Archivos de la categoría ‘Maldito romanticismo’

Black Death (2010), es una película cuyo argumento transcurre sobre el 1300, durante una epidemia de peste. Correcta o medianamente ambientada, actuada y dirigida. Entretenida sin más.
Sin embargo, me ha sido inevitable no pensar, evocar, concluir, razonar.
La chusma idiota de viejos tiempos, hablo de estos de la peli y de anteriores, dejaron su huella genética que ha llegado hasta hoy. Ese rastro de miseria y mezquindad propio de la especie humana con escaso intelecto, con necesidad y deseo de ser gobernada y nulo concepto de la libertad, ética e individualismo que a cada ser humano da dignidad e identidad.
Desde los remotos tiempos en los que se creó la primera sociedad humana con un mono jerarca mandando a otros monos para vivir de ellos sin esfuerzo, hasta hoy; donde visten con ropajes coloridos, llevan un teléfono y piensan exactamente igual, ergo votan la misma mierda en grandes manadas. Con la diferencia de que hoy día hay otro decorado y el bozal es más agresivo en su perfil, bonito y colorido que el que usaban en la edad media para combatir, en su infinita ignorancia, la picada de una pulga, la peste. Desde aquellos tiempos hasta la actualidad no ha habido evolución. La inteligencia se ha estancado o atrofiado, solo se ha actualizado (v. X.x) la misma miseria humana o mezquindad. Prácticamente eternizada.
Una evolución lleva centenares de miles de años. Así que en veinte mil años, los monos humanos poco han podido evolucionar en su fisionomía e intelecto.
Siempre surgen rarezas humanas cada cien o doscientos años que han dado conocimientos a la especie humana, y longevidad por medios artificiales: higiénicos y médicos; pero la esencia es la misma.
Cada día que pasa estoy más convencido de que fue la religión la que hizo al ser humano esclavo de otros humanos.
Que la especie humana no se ha desarrollado como debía porque esos tipos que practicaron el timo de la religión, seleccionaron primorosamente a los humanos crédulos y obedientes y los dejaron vivir y reproducirse. Y éstos agrupados en catervas, asesinaban líneas genéticas más fuertes e inteligentes con el fanatismo que les fue inculcado por sus jerarcas religiosos.
Y así la humanidad actual y su comportamiento insectil (globalización) es el producto de aquella rústica selección ganadera que llevaron a cabo los monos jefes religiosos.
Mayoritariamente la sociedad actual está formada por líneas genéticas de humanos de pocas luces, dependientes y obedientes de los mafiosos o jerarcas que los gobernaban (no pueden entender una vida sin prohibiciones o leyes, sin amos que los protejan de su propia cobardía e incapacidad).
Y gobiernan.
Tal vez sea esa la razón por la que se busca pervertir hoy las crónicas históricas; no es una idea popular saber que tienes en la sangre el mensaje genético de la estulticia, la mansedumbre y la fe. Ese carácter gregario de los mamíferos domesticables y rumiantes, tan alejado del homo sapiens sapiens original. Eso, si lo entendieran, me los deprimiría; mejor borrarlo o adulterarlo.
La historia sin los trozos feos…
La política es tan solo una rama de la religión, con ideologías paralelas y convergentes al mismo fin: el cielo para los obedientes y el infierno para los no creyentes.
O lo que es lo mismo, riqueza en vida para los que mandan y un paraíso, tras la muerte, para los obedientes y crédulos.
