismo mezquino de la masa humana.
Si Dios existiera te haría daño, te arruinaría, te asesinaría por tus errores que son pecados en su ley.
Solo una vez mueras, se apiadaría de ti.
Sus cochinos volubles designios…
Devoraría a tus hijos para poner a prueba tu obediencia a sus órdenes, decretos, mandamientos.
La existencia de Dios sería la absoluta humillación y esclavitud de la especie humana.
Un rostro vulgar, una hipócrita y venenosa voz, una mirada malvada.
Ver todo eso todos los días, sin poder escapar de él…
Desearías asesinarlo antes de morir.
Su existencia sería el infierno, con millones de miserables adorándolo.
Algo tan sucio y grotesco como el cerdo que se folla a la puta en las películas enfermas.
Así de obsceno sería ese Dios y sus creyentes.
Un tirano inmortal que pasaría de padres a hijos, a nietos, a bisnietos…
¡Qué desesperanza de vida!
El Dios que te hundiría la cabeza en mierda porque tu vecino reza más.
¡Hijo de puta!
Imagina a Dios palpable, audible y visible destruyendo tu vida ocupándola en cada segundo con su mierdosa omnipresencia, hurgando en tu pensamiento. Destruyendo a los que amas por sus humores inescrutables, paranoicos y depravados. Favoreciendo a los indeseables, ignorantes, ruines y cobardes, colocándolos en el poder terrenal político.
Desearías no nacer en semejante mundo.
E imagina que naces, que ya estás en él.
La tristeza y la grisentería en tu piel como un aceite ácido que te deshace día a día lentamente, sin cura.

Iconoclasta
El amor y la soledad
Publicado: 14 enero, 2023 en Amor cabrón, Lecturas, Maldito romanticismo, ReflexionesEtiquetas:amor, Amor cabrón, desánimo, Iconoclasta, incoherencia, pasión, soledad, Ultrajant

El amor nace entre un hombre y una mujer, entre dos seres.
Un solo ser humano no ama si no es amado; por mucho que grite y sufra. Eso es ambición o deseo o ilusión, depende del momento anímico de ese ser; pero no es amor.
Entiendo el amor como un intercambio de emociones, una complicidad entre dos.
El auto amor no existe, no puedes amar en soledad. Es una perversión imposible ese “amar”.
No todos somos susceptibles de amar. Los hemos de naturaleza solitaria, y eso es tanto como ser anti amor.
Y cuando eliges soledad…
Tú mismo, ya eres mayorcito para saber lo que haces y atenerte a las consecuencias.
Follarse a la puta es la confirmación de la soledad, no hay soledad mayor que la piel extraña que compras.
Te equivocaste, mano.
Así que echas de menos el amor y te torturas lo suficiente para reconocer que siempre hay otra cara de la moneda y a lo hecho pecho.
Está bien, no existe el auto amor; pero es imposible pensar que no la amo.
Sé que no soy coherente con mi soledad; pero me paso la coherencia por el culo.
Luego, en algún momento daré una patada a una solitaria piedra del camino del anti amor; y con una blasfemia pensaré que diga lo que diga mi yo sabio e infalible, la amo. Ser románticamente ridículo, es una de las grandezas de la soledad, principalmente porque no hay nadie que se ría de ti.
E irremediablemente se lo escribiré: te amo.

Iconoclasta
Foto de Iconoclasta.
¿Y si existiera Dios?
Publicado: 14 enero, 2023 en Absurdo, Chusma, Conclusiones, Lecturas, Maldito romanticismo, Manuscritos, ReflexionesEtiquetas:dios, fe, hastío, Iconoclasta, manuscritos, odio, omnipresencia, Reflexiones, religión, Ultrajant

Violencia y babosas en un viernes 13 Nazi Homosexual Sanitario Español
Publicado: 13 enero, 2023 en Absurdo, Chusma, Conclusiones, fotografía, Histéricas, Humor, Lecturas, Maldito romanticismo, Reflexiones, TerrorEtiquetas:cine, Citas, Humor, Iconoclasta, manuscritos, Música, Reflexiones de Iconoclasta, romanticismo, sarcasmo, Ultrajant

