Archivos de la categoría ‘Maldito romanticismo’

Ñoñerías sentimentales de viejos seniles aparte, los buenos regalos son los caros.
Todo lo demás son excusas tacañas y mezquinas y poco aprecio.
No sé porque esa manía de infravalorar lo material. ¿Para qué coño quieres una mísera foto enmarcada, por muy de latón chapado en alpaca que sea el marco comprado en un bazar asiático? Y cuando no, perpetrado de forma artesanal, con materiales reciclados de mierda.
Sentimentalismo exacerbado, pero sobre todo económico ¿eh, listillos?
Y con una sonrisa agradecida, piensan los obsequiados que podrían meterse el regalito en el culo.
La intención no importa una mierda, solo ocupa espacio.

La luna se ha mostrado rotunda y sé que ambos la miramos. Soy hombre lunar por necesidad de ella…

Iconoclasta

Foto de Iconoclasta.

Soy un hierro viejo, herrumbroso, quemado… Al que las malas hierbas aferran por las patas y tiran para arrastrarlo a la madre fosa tierra.
Susurran verdemente las hiedras que no me resista, es hora de morir.
Duele menos dejarse arrastrar que resistir en la superficie, siempre es menos doliente la apatía y la rendición. Analgésicos naturales…
Se debe a una sangre generacional ya vieja, pobre e insectil que empobrece los músculos y hace humanos lacios. Y medusas en su pensamiento.
Pero no sé… No siento cansadas mis células, no veo porque se aferran a mí las malas hierbas.
Tal vez sea el olor de unos trozos de carne podrida pegados a mí que excitan a la vegetación del infierno.
La mente dice, vive y quémalas.
Y la mente aún desea; me la quiero follar, la amo con todo mi óxido y aún me queda leche en los cojones, y fuerza para escupirla con un gruñido feroz en su monte de Venus terso y salado, cuasi sagrado. Y que extienda con sus dedos la crema pornógrafa con lujuria entre los muslos trémulos.
En ese monte que he tatuado mis besos y marcado con los dientes la posesión de su alma y cuerpo…
No me dejo convencer por ningún dios por mucho poder que tenga para elevar los sarmientos de las profundas cavernas de un infierno que no existe; pero me gustaría… Si al menos en la muerte existiera un poco de magia, compraría una entrada.
Algo de magia en los cerebros para erradicar la mediocridad que asfixia como las plantas constrictor verticales como un rayo invertido.
Soy un héroe misántropo, transparente, inexistente para nadie en medio de la nada.
Es absurdo que los sarmientos me quieran arrastrar allá donde ellos viven, si nadie me quiere porque a nadie quiero; al menos, no en la cantidad suficiente para ser suficientemente humano.
Soy el hermano que siempre quiso tener la vieja torre de hierro, herrumbrosa, retorcida por la hiedra, incinerada por el sol.

Iconoclasta

Foto de Iconoclasta.

Con el dinero destinado para ayudas a la pobreza y la miseria que la UE dona como caridad a España, el Estado Penitenciario Fascista Español Homosexual Sanitario (como alcaide de la prisión), está amañando la red eléctrica para una nueva ola de terrorismo nazi contra los reclusos de España (ciudadanos trabajadores) y comenzar una nueva campaña de represión, coacción y acoso policial, extorsión, usura, encarcelamientos, discriminación de clases, ruina, hambre y frío contra dichos reclusos.
Y para ello necesita modificar las redes eléctricas con instrumentos de control y manipulación con los que llevar a cabo (telemáticamente para seguridad de los agentes nazis) los cortes de suministro que los burócratas o jerarcas nazis españoles crean convenientes (con el aval de sus corruptos jueces) contra la población trabajadora. Y con precisión, cargar precios de usura a cada ciudadano, según el baremo fascista del momento, del precio del kilovatio. Se controlará el consumo con una precisión mucho mayor que la actual y así podrán publicar en el BOE qué habitante consume más y cual se merece ser metido en una celda de aislamiento, sanción o corte de suministro eléctrico.
Así como el hijo puta Estado Nazi Homosexual Español decretó con el coronavirus o covid las franjas horarias de permiso carcelario para niños, adulto y viejos. Hará lo mismo con los pabellones o barrios de la penitenciaria que es España, rotando los cortes de suministro eléctrico y repartiendo frío y miseria en las franjas horarias que se le antoje.
Es la más fabulosa medida de represión, quiere decir que tienes prácticamente al Estado Nazi Homosexual Español metido en tu casa, prohibiéndote cuando puedes encender una luz. Es una maniobra de terrorismo psicológico con la cual asentar la dictadura que impuso en marzo del 2020.
Y es la forma con la que los jerarcas nazis y burócratas del estado español y las clases millonarias o privilegiadas, van a aumentar el monto de sus cuentas bancarias.
Talmente como en la edad media el reyezuelo palurdo le robaba la cosecha a la plebe.
Desde hace tres meses, casi semanalmente, nuevos barrios van cayendo bajo el control nazi del estado. Cuando comience el frío fuerte, el estado con la connivencia de caciques autonómicos fascistas, ayuntamientos y policía, controlará con absolutismo de narcotraficantes el consumo de la población y gravará sus estafas en la factura eléctrica de cada vivienda.
Llegados a este punto, solo la violencia salvará a la población reclusa de morir de hambre o de frío (y de humillación) en la enorme prisión fascista homosexual sanitaria que es la España surgida en marzo del 2020 con la estafa del coronavirus y el terrorismo de estado contra las libertades mínimas y biológicas de la ciudadanía trabajadora.
España es una prisión con un alcaide (el estado) estrangulando a los reclusos (clases parias o bajas trabajadoras), y el motín (la violencia o la guerra), también está cada vez más cerca.
No creo que nadie quiera morir de hambre o frío con la santidad que morían devorados en el circo romano los cristianos.
Cuando hay hambre, las hostias o el cuerpo de cristo, se las puede meter por el culo el sacerdote.

