Deberíamos morir sin agonía, sorpresivamente por la calle, en cualquier lugar al azar. Que no haya lugar al auxilio o la hospitalización. Si algo anda mal en el cuerpo, que se autodestruya al instante. Semanas en un hospital no es vida, es recibir limosna. Mendigar vida me parece intolerablemente indigno.
Es fascinante observar como la lepra del neonazismo que ha robado todo derecho y libertad en todo el planeta mediante el coronavirus, sigue planificando su estrategia de esclavización y castración intelectual ya a décadas vista; gracias a la mansedumbre que han demostrado las poblaciones de los países infectados de fascismo. El total dominio del neonazismo sobre los medios de comunicación es absoluto, absolutista hasta la náusea. El alcohol es la única droga que aceptará el nuevo Nazismo pseudo Sanitario; y para ellos, para los nuevos y normales jerarcas nazis, quedará además la cocaína que ahora tiene que rascar el servicio de limpieza de la porcelana de los lavabos de las cortes, parlamentos, juzgados y ministerios de todos los países que han instaurado su terror fascista de coronavirus. Según esta noticia, Nueva Zelanda será de los primeros nazismos en poseer esclavos nacidos que no pidan libertad y que ofrezcan las venas de su cuerpo para ser inoculados con lo que los actuales y futuros führers decreten. Es como asistir a una película donde una monstruosa babosa venenosa, arrasa a toda la humanidad hasta convertirla en mierda que camina a dos patas. Borrachos sí, fumar y reflexionando, no. Es tanto como decir que la libertad es enfermedad. Es mucho más grotesco de lo que cualquiera pudiera pensar. Los actuales líderes políticos son auténticos tumores malignos para la libertad, la inteligencia y el individuo como ser pensante. Asisto a una mala película con malos actores, con un guion previsible y un decorado mediocre; pero es fascinante ver como toda esa mierda avanza imparable por encima de una ciudadanía llamada a la esclavitud y a la narcosis eterna del alcohol en cámara lenta. Pobres neozelandeses, serán los primeros en morir como seres humanos, y los primeros en nacer como cerdos de granja. Fuma y piensa, aunque sea por pura rebeldía, porque apenas queda tiempo para ejercer la libertad del pensamiento siquiera.
Pareciera que de sus grandes fauces, fuera a vomitar otras tablas de piedra, con más mandamientos. Y he pensado en Moisés y su paranoia. El mito era un hombre enfermo que se drogaba. Que sometió a un pueblo mendigo con las mentiras de sus delirios. Y el pueblo prometido, lo mismo que los habitantes de hoy día, una manada de lerdos quejumbrosos y cobardes, con un pánico patológico a la libertad y a valerse por sí mismos. La nube debería tener dientes (y bombas nucleares) para devorar a todo aquel que se encuentre bajo ella, aunque me matara a mí también. Sería un buen trato. ¿Verdad, nube feroz? Hazlo, nube voraz, mátalos a todos, que no quede ni una sola estirpe humana en La Tierra. Sin más mandamientos de mierda, métetelos en tu caníbal y monstruoso culo. Mátalos en silencio, y si existe un Moisés, asegúrate de que su muerte sea dolorosa, que se quede atrapado entre dos de tus dientes y muera lentamente con cada movimiento de tus carnívoras fauces. Y a pesar de todo, eres de una fascinante belleza.
