Archivos de la categoría ‘Maldito romanticismo’

La prensa prostituta del Nuevo y Normal Gobierno Fascista Español no cesa en sus proclamas ideológicas y lanza una nueva amenaza de su amo:
“La juventud es peligrosa, la juventud y su libertad es enfermedad. Se les debe encarcelar para que no maten a ningún viejo, porque son portadores de la mortal Covid-19. Perseguidlos, denunciadlos”.
Enésima crónica del asesino gobierno fascista español y su prensa puta.
Pensamiento libre para aliviar tensiones: Estoy harto de tantos hijos de puta fascistas.

La electricidad se me ha dado bien, como las técnicas de fluidos obscenos; de una forma innata.
Será por ese instinto natural, que me hice electricista. Y vi en la electricidad la vida y el amor que contiene.
Cargas eléctricas desplazándose por los átomos de todos los seres y todas las cosas…
De ahí a conocerte y follarte viajando a velocidades lumínicas electrizando el aire, se hizo consecuencia lógica. Como violarte, joderte, invadirte, robarte el alma si pudiera, mientras duermes, mientras el hombre que no quieres duerme a tu lado y te corres conmigo convirtiéndolo en un simple cenicero. Amar nos hace voraces y crueles ¿no es la más maravillosa sinceridad?
Violarte furioso por la dependencia que creas en mí, tu absoluto dominio que me lleva a pensarte en todo momento, en todo lugar.
Me has hecho esclavo; pero tu coño, tu piel, tus ojos y tus labios son míos. Y me clavo en ti todas las noches con la furia del deseo desatado, a duras penas contralado.
Con el que no quieres durmiendo en la misma cama… El cornudo duerme mientras jodo a su hembra.
No podía ser más perfecto.
Respiras con jadeos contenidos, luchando por el silencio y no ser oída por el que apenas existe, el que nunca quisiste.
Y que ahora detestas ¿verdad, cielo?
Un día lo carbonizaré para que no esté ya nunca junto a ti.
¿Será que amarte tanto me llevó a evolucionar miles de años por delante de la humana mediocridad? Soy un hombre de un futuro milenario.
¿Eso has hecho de mí, mi puta hermosa? Derramaría cera caliente por tus ingles para castigar a mi puta amada, que es mi puta vida.
Sé que es locura; pero no me interesa la cordura. Solo quiero ser eléctrico follándote. Y follarte es poseerte. Es el fin que justifica el semen derramado en tu monte de Venus negando la reproducción.
Así que acelero mi cerebro y creo un rayo que electriza el aire para viajar a la velocidad de la luz y cruzar el mar rompiéndolo. Llego hasta tu nuca y soy un beso tierno que dice “He llegado, mi amor”. Soy una corriente que invade tu sistema nervioso y erizando tu piel, llego a tus labios que se entreabren, se muerden a si mismos, salivan abundantemente y dejan tu lengua indefensa a la mía eléctrica y voraz.
Me divido en otra corriente que baja por tu cuello, besando las venas que laten furiosas estrangulándote amenazadora y suavemente por una casi incontenible ansia.
Acaricio tus clavículas milímetro a milímetro con inquietos rayos que mortifican la piel enviando señales a tu coño, que se humedece.
Mi cerebro enamorado, genera más voltaje y una chispa surge en cada uno de tus pechos, anidándose con fuerza en cada pezón, endureciéndolos como vidrios. Y quieres pellizcarlos, consolar esa tensión. No lo puedo permitir, mi puta hermosa. Tienes que sufrir el calvario al que tú me sometiste.
Así tu saliva mana cuello abajo por el mentón y las comisuras de la boca. Las uñas apresan la sábana, mientras los pezones parecen a punto de estallar por la presión.
Y los succiono, no entiendo lo que dicen tus gemidos, no importa… Te hacen brutal, abandonada al placer. Si vieras como se aplastan y se agitan los pezones castigados por mi lengua voltaica e invisible…
Creo un nuevo ramal que baja veloz por el abdomen y me detengo para escupir en tu ombligo y chapotear en él con la lengua, hasta que rebosa para crear un río que baja tibio hacia el vientre, se desliza por el monte de Venus y amenaza ya por derramarse por el vértice de tu coño, en el que un poco más abajo late la perla del placer, dura, brillante, lamible…
Aplico la tensión necesaria, tengo ya electrizados tus labios, los pezones y ahora ataco directamente el clítoris. Con un espasmo del vientre sincronizas la pelvis con las frecuencias que maltratan el clítoris. Eres una diosa perfecta jodiendo. No puedes evitar esa sensualidad avasalladora, por fuerte que sea la corriente. Eres invenciblemente obscena.
Dos corrientes más avanzamos por cada una de las ingles. Forzamos a que se separen los muslos, a pesar de que ya lo hubieras hecho antes, estás ansiosa… La vulva se desflora y los labios se despegan rompiendo tenues filamentos de baba sexual. Y sientes el aire fresco como una lengua, se nota en como te palpita el coño.
Me duele la cabeza; pero he de generar una diferencia de potencial más fuerte, a la medida de tu coño dios.
Me formo en un pene radiante que te embiste sin cuidado, que llena tu vagina y con cada embestida, arrastra adentro y afuera esos labios de carne elástica y húmeda dando a mi rabo venoso el placer que tanto he buscado. Por el que me desintegro por ti.
Tus nalgas se agitan violentas e impúdicas y veo entre tus dedos liberados como duelen los pezones erizados por la brusquedad de la penetración.
Aumento la presión en la misma medida que la leche se abre paso entre los conductos seminales que duelen mortificándome.
Desearía que masajearas los cojones pesados y contraídos, me duelen tanto, tan plenos…
Muy zorra, elevas con maestría la pelvis, dirigiendo mi rabo hacia esa pequeña zona de mayor densidad en la vagina, como un secreto… Como un tesoro.
Y golpeo en ella con fuerza, guiado por ti; para ser catapultada al orgasmo susurrando: “Me corro, me corro”.
Mis eléctricos dientes, clavados en tus pezones, yo clavado en ti y tus piernas haciendo presa en mí, exprimiéndome sin piedad. La baba orgásmica mana de tu coño para hacer un charco en la sábana…
Es un cuadro de una pornografía rampante, hermosa. Lujuriosa…
Codifico una frecuencia en tu oído, una lengua te susurra: “Te amo. Te amo, mi vida. Mi puta, mi puta, mi puta…”.
Y cuando en mi soledad adquiero conciencia de mi carne, extiendo perezosamente el semen derramado en mi vientre, por mi polla aun latiendo por espasmos que son ecos de un placer aún caliente.
Y susurro al aire: “Hasta la noche, mi amor. Duerme, mi diosa, duerme…”.
Mi eléctrico amor.