La evolución consiste en que los más fuertes sobreviven y dejan un mensaje genético de esperanza de ser mejores y más eficientes a las futuras generaciones. Lo que ha ocurrido con la especie humana a lo largo de los últimos veinte mil años aproximadamente, es la injerencia y perversión de la especie humana con el exterminio de las genéticas más aptas y fuertes en pro del poder de los idiotas. El secreto de la victoria de los idiotas está en que son plaga. Por eso las hormigas devoran elefantes…
No lo digo yo, lo dice la historia. Y la biología. Y la ganadería.
Y la experiencia, conocimiento y deducción. Las mías y las de algún listillo también anónimo, de paso por el mundo en la actualidad; pero calla para que no lo asesinen también.
No pudieron acabar con todas las líneas genéticas válidas y decentes; pero eliminaron las suficientes para que las seleccionadas por el ganadero fueran una gran mayoría que en un futuro, votaría a esos monos idiotas prepotentes sin razón justificada.
No existe una “evolución” tan triste y sórdida como la humana en ninguna especie del planeta, salvo la de los insectos coloniales, que los pobres carecen de masa encefálica. Se les puede disculpar por ello.
Ante el temor de que mi sangre pertenezca a la misma mezquindad genética seleccionada a lo largo de veinte mil años de selección ganadera religioso-política, evoco de nuevo y razono estos argumentos para luchar contra mí mismo; como quien lucha contra una enfermedad mortal a pesar de saber que no puede ganar. Es triste, pero tengo ese épico romanticismo también heredado que me lleva a denigrarme fría y calculadamente.
Ver esta película que no tiene ningún viso de intelectualidad, me ha llevado a explorar mi sabiduría acumulada sobre la humanidad y su historia de nuevo. Mi cerebro se acelera ante todo asomo de imbecilidad, fanatismo, mezquindad y cobardía actuales o pasadas.
Es un asco la sabiduría que consume tanta glucosa.
Da jaqueca.
Actualmente, gracias a la tecnología aplicada al adoctrinamiento y amaestramiento de las reses humanas, la selección ganadera religioso-política consigue eliminar con más rapidez las líneas sanguíneas humanas dignas erradicando inteligencia, valor, libertad e individualismo (fuerza creadora) y dejar más espacio a las indignas que son las que dan votos (poder sin destrucción de las posesiones acumuladas por los ricos, es decir, pacíficamente y con aplausos), por ejemplo: la hazaña de una vacunación de maneras carcelarias, ruinosas y fascistas, tan global y veterinaria como la del coronavirus.
Los malos siempre ganan y se reproducen en progresión geométrica insectil, es el corolario o moraleja de la historia de la humanidad.
Porque se sigue hoy, a pesar de una mayor y teórica culturización, con fe ciega votando u obedeciendo a la misma casta de miles de años atrás (que también fue primorosamente seleccionada con artes ganaderas), con igual vehemencia.
Es muy deprimente, triste y monótona la historia cuando te das cuenta de que solo se trata de un cambio de atrezo. Y lo demás, la idiotez, se ha cronificado para siempre jamás. A menos que se produzca por algún azar un cataclismo que destruya la civilización y algunas líneas genéticas indeseables. Y puedan hacerse así bien las cosas de nuevo, sin usar los restos de lo malo o podrido. ¡Alabados sean los dioses todos! (en tal caso y sin que sirva de precedente).
Carita sonriente (que malditas las ganas de risa…).