Vale, de acuerdo, me pongo un tanto nervioso al hablar contigo; seguro que no te parece extraño. No soy el único que tartamudea; pero es que esta erecci… Quiero decir, esta admiración, confunde mi aparato fonador y mi cerebro. Eres diosa y yo mortal… Es normal mi estado nervioso, acostumbrarme a ti y tu sensualidad divina requiere tiempo. Y tiempo no me queda, por ello permite este acto de superficialidad que es penetra… Quiero decir, pedirte un beso en la boca y acariciar tu vagi… tu pálida y suave piel. ¿Ves? Esto no tiene arreglo, mi diosa. No puedo acostumbrarme a ti. Solo me queda prometerte mi ansiedad eterna. Como no soy elegante, me puedes esconder en algún lugar para que no te avergüence y luego, en la intimidad nos relajamos y te la met… te beso, quería decir. Y aunque no te lo parezca, no busco solo sexo, busco tu alma… Está bien, sé que el bulto en el pantalón no me da credibilidad; pero si supieras lo agitado que está mi pensamiento, te preocuparías más por tu cordura, que pienso arrebatarte. Estaré nervioso, histérico, descontrolado y ansioso; pero hay una inteligencia emocional que me lleva a hacerte mía. Ser un tanto ansioso, incluso psicótico es muy distinto a ser idiota. Te invito a foll… ¡A cenar quería decir! Qué manera de sudar… Y no te rías, tanto diosa cruel.
Con la velocidad con que actualmente se escribe la historia (y también como se la pervierte y transforma para los usos políticos electores y económicos de cada etapa de agitación social); muchos aún vivos de este tiempo de la estafa del coronavirus, podrán leer en los anales que han sido los grandes protagonistas de la más mezquina época de la cobardía, el infantilismo adulto, la abulia, la ignorancia, la mansedumbre y la mezquindad como nunca antes y con tantos habitantes se había escrito jamás un momento histórico tan vergonzoso. Tendrán los cobardes su repugnante honor de figurar como protagonistas de la historia más mezquina, aún que estarán vivos. Por supuesto, ocurrirá que la ignorancia será más profunda de aquí a unos años, así que serán incapaces de entender lo que leen o les leen: que los miserables llorones que vivieron aquellos tiempos de bozal, obediencia, aplausos y cobardía suma, fueron ellos mismos que respiran vacunados y con cartilla veterinaria de mierda. Tal vez, en unos meses con un chip en el codo aprovechando el nuevo y normal saludo fascista global. Y yo habré sido (hará ya mucho que estaré muerto) un testigo de excepción, representando la inteligencia, el valor y la determinación que debería tener la especie humana si no hubiera degenerado tan repugnantemente (tractoristas con mascarillas en sus propios campos, por ejemplo, ilustrarán una de las grandes castas cobardes de la época del resfriado llamado coronavirus o lacovid19) en esas reses rezongonas de mirada vacía y andares de culo prieto. Habré sido un testigo insignificante y anónimo sin un ápice de cobardía y mezquindad. Un no vacunado, un no llorón. Yo Iconoclasta, el hombre.
Es hora de no morir, de aspirar una bocanada de aire gélido y seguir combatiendo ese cáncer que lo hace todo igual: la mediocridad. Toda una galería de decepciones y estupidez que me espera ahí fuera. Amo la lucha que me hiere y hace fuerte. Que me mantiene pobre y absurdamente valiente.
