Archivos de la categoría ‘Maldito romanticismo’

Hola pequeñitos humanos.
Os voy a contar el cuento de las nubes muy tímidas y coquetas que al atardecer, cuando el sol se oculta con sus últimos rayos rojizos, les da un besito de buenas noches y se despide de ellas y el cielo hasta mañana.
Ese color rosado y hermoso es el rubor de las coquetas nubes.
Y el sol y yo nos reímos con cariño al verlas tan vergonzosas y bonitas.
Que nadie os estropee el cuento y la ilusión.
Porque el profesor malo os contará que ese color es enfermedad por la suciedad del aire debido al cambio climático, partículas que tiñen venenosa y radiactivamente de rosa a las coquetas y tímidas nubes. Fijaos, seguro que lleva una insignia circular con banderitas en la chaqueta, la de la Agenda 2030.
Id con cuidado con él, es un ogro que no quiere que miréis las hermosas nubes sino su libro de mandamientos que prohíbe la alegría y la ilusión. Os quiere tener apresados y controlados, cobardicas escondidos bajo su horrendo libro de multas y amenazas hasta que seáis viejos y débiles.
Cuando seáis como mamá y papá de grandes, os robará todo lo que ganáis para dárselo a su amo el presidente del país. Quieren vuestro profesor y gobierno que los cielos, vuestra piel y vuestro pensamiento tengan el color del plomo, un gris tenebroso.
Guardad secretamente este cuento de las nubes bonitas y el sol que se va a dormir, que no lo vea vuestro malvado profesor de la Agenda 2030 o lo quemará y os castigará como me castigaban a mí de niño los profesores que trabajaban para otro señor también muy, muy, muy malo y que le llamaban el caudillo.
Ambos, el de hoy y el de mi infancia son malos como las serpientes venenosas.
Guardad vuestra ilusión, pequeños humanos, y no creáis al malvado y devorador profesor de libertades e ilusiones.
Acordaos siempre del besito de buenas noches del sol a las nubes y sonreíd.
¡Shhhhh…! (pero en secreto, que no lo sepan los malos).
Buenas noches sol, buenas noches nubes, buenas noches pequeños.

Foto de Iconoclasta.

Es fascinante, mágico e incluso espiritual observar las almas surgir y desprenderse de la tierra y los árboles cuando el sol derrite la escarcha de la noche.
Hacen el frío más cálido y aterciopelado, no muerde con tanta fuerza el pensamiento.
Tal vez sea por respirar las almas libres y serenas que se extienden por el prado silentes, sin drama.
Las saludo en silencio, con la mano acariciando el aire. Y les deseo feliz viaje a donde quiera que vayan.
Con cierta melancolía anticipada pienso que en mi último latido, antes de la definitiva horizontalidad, añoraré estos hermosos y escasos momentos que el mundo regala.
Me gustaría que el sol hiciera eso conmigo, sacarme con su calidez de la tierra y darme la libertad de la flotabilidad.
Pero sé que me quemarán como un puto neumático viejo o meterán en un cajón de hormigón. Aunque una vez muerto, me sudará la polla lo que ocurra.
Estoy en el momento y lugar preciso para variar. Es lo único que ahora me importa y gozo.
Y casi siento desprenderme de mi piel siguiéndolas y dejar mi carcasa aquí y ahora que todo es perfecto.
Es importante acabar bien.
“Vivir agota ¿verdad, amigas?”, pienso.
Siento…
À bientôt! bellas almas.
Ya pronto…

Foto de Iconoclasta.

Y mientras los rayos caían a nadie alcanzaban.
A todos los tontos se les aparece la virgen…
Y claro, como no hay depredador que se alimente de carne humana (no con la frecuencia y cantidad satisfactoria), hay superpoblación y sus incomodidades.
Los “malos rayos que te partan” siempre han resultado ser una vana esperanza.
Una retórica pueril.
Superstición provinciana.
Joder…

El frío se apodera de los pies, los insensibiliza. Y las manos hace torpes.
En los ojos se congelan las lágrimas y en la nariz se forman carámbanos.
Los labios se agrietan haciendo de la sonrisa, si la hubiera, dolor.
Tal vez por esto, y tiempo más adelante por el oscurantismo de la eterna maldición del estado/dios, se inventaron las fiestas paganas y religiosas de invierno para dar consuelo y esperanza a los humanos esclavizados, estabulados y asfixiados por el estado/dios de atávicos tiempos, donde frío y muerte iban de la mano junto a osos y lobos hambrientos.
Hoy sólo queda un hipócrita banalidad consumista y la cobardía de una especie humana degradada hasta el punto de precisar un traumático reajuste genético que, si no fuera posible, extinción.