Iconoclasta

Hay días en los que quisiera dar las buenas noches a las estrellas y a ti a mi lado.
Sin palabras escritas, con la inmediatez de la proximidad.
Hay días en los que quisiera dar los buenos días al sol, y a ti frente a mí.
Sin tristeza escrita.
Hay días en los que quisiera decir te amo a la vida y a ti entre los brazos.
Sin tinta, con un jadeo en tus labios.
Hay días que quisiera acabar el día con la última palabra en tu oído, en la oscura e íntima horizontalidad de la noche, sin papeles mojados lanzados en el rincón lóbrego de los deseos muertos.
Hay días en los que quisiera dejar escapar la última silaba de mi palabra entre tus labios, en un desfallecer.
Y saber que al día siguiente, en nuestra íntima mañana y tu rostro dorado como la arena al sol, susurrarte el tierno cuento de los dos ángeles que no pudieron ser.
Que dios tenía tantos ángeles a los que dar sus alas, que cuando dos cogidos de la mano llegaron a su presencia, se le había agotado el pegamento.
Y se le escapó un estornudo tan fuerte en aquel instante, que fueron arrastrados por su viento todopoderoso y sus manos se soltaron.
Sintieron un desgarro en el alma como si se hubieran roto las alas que debían tener, cuando sus manos se quedaron vacías.
Y caían infinitamente solos a La Tierra.
Y dios les gritó desde el trono: ¡Tranquilos! ¡Os envío a Gabriel para que os traiga de nuevo desde la tierra! En cuanto acabe el desayuno se pone en marcha. Y recordadle que compre pegamentooooo…
Y hay días que quisiera decirle hola a Gabriel con cierta displicencia, porque los momentos en el cielo son casi vidas en La Tierra. Y tú llegabas con él con cara de niña disgustada; pero se te escapó una risa al verme.
Hay días que quisiera que los cuentos fueran reales y recuperar los momentos perdidos, los que ni siquiera pudimos imaginar. Arrancarte al fin de la mano de Gabriel y tomarte yo.
Decirte sin palabras escritas, que no te sueltes, que si dios estornuda, nos agarramos a su barba y se joda si le duele.
Quisiera no escribir más tonterías. Dejar de escribirle a dios que cuide su resfriado y que Gabriel es negligente y que no hay derecho.
Y así dar los buenos días a tu sonrisa tras la taza de café y desnudarte de las alas.
Que dios mire a otro lado con embarazo.
Quisiera un día dejar la pluma en el cajón y su tinta del color de la melancolía, que ya no sea necesaria; pero miro el reloj y cierro con fuerza la mano que sostiene la pluma, porque es tarde.
Entre dios y Gabriel, escribieron un cuento de tristes sonrisas de ángeles de plomo sin alas y un bote de pegamento vacío.
Hay días que no deseo escribir un final que duele un millón.
Y estiro las palabras para que sin darme cuenta, como si durmiera, el final no sea jamás escrito.
Solo dejar unos puntos suspensivos.
Como un tic sin…

Iconoclasta

Es de puercos responsabilizar a nadie del destino del futuro. Y los políticos por su ambición y codicia no cesan de hablar del futuro para robar hoy lo que no podrán mañana.
Nadie se entera de nada, porque no hay inteligencia suficiente para sintetizar o analizar y resumir la idea de un discurso. Es por ello, que los lelos incapaces de respirar por la nariz, escuchan al político babeando y piensan que razón no le falta.
No son conscientes de la ofensa y el desprecio que el político o jerarca les está escupiendo a la cara con esa sonrisa subnormal en el rostro.
Los insulta y los denigra desde el mismo momento que a esa masa amorfa y anónima de ciudadanos, los condena en el presente, les perora que son un caso insoluble. No se pueden salvar de la ruina, sino dar su dinero y salud a los que no han nacido.
Que los vivos solo son combustible para las próximas generaciones.
Los presentes han de vivir como mierda para que los que vienen disfruten de su mísera vida sacrificada.
Estos mensajes paternalistas, pseudo filantrópicos de los avarientos y ambiciosos jerarcas y políticos se vienen repitiendo desde que un primer mono hijo de puta, fue nombrado jefe de una tribu o rey.
Han pasado más de seis mil años de civilizaciones sosteniendo la misma mierda de joder a los presentes por un bien de los futuros. Que la población viva miserablemente para que ellos, los ambiciosos y avaros en el poder, mueran ricos.
La humanidad no es inteligente, solo algún individuo lo ha sido. La masa humana tiene un certificado de retrasada mental que le asegurará, hasta su extinción, trabajar para futuras generaciones muriendo con la boca llena de mierda.
Tiene ese grado de imbecilidad clínica y no conseguirá sobrevivir para evolucionar y erradicarla de su genética.
Son incapaces de entender los lelos que lo que hoy se consiga, gane y disfrute; servirá para los que están por nacer, si llegan a ello. Y a ellos les tocará sostenerlo y mejorarlo si pueden. No requiere sacrifico alguno el futuro. Nadie vive para alimentar a los no nacidos y cada cual tiene su vida que disfrutar y mantener.
Los sacrificios solo los exigen sacerdotes, santones, presidentes, tiranos y reyes para morir podridos de dinero.
Y nadie los mata, no en suficiente número y frecuencia; sino que cada vez nacen más futurólogos de mierda.
El futuro de los jerarcas es la maldición eterna de los pobres, que lo son por idiotas.