Antes del resurgimiento del Nazismo Europeo (año 2020 o año 0 del nuevo y normal nazismo) del coronavirus y sus brazaletes nazis de identificación de vacunados por coronavirus, ómicron era la decimoquinta letra del alfabeto griego y no el coronavirus africano. Ahora ómicron es el grito de odio de la Nueva y Normal Europa Nazi del Coronavirus, es el grito de guerra contra los africanos por no estar vacunados. Dejando aparte que las gallinas europeas y occidentales en general, se han chutado todas las vacunas del coronavirus dejando a los pobres sin ellas (qué rápido se olvidan estas gallinas ponedoras de las penurias del tercer mundo cuando se avecina un catarro ¿eh? 😃. Da gusto la solidaridad, es mucho mejor preocuparse por el calorcito del cambio climático ¿eh? 😃). Si Alemania en pleno lanzó durante una década su odio hacía los judíos con: “¡Judío!”. Europa usa ahora “¡Ómicron!”. Dejando hipocresías ciudadanas y cobardes aparte, los africanos no vacunados son un problema porque podrían justificar a los no vacunados europeos u occidentales. También habrá que esperar a ver si la OMS se inventa tantas versiones del coronavirus como letras tiene el alfabeto griego (24). Tal vez deberían recurrir al alfabeto japonés que tiene unos cientos de miles de ideogramas, les daría más facilidades para los coronavirus de vacaciones de verano y las fiestas navideñas. Con toda esa gente sin vacunar en África es muy difícil para los países nazis europeos justificar la extorsión, segregación y odio que se está dirigiendo contra sus no vacunados (no vacunados por muchas causas, y no por el negacionismo que, es otra enfermedad que el nazismo europeo se inventó en el ya mentado Año 0). En definitiva, el mensaje subliminal de la SS OMS y la SS EU, más o menos podría ser que los africanos en África o exterminados. “¡La Europa Nazi te llama para salvaguardar su gloriosa SS Sanidad! Alístate presentando tu brazalete nazi debidamente actualizado en tu portal sanitario!”. Bien podría ser la publicidad institucional nazi del comienzo de una nueva guerra y su genocidio. Y bueno, literaturas aparte, más o menos viene a ser así como Europa extiende su mensaje de odio contra los africanos, con el apoyo de sus países fascistas o neonazis como España (la taifa Cataluña y sus jueces en primer lugar como ultranazi), Francia, Italia, Austria, Holanda, Bélgica, (sin olvidar ni por un momento a la fasciosa Australia, que tiene tela también), etc… Cada vez somos más los no vacunados odiados en todo el planeta. Y me gusta, tiene un romanticismo que me arranca de la mediocridad analfabeta y cobarde que se vivía ya en toda Europa segundos antes de la farsa del coronavirus. Algo bueno debía tener el nuevo nazismo occidental del coronavirus. Si no fuera porque hay tantos hechos reales, con tantos nombres reales imposibles de esconder en el guion, con tantos países nazis reales y con tantos ciudadanos cobardes aplaudidores; sería una buena película ¿eh? 😃.
Las flores y los colibrís deberían habitar la noche y así la belleza no nos abandone jamás. Sé que sería cansado para esos seres; pero mi horizonte es tan triste cuando llega el ocaso… Parece un adelanto de la muerte. En mis noches no hay auroras ni cielos plateados por estrellas. No hay fugaces… No es un buen lugar para disfrutar la noche una ciudad. Así que no pido imposibles ni riquezas, solo pequeñas cosas que combatan la fealdad de las sucias noches, caliginosas y monótonas. Un concierto de toses e inodoros descargando.
Compro zona oscura o aislada sin suministro de ningún tipo y sin esperanza de que se revalorice. No soy bueno con las inversiones, ni con el contacto humano. Pero… Es que follar me gusta, tampoco soy tonto; así que el terrenito o la parcela debería estar cerca de un centro comercial con asaz de antros de putas para desahogar mi sexualidad por unos pocos billetes. Vale, internet me gusta. Quiero que haya cobertura. Y una pizzería, y un cine, y un sex-shop. Está bien, no soy tan románticamente solitario como quisiera. Y sería un mal inversor, si tuviera dinero para invertir. Dijéramos que envidio al personaje solitario de Soy leyenda; pero sin fanatismo.
Es correcto que los dioses vivan eternamente (todos los que aparecen en la güiquipedia y algunos más olvidados); ya que al no existir, no hay vida que gastar. No existe nada tan gratificante como aplicar la lógica a la irritante y machacona superstición de la hostia, que si el cerdo es malo, mutílate la polla para ser puro, la libertad es enfermedad, o el bozal y la vacuna te libran de morir. Y si mueres siendo creyente y cumplidor, tienes un gran burdel tras la muerte con bufet libre. Sin embargo, todos los que he conocido y que han muerto (padre, madre, abuelas, abuelos, tíos, primos, perros y gatos), ni uno solo se ha manifestado, ni para decir: ¡Qué rica es esta nueva vida, carajo! Idos a la mierda con los dioses y sus impuestos y leyes de la puta polla.