Foto de Iconoclasta.

Escribir a mano con tinta y papel no tardará mucho en ser delito ya que el estado/dios instaurado a nivel mundial mediante el coronavirus, no puede controlar estos escritos que no se realizan electrónicamente.
Hasta que por decreto de necesidad y virtud obligue a implantar en las recién nacidas crías humanas un dispositivo cerebral de seguimiento para controlar semejantes actos de libertad e individualismo como escribir fuera de las alambradas electrónicos de la actual fascismo estalinismo homosexual, sanitario, agenda 2030 y nazi sanitario o woke.
El estado/dios teme y odia la libertad de escribir sin conexiones porque no puede pervertir, censurar o eliminar contenidos analógicos de anónimos seres humanos.
Se caga de miedo de que haya y vuelen papeles por el mundo que critiquen a sus jerarcas nazis y doctrinas homosexuales nazi-islámicas de destrucción de libertad, inteligencia y conocimiento.
Escribir con tinta y papel va a ser muy difícil de realizar o aprender por las futuras generaciones. La digitalización salvaje del estado/dios es un oscurantismo que devuelve al analfabetismo y servilismo medievales a las castas parias obreras y pobres.
Todo fascismo arrasa con el conocimiento y el valor.

Foto de Iconoclasta.

Las ilusiones de los cerebros castrados o apenas desarrollados se convierten y confunden con fantasías en animales humanos con una edad que debería estar alejada de la puerilidad.
En lugar de plantear logros plausibles crean mitologías, milagros, azares mágicos como esperanzas para prosperar.
La frustración de los humanos nacidos en cautividad se los come vivos y la fantasía infantilizada se ceba en sus cerebros seleccionados a lo largo de los siglos por el estado/dios para su explotación ganadera.
No hay ilusiones, planes o esperanzas de construir, lograr o ganar con ingenio y esfuerzo.
Los idiotas piden milagros una y otra vez a su dios o a la fortuna. E ignoran, son incapaces de entender que en realidad, sólo rezan y piden a un estado/dios ladrón y asesino.
Así se repiten las fantasías en cada nuevo año, olvidando que el día uno, es la misma mierda de ayer.
Es algo tan incomprensible para la inteligencia que la idea de una catástrofe nuclear surge como, ahora sí, una esperanza plausible para ganar la libertad y la dignidad, o para acabar con el estado/dios cueste lo cueste, duela lo que duela.
Sin fantasías o alucinaciones de deficiencias mentales y cerebros a medio hacer.
Un día más de invierno, el inicio del año de impuestos de usura del estado/dios.
La misma mierda.
Otra vez…

No hay una muerte adecuada, la humanidad vive un tiempo tan largo que agota los recursos del planeta e impide que los cargos y funcionarios ganen el dinero que codician en su totalidad. Hay más generaciones que nunca compartiendo el mismo presente por la excesiva longevidad.
Es desolador, pronto se decretará la antropofagia y las muertes obligatorias a una edad establecida por el estado/dios: sesenta años para evitar gastos en pensiones. Se formará un gobierno tiránico mundial que provocará una guerra civil de extinción.
Cada día es mayor el número de condenados a muerte a la edad designada que deciden cómo y dónde morir. Y ante todo cuándo. Los rebeldes eligen morir asesinando a otros, lo que lleva a una gran mortandad de policías y funcionarios del estado/dios. La lógica: si están condenados a muerte, no les pueden sentenciar una condena mayor por sus crímenes.
Hay un lema que se ha hecho popular y el estado/dios castiga su difusión oral o escrita con muerte: Si has de morir que no sea pacíficamente, con la cabeza gacha.
Numerosas familias cuyos miembros están condenados a muerte por edad designada, se han aliado para proteger a sus sexagenarios haciéndose fuertes en edificios y barrios. Funcionarios y cargos del estado/dios se lamentan por el dinero que dejan de ganar para afrontar las insurrecciones con más gasto en munición y contratación de más policías y militares.
Los pronósticos se han cumplido: la población consume por decreto procesados cárnicos humanos cuyo precio es una décima parte de la carne animal no humana que consume exclusiva y privilegiadamente el aristofuncionariado, una nueva clase privilegiada que ocupa la mayor parte de los cargos importantes de las instituciones del estado/dios, una logia masónica cuyos miembros se identifican con la insignia de la Agenda 2030.
Ejército y policía no muerden la mano que les da de comer con el mínimo esfuerzo, la de sus amos aristofuncionarios; sus ofensivas contra la población se llevan a cabo con munición de guerra. No hay heridos y los cadáveres sirven para alimentar a los contribuyentes y “votantes” que aún respiran.
A 2032 se considera la Agenda 2030 totalmente implementada y ampliamente aceptada por la globalidad asalariada, salvo pequeños focos de disidencia. Los aristofuncionarios crean un gran evento mundial para celebrarlo.

