Archivos de la categoría ‘Maldito romanticismo’

Tengo ya la absoluta certeza ante el comportamiento de la población española, de que sienten el mismo miedo desde que se decretó el coronavirus, y la misma devoción por su presidente que sintió el pueblo alemán hacia los judíos y su Hitler.
Y no puedo dejar de sentir un escalofrío cuando el nuevo y normal gobierno nazista español señale a un grupo social o racial como responsable de esa gripe. Porque el pueblo español exigirá a su presidente, en la calle y desde sus balcones y ventanas, una solución final que les salve la vida.
Entonces escucho como se aproximan, con el sonido de las viejas películas, aquellos trenes borregueros cargados de personas hacia los hornos crematorios. La solución final que clamó un pueblo, y ahora la vuelve a exigir.
Ojalá pudiera creer que es solo imaginación; pero he visto demasiada cobardía, demasiada mezquindad en poco más de veinte meses.
Ya es tarde para la piedad, todas las voces que claman son portadoras del brazalete de la pureza.

Soy el muñeco que vive dentro de una bola de cristal, que por alguna maldición no muere nunca, mi diáfana prisión es eterna. Soy un maniquí en el escaparate de una tienda de un pueblo abandonado.
A menudo agitan la bola y a mí, su contenido. Y en lugar de formarse nieve o espuma, el agua se tiñe de rojo, porque cuando duele la belleza que hay al otro lado, o en la periferia, un centímetro más allá del vidrio que me encierra, solo se lloran los primeros veinte años. Luego se padecen hemorragias.
Y es lógico, porque en el agua las lágrimas no se ven, no las aprecia nadie. No sirve de nada llorar si no podemos conmover a nadie.
Ni siquiera la piel de mi rostro las siente ya.
Las lágrimas son diluidas por el agua sin finalidad alguna.
He llevado tanto tiempo aquí llorando para nada, que es lógico que buscara otras vías de expresión a nadie.
Nadie sabe, no importa el muñeco de la bola barata de cristal.
Nadie sabe que bajo mi cabello, hay heridas abiertas por tantos golpes, por tantos zarandeos. Y lloro sangre por esas agallas que tienen la función de expulsar toda esta desesperación de una forma llamativa; pero quien me agita, solo piensa que algo está estropeado en la pintura que me recubre. Soy un viejo objeto.
Una cosa podrida que flota en el agua.
Lo soy… Demasiado viejo, demasiada vida, demasiada sangre que a nadie llega. A nadie emociona.
Y cuando la desesperación es insoportable y nadie observa, golpeo la cabeza contra el cristal, hasta que dos gotas de sangre salen de mi nariz y crean una efímera rama de coral hemoglobínico que flota largo tiempo tomando formas caprichosas a medida que se diluye.
Soy un caleidoscopio sangrante y nadie sabe.
Quiero morir ya, porque todo lo que amo y deseo, está al otro lado y si tras toda esta vida de golpear el vidrio no he conseguido salir, ya no quiero hacerlo. Lo único que me espera es la muerte, fuera de la hermeticidad el sol y el aire me destruirán en el acto.
A pesar del agua, me he secado y me hecho quebradizo.
Todo se ha hecho hermoso, todo lo que veo allá, un centímetro más lejos, se conserva colorido, mientras en mi cabeza solo hay llagas que sangran la profunda depresión de un encierro sin esperanza.

Iconoclasta

Queridos Putos Reyes Magos de Mierda:
Como el año nuevo ha empezado como ha acabado el viejo: con encarcelamientos (vivo en Cataluña); os voy a pedir que vuestros regalos os los metáis por el culo, y en el de vuestras madres.
De tal forma, que esos presentes de fascismo de mierda con el que me regaláis, os provoquen una grave infección intestinal, y a vuestras madres.
Si de verdad traéis regalos, que sea una enfermedad de verdad, seria. Una de esas que mata en menos de veinticuatro horas y que se lleve por delante (bien en ataúd, bien en bolsa higiénica) a todos estos hijos de puta que me encarcelan, unas veces de día y de noche, otras de día y otras de noche; y para mayor inri, me roban mi derecho a respirar libremente.
O los matáis vosotros con esa enfermedad capaz de reducir a la humanidad a una décima parte en un par de semanas; o me haré con dos ganchos para arrancarles los pulmones desde la boca.
No os lo pido por capricho, si tuviera que usar los ganchos para solucionar el problema, con lo que me queda de vida no tendría tiempo de matar a tantos hijoputas jerarcas y burócratas nazis.
Así que ¡de una puta vez haced vuestro trabajo, reyes magos de oriente de mierda!
Gilipollas…
Y no me jodáis regalando más decretos a estos hijoputas nazis.
U os envenenaré el agua y la comida. Moriréis como ratas en mi casa.
Cabestros decadentes…
Y al Jesusito que le den por culo, aburre a las ovejas. ¿O acaso no las oís balar desesperadas?
Con las ganas que tengo de seguir insultando y por método literario debo parar aquí…
De la que os habéis librado porque soy un buen escritor.
¡Ah! Y la estrella de Belén, con todas sus puntas, también os la podéis meter por el ojete junto con la cruz gamada nazi hispano-catalana, no sea acaso que os vayáis a perder, bordes.
P.D.: Y no os metáis en cada burdel de carretera, puteros. Que hay prisa.