Siempre son buenos los mediodías para estar solo. Es cuando la gente ya está en sus casas preparada y ansiosa para comer.
Con su horario estipulado y el mío siempre diferente al de ellos.
Es curioso que tras sesenta años de vida no haya caído en el acatamiento de los usos y tradiciones.
Y todo ello, sin grandes disgustos o debates.
He procedido con tal natural proceder a no hacer lo mismo que la peña, que pocos se han dado cuenta de mi disidencia social.
Soy genial, exclusivo, guapo, fuerte, fumador, irreverente, voluble, inconformista, inteligente, cordial, afectuoso, buen amante, artista, irrespetuoso y simpático.
Debo tener algún defecto, pero sinceramente, ahora mismo no sabría decir cuál es. En cualquier caso, de tener algún pequeño defecto, me haría más encantador aún.

Cuatro lindezas, cinco o seis ternuras y algunas risas. Los caminos de la erección no son inescrutables, son completamente lógicos y previsibles.

El vendedor me preguntó:
¿Qué quieres grabar en la tapa?
Que todo rumbo es incierto, le contesté con cierta desgana, con cierto cinismo.
Qué razón tienes…, dijo.
No quisiera tenerla, sinceramente.
Bueno, te llevas una brújula preciosa, dijo alegremente.
Yo quería que ella me llevara a mí, le contesté con sonrisa astuta.
Pues en tres o cuatro días la tienes. ¿Algo más? ¿No? Son 155, zanjó la cuestión.
¿Tu nombre, dirección o teléfono?
La dirección no la sé por eso te compro la brújula.
¡Jajajaja!
Yo también reí.

Iconoclasta

Foto de Iconoclasta.