Iconoclasta

Cuando una película de posesión diabólica no avanza, no acaba de enseñar las tetas de la posesa buenorra, inevitablemente acabo perdiendo el tiempo conmigo mismo y fumando, que es más chachi. Además, masturbarse mucho, deja ciego, por eso no entiendo mi desmesurada agudeza visual 🤤.

El odio no es extraordinario, es otra cosa mediocre, cotidiana. Por ello pasa desapercibido odiar es de lo más adocenado; sobre todo en su versión más suave aunque más infecciosa: la envidia.
El amor no puede pasar desapercibido: causa una extraña inquietud, es un aire fresco y picante en la nariz, como menta o cítricos. Provoca un nerviosismo del que no acabas de entender su causa, no sabes si nace del estómago, de los pies o de las manos que se abren y cierran continuamente.
En los amaneceres, al despertar, por el amor tienes la angustiosa sensación de que te falta alguien. Te has despertado tan solo…
El odio te hace maldecir y desconfiar de los nuevos días, todos.
Hasta que llega el extraño y exótico amor y desbarata tu cultivado cinismo.
Por eso el amor no puede pasar jamás desapercibido, cuando aparece rompe la nauseabunda percepción de mediocridad que te provoca la humanidad en masa y su uniformidad.
Te ofrece a alguien a quien localizar si no sabes su origen y si lo sabes, a alguien con quien descubrir las cosas bellas que entierra la humanidad bajo sus excrementos.
Alguien con quien escapar de este momento y lugar al que te han condenado.
Sientes algo que podría ser esperanza si tu mente cínica se permite jugar con la ingenuidad.
Podrías no hacer caso de él, no buscarlo o no pensarlo; es tan fácil ignorar como odiar; es tu íntima decisión. Haz lo que quieras.
Sea lo que sea lo que hagas con el amor, recuerda el momento y fija en tu memoria las emociones. Es necesario que quede constancia de algo tan extraño en tu vida. Tan inusual.
Serán archivos importantes que pueden dar paz a tu mente cuando lo nauseabundo te acorrala; cuando la puta vestida de amor te ofrece sus servicios con las bragas llenas de mierda.
Mantén los datos localizables porque hay días que te agarrarías a un clavo ardiendo donde sujetarte de cansancio. Que no te engañe la puta.
Y haz lo que debas.

Iconoclasta

Me gusta el momento previo a la lluvia, cuando los animales humanos y los dignos contienen el aliento en sus refugios, y yo me dispongo a salir en busca de la limpieza del pensamiento y la piel. De la caricia del planeta.
Bajo la lluvia estoy todo lo aislado que se puede estar.
Y es mágico.
Porque estar encerrado, a cubierto, es más de lo mismo y ahoga más que el agua.

Iconoclasta

No soy perfecto; pero la virgen me ha dicho que le hubiera gustado que su hijo fuera como yo.
“Es que era un agonías, tan blandito y depresivo… Tan Jesucristo y mártir que me deprimía”.
No he podido consolarla porque tenía razón.
Me he encendido un cigarro y le he dicho ¡Bye!
Pobrecilla…
De tal madre, tal hijo. El padre vete a saber quién cojones podría ser.
Los bastardos siempre dan problemas.