No quisiera dar mal rollo a nadie; pero coño, el cartel de la sanidad catalana para promover la vacunación infantil en Cataluña, parece el panfleto promocional de una secta autodestructiva, de suicidas mismamente 🐽.
Creo sinceramente que a la sanidad catalana se le ha ido la olla en el asunto de las alegorías.
No sé qué estarían fumando… 😷.
Da la impresión de niños que han muerto por el coronavirus o por la vacuna. Y corretean, al fin felices (tras una vida de mierda, dolor y miedo), por el cielo con esa feliz beatitud e inocencia. Luciendo sus camisetitas de vacunados y con los agentes patógenos que los torturaron, atados de una cuerda como globitos de Bob Esponja, o incluso aquellos polémicos Teletubbies. Todos ellos (virus, vacunados, el africano que salta a la comba y el cielo azul) en una escalofriante armonía dramática de infinita sensibilidad hacia lo sagrado: vacuna, virus y obediencia.
El mismísimo paraíso 😍.
Y tampoco puedo evitar evocar aquellos jocosos miles de lemings gritones que de vez en cuando (dicen las leyendas urbanas psicodélicas), deciden correr a precipitarse por los fiordos noruegos y romperse la crisma contra las rocas cientos de metros abajo, con una feliz sonrisa de idiocia y esperanza en la jeta durante el vuelo.
Me pregunto si Charles Manson tenía esa iconografía en mente…😬😬😬
También pudiera ser que mi imaginación prodigiosa y una formación dura en la vida, me hayan llevado a ver el mal en estado puro en ese inocente e infantil cartelito aleccionador del dogma de fe y obediencia infantil 😋😋.
No sé… Tal vez necesite unas vacaciones y largarme del planeta durante unos miles de años. Pero no allá donde los niños ángeles (o muertos) juguetean con los virus y saltan con histérica felicidad narcótica en un cielo azul 😬. Yo viraría un poco más al oeste al llegar a Alfa Centauro 🚀👨‍🚀 (girando a la izquierda), al ver los globitos de coronavirus y patógenos lucir brillantes en el horizonte de aquel cielo azul ektachrome.
De verdad, no es por dar mal rollo 😬.
Bueno, tampoco sería malvado o descabellado que se me escapara la risa ante la escalofriante y preocupante alegoría 😶😐😃😃😃.
Soy humano y tengo intacta mi instintiva maldad, la que va en cada cerebro más o menos funcional. Unos echan mano de la envidia y la mezquindad que tienen más a mano en su instinto, y yo soy más coloquial y sincero😈; pero decididamente impío en esta sociedad meliflua 😋🥰.
Nada es perfecto y alguien tiene que hacer el trabajo sucio de investigación, ética y madurez intelectual 😎.

¿Has visto bien el cráter que forma la sangre que lloras? Es mucho más grande que cuando lloras la incolora pena.
La tierra no quiere penas, está hambrienta de sangre, se abre más a ella. Como tus piernas se abren a mí.
No te preocupes por la sangre, es la mía la que quiere. La tuya ha de quedar en tus venas, has de ser eterna.
Ya no tengo penas, tengo exceso de sangre; te amo demasiado.