Siempre vi algo venenoso en el actual Caudillo Español Sánchez.
Antes de que llegara a ser presidente era ya un ser mezquino, amargado porque no consiguió ser presidente de España, no le votaron lo suficiente. Tanto es así, que cuando llegó a tomar el poder de España con la complicidad de gente tan mala como él, lloró emocionado y se abrazó en un homosexual abrazo con su cómplice, en directo delante de las cámaras de televisión, sin pudor.
Pensé ante aquella muestra de ruindad que no podría haber ocurrido peor acto.
Tiene esa mirada venenosa, esa sonrisa de tiburón, ese ademán propio de un estafador profesional con complejo napoleónico; como un narcotraficante que nada en la abundancia de oro, billetes y cocaína.
También, ante la reacción de la gente, sentí que se había abierto la puerta de una taquilla (como en Hombres de negro) donde una multitud de pequeños y peludos palurdos ignorantes coreaba estupideces, sintiéndose felices ante el gobierno de los estafadores. Ignorantes, porque aún creen en la decencia de los indecentes. Me parece tan absurdo, que creo estar viviendo en un jardín de infancia con niños tocándome los cojones, molestándome, correteando a mi alrededor sin saber a qué juegan golpeándose contra los muros una y otra vez hasta morir desangrados con una sonrisa idiota en el rostro, con los huesos deshechos.
El político, por definición es ambicioso y febrilmente codicioso, en definitiva, roban más que administran o ese es su afán; pero hasta ahora, nunca habían sido tan hipócritamente estafadores alardeando de ser mesías y pater-salvadores de la vida y la muerte de sus votantes. Tanto es así, que apenas hace unos meses han robado, publican un libro de sus memorias ladronas y delincuentes. O se hacen películas de sí mismos creyéndose emperadores romanos de mierda.
Es muy desagradable que una cosa tan repelente como el Caudillo Español aparezca todos los días y a todas horas en los medios de comunicación, que se trata el conjunto del aparato de propaganda institucional del partido al que pertenece, un socialismo viejo, rancio e inservible. Me sudan las palmas de las manos al verlo, porque sé que con mi dinero, que es trabajo y esfuerzo, ha comprado todo lo necesario para convertirse en dictador vitalicio. Un tipo capaz de arrancarse los genitales antes que dejar su trono o poltrona.
Y lo que es aún peor, por mimetismo y la misma codicia enfermiza, prácticamente todos los presidentes autonómicos españoles o caciques neonazis, se han convertido a un fascismo más virulento que el de su Caudillo Penitenciario Fascista Español Homosexual Sanitario. Esto se traduce en que el dictador ha vendido patentes de corso a sus cómplices caciques, que han hecho barra libre de acoso, humillación, segregación racial y hambre contra los no vacunados y robo contra la población, contra la clase trabajadora concretamente.
Y así todos los funcionarios y altos cargos del gobierno, han pasado a convertirse en auténticos jerarcas y burócratas nazis de inusitado y tóxico fascismo. Hasta los policías se creen los putos sheriffs Wyat Earp.
La libertad es enfermedad, se convirtió de repente en el lema de la constitución española y todo encarcelamiento, acoso y humillación de la población, se lleva a cabo “con el aval de la justicia”, gracias a un alud de prevaricaciones cometidas, gracias también a una red estatal de jueces corruptos.
Todo empezó y continúa imparable (el golpe de estado contra los derechos mínimos y las necesidades biológicas) con la implantación e infección de la población con aquel resfriado llamado coronavirus o covid. Y la estafa adquirió proporciones colosales con la religión del cambio climático, una crisis energética decretada por el famoso imperativo del Caudillo “días difíciles” y la guerra ruso-ucraniana que, realmente es la guerra de China contra el decadente Occidente consumista y su envejecida y ridícula Europa.
Esta es la historia de España desde 14/03/2020 (instauración de la dictadura con “días difíciles” de crisis sanitaria), hasta el presente 31/10/2022, donde se ha implantado completamente el régimen dictatorial penitenciario homosexual sanitario ante la indiferencia de un pueblo o ciudadanía, ya domesticada generacionalmente en la dictadura desde los inicios del siglo pasado.
Y no es una historia a grandes rasgos, sino a grandes crímenes estatales impunes y con alevosía. Eso sí, aplaudidos por ese pueblo castrado de libertad e inquietudes que es el español, donde “mejor lo malo conocido que lo bueno por conocer”, el sumun de la cobardía más escatológica.

Iconoclasta

La podredumbre de los actuales políticos es tan nauseabunda como esas orugas peludas y urticantes retorciéndose entre las viscosidades de sus nidos.
Es tan repugnante observarlos que causa fascinación, una hipnosis que impide apartar la mirada de esa asquerosidad pulsante.
En su pornógrafa vanidad, arribismo e hipocresía, se han autoproclamado los auténticos mesías salvadores de vidas y almas. Pero sus fauces babean de pura codicia de dinero y poder. Esa obscena voracidad viscosa de la riqueza fácil, de una pornográfica y publicitada impunidad que pringa toda dignidad.
Y apenas unos pocos ven esa malignidad.
En el año 2020 esta plaga de vomitivas orugas se expandió e infectó el planeta con el coronavirus o covid, retorciéndose impúdicas en sus nidos-poltronas, esperando que la seda del nido se rasgara para devorar la ética, la decencia, la libertad y todo asomo de razón.
Jamás la plaga de políticos procesionarios fariseos había sido tan grande, tan numerosa. Lo han infectado y ensuciado todo, incluso a la especie humana.
Los nidos de orugas políticas llenaron e infectaron las calles y el bosque mismo como nunca antes se había visto en ninguna era.
Y pudrieron el clima y el agua.
Mientras nos subían arcadas del estómago, ellos, los políticos-orugas, engordaban y erigían nuevas dictaduras analfabetas y usureras creando crisis con burda y obvia alevosía ante una masa humana ciega de miedo e ignorancia, de inmovilismo y amén.
Oscurantismo y expolio…
Cada día y a cada minuto las repugnantes orugas se retuercen lujuriosas de poder y mentiras en las pantallas de televisores, teléfonos y ordenadores, en las páginas de los periódicos. Y nadie las mata, nadie las extermina cuando dicen que la libertad es enfermedad y usan la doctrina evangelizadora del homosexualismo y su esterilidad para frenar la reproducción humana en las ciudades superpobladas por humanos y ratas.
Las asquerosas y voraces orugas exigen más espacio que infectar. No pararán a menos que las quemen o envenenen en sus nidos.
Y lo peor que podía ocurrir está pasando, que la mayor parte de esta sociedad decadente, infantilizada, superficial, asexuada, cobarde y analfabeta ha desarrollado amor, respeto y fe hacia ese horror repulsivo de las venenosas y voraces procesionarias.
En algún aciago momento la repulsión y lo sucio se convirtió en adoración, como ocurre con toda religión.
Sucede aquí y ahora. En todas partes.
Estamos abandonados…

Iconoclasta

Foto de Iconoclasta.