2033. Una huelga salvaje de asalariados a nivel mundial detiene toda actividad, incluida la del suministro alimentario de procesados humanos y se paraliza la producción de las centrales eléctricas, plantas potabilizadoras de agua y refinerías de petróleo.
El ejército de la Confederación Europea de la Agenda 2030, ha asesinado en el primer mes de huelga a ciento veinte millones de asalariados con armamento nuclear y munición convencional. No queda mano de obra para poner en funcionamiento las fábricas y suministradoras de servicios públicos. En el resto del planeta, en cada país, se replican las huelgas y la exterminación de asalariados por el aristofuncionariado.
La guerra civil planetaria de extinción ha sido la más breve de la historia de la extinta humanidad.

    Eres mi fascinante fotografía que evoca todo lo que deseo y me falta.
    Una explosión de sonrisas, besos, piel y palabras.
    Una ternura y deseo a todo color.
    Y una implosión íntima de suaves grises otoñales que dan una especial trascendencia a amarte; volutas de humo gris que hipnóticamente se transforman en todas las emociones que impregnan el aire que respiro. Y llegan tan adentro…
    Eres la deslumbradora luz que acelera el corazón y el reposo de una íntima y evocadora penumbra de confidencias en susurros.

    Foto de Iconoclasta.

    Los gélidos y grises días de invierno deben ser registrados en la memoria mediante documentos gráficos, como fotos y dibujos y sus correspondientes reflexiones como prueba irrefutable de que has estado allí, que has deambulado sin morir por el páramo y el bosque a pesar del clima que predican. Has de acumular todos los documentos posibles que acrediten que eres un ser humano puro, íntegro. Atesorarlos como trofeos al valor y la determinación, como en los atávicos tiempos en los que el ser humano era capaz de sobrevivir sin un cochino estado/dios de mierda ladrón y asesino, que estropeó la especie humana seleccionando a los especímenes mansos y cobardes para poblar de contribuyentes y votantes sus granjas/ciudades de explotación humana ganadera.
    Lo que provocó la práctica extinción de los seres humanos puros, valientes e independientes.
    Debes recordar con tus memorias que jamás te has estabulado en casa por las homilías y bajo la protección del estado/dios ladrón y asesino. Y que ante todo no eres una de los miles de millones de reses humanas castradas de valor e independencia por el estado/dios ladrón y asesino.
    Cuando te digan que eres como todos los demás, un gusano más entre miles de millones, admirarás con vanidad tus triunfos y absoluta independencia del estado/dios ladrón y asesino.
    La actual especie humana que puebla las granjas de estabulación o ciudades de todo el planeta ha sido castrada desde tiempos inmemoriales y nacen emasculados de coraje y capacidad de esfuerzo; una selección ganadera/veterinaria que el dios/estado ladrón y asesino, que aún hoy día prosigue para crear humanos válidos para la explotación, con el objetivo de que en muy próximas generaciones nacerán con la capacidad intelectual mermada, listos para que sus seleccionados y pequeños cerebros sean llenados con las consignas fascistas homosexuales climáticas y sanitarias de la Agenda 2030 y sus mandamientos de amar y pagar al amo/presidente/dios/caudillo sin rechistar.
    Pasarás de ser humano a insecto si no tienes tus triunfos y certezas imbatibles contra las doctrinas, salmos y mandamientos ganaderos que degradan la especie humana para enriquecer al estado/dios endogámico.
    Ladrón y asesino.
    Ladrón y asesino…
    Los seres de la naturaleza viven bajo el frío aliento de la muerte. Se enfrentan al planeta sin un estado/dios ladrón y asesino que les predique normas o decretos. Nacieron con su instinto operativo para la vida. Y a los humanos, en las escuelas, destrozan y pervierten sus capacidades de supervivencia y libertad, con la esperanza de que un día, del coño de una madre surja un insecto mamífero.
    El estado/dios ladrón y asesino ha destruido al ser humano.
    Ladrón y asesino.
    Ladrón y asesino…

    Fotos de Iconoclasta.