Iconoclasta

La violenta represión contra el pueblo catalán, el encarcelamiento colectivo y acoso que ejerce su propio gobierno; tiene unas enormes posibilidades de que acabe en un estallido de violencia que, posiblemente cause los primeros muertos en la Nueva y Normal España Penitenciaria del Coronavirus. Esto es aplicable (y un hecho) al resto de las pseudodemocracias europeas y occidentales.
De esos muertos a que se complique la situación hasta desembocar en una guerra civil, no hay mucho recorrido.
Si durante décadas no se hubiera pervertido la educación, y naturalmente la historia, muchos lo sabrían.
Y para mayor inri hay un error en la estrategia de instauración de la dictadura en los nuevos líderes neonazis de las pseudo democracias occidentales, tal como ha hecho el Gobierno Nazi Catalán y el Gobierno Penitenciario Español (el francés, el australiano, el italiano, el austríaco, etc… Una plaga de nazismo planetario apoyado en el resfriado del coronavirus).
El error, el craso error radica en que han asaltado los derechos biológicos de la población: le han prohibido la respiración y el movimiento para el sustento vital por la fuerza, con policía, ejército y mediante chantaje económico y racial. Y no se sostendrá semejante nazismo, porque va directamente contra la naturaleza humana, su biología más básica y necesaria.
El tiempo que se puede poner en jaque la biología, si no se ha sobrepasado, está a punto de llegar al límite. Y el límite lo marca el hambre y el instinto más básico de vivir.
Los actuales líderes neonazis, son víctimas de la ignorancia u oscurantismo que se ha llevado a cabo durante décadas para convertir a las masas de personas en masas de herbívoros rumiantes. Su ignorancia llevará a un nuevo fracaso político social que costará muchas vidas y hambre.
La biología se rige por los caminos de la supervivencia y la violencia, son cosas que van necesariamente de la mano e inevitables cuando se ataca la básica naturaleza humana y su mantenimiento.
Toda retórica política se ha convertido en una patética liturgia y eucaristía digna del nazismo más pervertido fundado por Hitler.
La segregación de los no vacunados (pensamiento libre) es exactamente la racial. Y ahí los líderes neonazis han cometido otro error: entre los no vacunados hay “puros arios” que no asumen conformismo o mansedumbre alguna.
Se puede morir de muchas maneras; pero hoy día la que va tomando forma con más rapidez, es morir por los disparos de un policía adoctrinado (fanático) y acobardado por el resfriado del coronavirus narrado por la prensa del nuevo neonazismo y sus instituciones. Con lo cual, ese psicópata en potencia disparará contra cualquiera que no lleve mascarilla, no guarde una distancia de seguridad o tosa. Porque le han enseñado que si mata la persona, mata la infección y así ayudará a la especie humana a superar el resfriado.
El lema del neonazismo planetario del coronavirus: “la libertad es enfermedad”, es el más dañino y religioso con el que se haya adoctrinado jamás a los jueces, ejércitos y policías.
Ya es tarde, aunque desaparezca la enfermedad quedará el nazismo que seguirá atacando la biología, la naturaleza humana y contra eso, la única vacuna es la defensa, la violenta defensa de los acosados, encarcelados y asfixiados.
Si una canción decía: “antes muerta que sencilla” que dirá la canción de los que están encarcelados en sus casas y además, no se les permite la respiración libre.
Todo nazismo es una orgía de analfabetismo.

Iconoclasta

¿Sabes, amor? El río está quieto, sereno.
Hacen un sonido delicioso y crujiente las ramas desnudas cuando una brisa traviesa las agita. Y el instante es para respirar profundamente y llenarme de vida; cerrar los ojos al mundo con esa fragancia llenando los pulmones.
Pero no puedo evitar imaginar que el río está lleno de cadáveres que se mecen lánguidos con ojos ciegos en su serenidad.
Ya sabes lo que me gustan las películas de terror y las de historia que, básicamente suelen ser lo mismo.
Escribo esto porque a pesar de mi imaginación devastadora, no puedo dejar de amarte.
Son como las confidencias de un loco.

Libro de los Jueces Avaladores.

Capítulo 1, versículos 1 al 4 (Jue Av 1, 1-4).

1/: Dios está muerto, aunque nunca existió. Es por ello que locos, bastardos e hijos de ramera ocupan su lugar.

2/: Y decretan y prohíben.

3/: La noche es del coronavirus: que los locos, bastardos e hijos de ramera, nos asistan y protejan del mal.

4/: Nosotros los Jueces avalamos y santificamos sus podridos y salvadores mandamientos.

Iconoclasta

Iconoclasta

Foto de Iconoclasta.