¿Entonces para que sirve la vacuna del coronavirus? Porque si no se pueden quitar el bozal los vacunados y el Nuevo y Normal Gobierno Fascista Español sigue buscando leyes sucias y jueces corruptos para que apoyen las prisiones y el acoso a la ciudadanía de los caciques autonómicos de las taifas; quiere decir que las vacunas son otra cosa, alguna droga o veneno para provocar más mansedumbre en las reses españolas y su obediencia ciega. Las vacunas no son vacunas ¿es eso? Porque si fueran vacunas no sería obligatorio el uso del bozal (mascarilla para los lelos).
Porque si te has vacunado ¿para qué el bozal?
Porque si te has vacunado ¿para qué la cárcel nocturna o ley marcial fascista?
Porque si te has vacunado ¿para qué cojones el puto bozal?
Porque si te has vacunado ¿para qué la puta cárcel nocturna o ley marcial fascista genocida?
Porque si te has vacunado ¿para qué el bozal puto de mierda que enferma y humilla, hijos de puta?
Porque si te has vacunado ¿para que la puta trena y la puta bofia rondando a la caza de delincuentes que no existen, dictadores y caciques hijos de puta?
O sea, las vacunas solo sirven para mantener una saludable imbecilidad de la masa votante española, para que el fascismo pueda durar cincuenta años más.
Si estás vacunado ¿para qué llevar bozal? ¿Es que no te lo planteas, imbécil?
¿De verdad te crees que si te han chutado la vacuna, debes llevar el cochino bozal?
Eres absolutamente zombi, tu cerebro necesita un trasplante urgentemente.

Todos los actores acaban trabajando en las intrascendentes e informáticas películas de héroes de la Marvel. Es un auténtico hachazo al cadáver del cine, porque está muerto de hace años. Asesinaron el cine de adultos hace mucho más tiempo atrás para dejar paso a la bazofia actual.
Solo existen películas para un nivel intelectual no superior a los seis años. Sus actores se asemejan a las extintas marionetas de Jim Henson más que a ninguna otra cosa.
Si quieres ver estupidez, mediocridad, banalidad y ante todo aburrimiento extremo, saca una entrada de cine y verás como sales con la mitad de cerebro.
El séptimo arte, ha pasado a ser el palomitero de los fascismos de un nuevo y normal oscurantismo.

Paseando bajo una fuerte lluvia, he visto a una lombriz de dos metros cruzando el camino; nada extraño en el campo.
Era tan repugnante como fascinante, como un trozo de intestino que repta estirándose y contrayéndose, su piel (si la tiene) es del color de la carne cruda aún sangrante y la hace translúcida.
Y como todo ser vivo quiere vivir y eso hace, se mueve, va donde debe.
Con toda probabilidad, en una de esas “elecciones” de una puta “democracia”, llegaría a presidente.
Si no la he matado a pisotones ha sido por una cuestión higiénica.
Hay cosas vivas por las que no siento ningún aprecio o respeto; es más, lo repugnante debe morir.
En definitiva, no todo lo animado y no toda la vida debe respetarse.
Es también una cuestión de gustos; porque en la nueva y normal decadencia social, hay quien sentiría una corriente de cariño por la repugnante tripa-lombriz; e incluso diría con ojitos emocionados: “yo también soy lombriz”.
Observándola reptar, me preguntaba si los intestinos de un ser humano destripado, reptarían de forma parecida, aunque fuera por unos segundos, en una especie de movimiento reflejo; como cuenta la tradición popular, que los ojos de una cabeza decapitada aún miran el mundo durante unos segundos.
En la perfecta soledad de un día de lluvia, da gusto divagar, sin interrupciones, sin que nada más grande que la lombriz se cruce en mi camino. Y es bueno, muy bueno…
Así que me he tomado mi tiempo y con la navaja la he partido en dos pedazos. No ha ocurrido nada, ni siquiera ha salido sangre. Simplemente se ha convertido en dos tripas asquerosas retorciéndose. Yo hubiera querido que se hubiera muerto; pero nada es perfecto.
Hay seres que se resisten a morir con todas sus fuerzas: las lombrices, los millonarios y los dictadores y otros políticos del estilo. Algo en común deben tener.
Además de pasar el tiempo cortándolas, las lombrices también sirven para ser ensartadas en los anzuelos como cebo. En el caso de la pesca del tiburón, por ejemplo, es mejor usar las otras especies debidamente troceadas o descuartizadas, los pescadores ya saben, no doy consejos, solo divago.
El paisaje es hermoso, debo insistir que me siento privilegiado.
Las dos lombrices que he creado de una sola (soy prácticamente Jesucristo multiplicando cosas) me han inspirado una revelación: yo también, si me lo propongo, puedo ser un fascista cortando libertades, o vidas, que es lo mismo.