El águila ha volado amenazante sobre la garza que tomaba el sol en el prado junto al rebaño de vacas; la garza ha graznado molesta y el águila se ha alejado orgullosa a otro prado, supongo que a buscar otra garza que invadiera su territorio y se comiera sus ratones.
El buey le ha dado un testarazo a una vaca que pacía junto a él y he pensado que se habría tirado un pedo. Sé que era un buey por los huevazos que le colgaban, y sé que era una vaca, por las tetas. Soy un auténtico biólogo de campo.
Se masca la violencia en los territorios del Nazismo Español Homosexual Sanitario, el nazismo consigue cabrear incluso a las gallinas, que también las he escuchado un poco revueltas.
Que además sea un viernes 13, de esos que tanto temen los anglosajones, no mejora las cosas. Definitivamente, el incruento y tonto martes y 13 español, el de ni te cases ni te embarques ha sido desbancado por la esnob superchería foránea.
Y mientras esto sucede, en el pueblo una oruga procesionaria que se arrastra como una babosa sin elegancia ni alegría algunas, formada por innumerables y amorfos cabestros con bozal (mascarilla en jerga nazi) acude a su veterinario (médico le llaman) para obtener su baja laboral de una semanita también vacacional por el coronavirus que les cuelga seco por debajo del bozal.
La depresión post fiestas navideñas, debe curarse con reposo.
Hay que reconocer que el invento del coronavirus ha creado grandes ventajas lúdicas y sociales a los cabestros del bozal. Sin él, y solo con las gripes habituales que colapsaban cada año las urgencias antes de que se decretara el coronavirus, sus bajas no duraban tanto tiempo ni se regalaban tan fácilmente.
Si no fuera por la magnífica violencia de la naturaleza, este viernes 13, sería de una mediocridad espantosa.
En definitiva, es un día ideal para no dejar de masturbarme, como todos los días.
Con una paja, toda esta angustia existencial se diluye entre semen y el humo del cigarrillo y se me entornan dulcemente los párpados en un obsceno relax.
Soy un bohemio convencido.
N.A.: si no he pisado la babosa después de fotografiarla, es porque temía al viernes 13: resbalar, caerme y romperme otra pata. No soy supersticioso, solo más listo que una ardilla de esas que se comerá el águila cabreada.
Vivir entre una turba de fanáticos sectarios votantes
Publicado: 8 enero, 2023 en Chusma, Conclusiones, Histéricas, Lecturas, Maldito romanticismo, Reflexiones, TerrorEtiquetas:chusma, cobardía, coronavirus, Crítica social, decadencia, ensayo, envidia, fanatismo, Iconoclasta, ignorancia, mezquindad, nazismo homosexual sanitario, sectas, Ultrajant

Toda esa chusma religiosa y votante da mucho miedo. Tengo la sensación de caminar entre psicópatas analfabetos asesinos. Deformes mentales por endogamia…
Los mismos que quinientos años atrás acudían en familia a disfrutar comiendo y bebiendo de las ejecuciones de gente inocente acusada de brujería o de matar un jabalí sin permiso, de la forma más cruel en las plazas de aquellas enfermas y sucias ciudades.
Es como si la mezquindad se reencarnara una y otra y otra y otra y otra vez…
Actualmente las sectas ciudadanas del voto y la obediencia al estado que se agrupan en izquierdas -comunismos y socialismos destructores del individuo y la creación- y derechas -facciones nacionalistas, chauvinistas o racistas-, siguiendo instrucciones de sus actuales amos nazis homosexuales sanitarios, apoyaron y ejecutaron con gran fanatismo y orgullo “cívico” la segregación racial de los no vacunados por coronavirus, considerándolos gracias al adoctrinamiento propagandístico del nazismo homosexual sanitario español, el origen (en el colmo de la imbecilidad humana) del coronavirus (creado realmente por los propios gobiernos para instaurar las actuales enloquecidas dictaduras de carácter homosexual sanitario).
Millones de personas de baja formación cultural e intelectual (básicamente la mayoría de la casta paria o trabajadora) aplaudieron a sus jerarcas nazis, carceleros y sanitarios del gobierno, en una gran orgía global de un euforizante nazismo renacido.
Y su vacuna ansiada, tan solo era una hostia con la que comulgaron con el nazismo marica sanitario. Porque no vacuna.
La chusma o masa votante se embruteció como un solo animal gigantesco y rindió culto religioso y sexual a sus burócratas nazis, en silencio por un bozal que los humillaba y les dificultaba el habla. Permitió con decadente pasividad el perdón y premio de corruptos y traidores miembros del gobierno que alcanzaba a amistades y familias de los dirigentes nazis homosexuales sanitarios.
En poco menos de dos años, la población del siglo XXI, sobre todo en España y Europa, descendió al nivel de ignorancia, superstición, cobardía y mansedumbre de la chusma de quinientos años atrás, de los siglos, XV, XVI y XVII.
Miles de generaciones en todo el mundo se ensuciaron de mezquindad sectaria y miserable moralina. De una nueva idolatría postrándose, hincándose ante los genitales de sus amos en el gobierno. Cediéndoles además a sus hijos para ser adoctrinados, alimentados con la ideología alimentaria nazi homosexual sanitaria y sexualizados por ese nuevo nazismo que se impuso con el coronavirus.
Actualmente los librepensadores están vetados, censurados por los estados nazis homosexuales sanitarios (todas las democracias pre-coronavirus). En peligro de ser linchados y asesinados por cualquiera de las turbas adeptas al nuevo nazismo que son mayorías absolutas en todos los países de La Tierra, ya sea con retórica de izquierdas o de derechas.
Ese ansia de la gente de pocas luces o poca cultura por creer en el más allá, en lo paranormal, en las supercherías religiosas, sectarias o paganas, etc.. Indica el alto grado de vacío y frustración que hay en sus vidas. El nazismo homosexual sanitario ha sabido rellenar esos huecos.
Desde los primeros asentamientos humanos, la especie humana comenzó a degenerar hacia el comportamiento insectil. Esa forma de humillar al individuo va contra la especie humana, es instintivo. Por ello, la chusma o población mundial trabajadora, está sometida a una constante educación y adoctrinamiento de carácter ganadero-veterinario. Influyendo con los medios informáticos y audiovisuales en las costumbres, sexualidad y alimentación de las masas humanas trabajadoras.
Lo que explica toda esta fe inquebrantable en los modernos gurús o brujos tribales multimillonarios, que propagan su falsa cultura que es, ni más ni menos, que el mismo oscurantismo que todas las religiones mayoritarias del mundo practicaron con sermones supersticiosos.
La sociedad que mantiene esta humanidad mezquina ya no le puede ofrecer más que la misma banalidad todos los días y sus cerebros lerdos no atinan a comprender esa alarma que su instinto primigenio les lanza; son incapaces de comprender cuál es su mal.
La inusitada violencia que ha surgido entre la ciudadanía, es un síntoma.
Cree la gran mayoría que hay un mundo nuevo esperándoles cuando mueran. Necesitan lo sobrenatural para dar interés a sus vidas que se ha convertido en la misma monotonía químico-eléctrica de los insectos.
El homosexualismo ideológico del nazismo sanitario es una doctrina y una experiencia mística para que hombres y mujeres, niñas y niños se entretengan en investigar y pervertir su sexualidad; llenando así sus espacios mentales en blanco durante un rato y se mantengan decadentemente mansos y obedientes. Un tiempo que los gobiernos nazi sanitarios homosexuales usan para preparar nuevas enfermedades y vacunas. Nuevos medios ganaderos y doctrinas con las que controlar una población ya deforme, radicalmente distinta de la especie humana original.
Una vez has observado y experimentado la mezquindad humana no puedes dejar de verla continuamente. La experimenté como una mala y sucia película pornográfica cuando todas esas masas quejumbrosas y lloronas, se apiñaban para recibir la hostia nazi homosexual: la vacuna. Con el bozal en el hocico para no hablar, solo escuchar. Y enfermarse con una respiración podrida y un pensamiento pusilánime para continuar siendo dependientes del Nazismo Sanitario por el tiempo que les quede de vida, cuando al final serán procesados sus cadáveres como fertilizantes o piensos.
Los monstruos existen y son peligrosos por su envidia e ignorancia feroces. Son miles de millones.
Me siento maldito, acechado por esos monstruos terribles, los anodinos y hambrientos de ser pastoreados y no pensar.
A lo largo de la historia la chusma mezquina (la baja población, la trabajadora) ha pedido muerte y sufrimiento para los que son superiores en inteligencia, en cultura u ostentan creatividad o libertad en su pensamiento. Y también han pedido, la muerte y el sufrimiento ajeno, a su amo el gobierno como mero entretenimiento.
La decadente Roma ha surgido de nuevo…
Ocurrió lo mismo hace un año: pedían hambre, cárcel e incluso muerte para los que decidieron no vacunarse. Lo pedían con furia, creyendo firmemente que los no vacunados eran los culpables de todo lo que ocurrió. Como los alemanes de la era nazi pedían la muerte de los judíos, con la misma bestialidad, con la misma envidia, la misma ignorancia; pero sobre todo, con la misma obscena mezquindad que no ha podido abandonar la especie humana desde los siglos imperecederos en los que se comenzaron a crear grandes concentraciones humanas, ciudades que en la práctica son simples granjas donde se estabulan, amansan, seleccionan y adiestran a los humanos que las llenan.
Algunos vacunaron a sus hijos con urgencia. Y algunos hijos murieron; pero las estadísticas nazi homosexual sanitarias los consolaron: solo eran unos pocos.
Y las líneas genéticas de la mezquindad, siguen siendo seleccionadas con absoluto y estricto control por los líderes del nuevo Nazismo Homosexual Sanitario Mundial.
En España, a ocho de enero del dos mil veintitrés, Tercer Año de Gobierno Nazi Homosexual Sanitario.

Iconoclasta