Iconoclasta

She’s a rainbow (Ella es un arcoíris), es una bellísima canción de The Rolling Stones, de 1967. Forma parte del álbum Their Satanics Majesties Request (Sus Satánicas Majestades Solicitan).

He escrito los versos de la letra traducida del inglés y resaltada en negrita, para responder a cada verso en texto normal con la torpeza y la urgencia de mis emociones, de la ternura, del amor que rompe los corazones y los recompone y los pinta y los saca fuera y los mete dentro…

Que los Rolling me perdonen.

Y ella por mi torpeza.

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Ella trae colores a todas partes

está todo tan oscuro, mi amor…

y el cielo me pesa en los hombros

peina su cabello

cada mañana la sueño así a ojos abiertos, y desespero

es como un arcoíris.

solo ella puede dar color a mi sangre

Llegan colores en el aire.

cada vez que aparece, con su mirada…

¡Oh, por todas partes!

en todos los rincones de mi mundo y dimensión

Ella viene con colores

¡Como os espero!

trae colores a todas partes

mi amor hace magia

peina su cabello

y coquetea consigo misma

a veces, con una melancolía hermosa en la mirada.

es como un arcoíris.

es un rayo de amor y deseo

Llegan colores en el aire

y su voz arrasando mi serenidad

¡Oh, por todas partes!

¡Oh, desesperación!

Ella viene con colores

es la fuerza armada de la esperanza

¿La has visto vestida de azul?

la he besado en todos los colores

Ves el cielo enfrente de ti

y crees estar loco de contento

y su rostro es como una vela

plena de mis besos al viento

de un color tan hermoso y pálido

que siento ser cosa sin vida

¿Has visto a una mujer más bella?

es imposible, no hay cosa más hermosa

Ella trae colores a todas partes

no cesa, contagia el mundo de luz y color

peina su cabello

¿sonreirá pensando en mí en algún momento?

por favor…

es como un arcoíris.

es un trallazo de amor que deslumbra

Llegan colores en el aire

y se prenden en mi piel ceniza

¡Oh, por todas partes!

en toda mi carne

Ella viene con colores

soy un dibujo sin colorear sin ella

¿La has visto toda en dorado?

y he sentido mi alma retroceder al corazón mismo

Como una reina en la antigüedad

siempre existió, nací para ella

dispara sus colores a todo alrededor

no tiene piedad con su desmesurada sensualidad

como una puesta de sol

como una diosa

¿Has visto a una mujer más bella?

da terror no ser suficiente para ella

Ella trae color a todas partes

como si fuera fácil

peina su cabello

y cubrirá mi rostro con él en una caricia vertical

es como un arcoíris.

y yo la tierra mojada donde nace

Llegan colores en el aire

qué pasará cuando me pinte de ternura

¡Oh, por todas partes!

Desesperadamente…

Ella viene con colores

viene con mi vida goteando de sus dedos

es como un arcoíris.

y yo una lluvia que cesó ante ella

Llegan colores en el aire

que no tarden, no hay tiempo

¡Oh, por todas partes!

mis ojos están llenos de ella

Ella viene con colores…

y conjura la pálida muerte

Carta

Descripción generada automáticamente con confianza media

Iconoclasta

Escribir, no ya solo por plasmar ideas, sino por el placer de sentir el roce del papel, el deslizar de la tinta. Escarificar, grabar el papel con la fuerza de la emoción.
Componer quebrantos y alegrías que hagan crujir las páginas.
O inopinadas ternuras de los momentos de indefensión.
Observar los fracasos ajenos y aprender mediante escribe y vive. Aprender a no encontrarte cerca de ellos porque la mediocridad es infecciosa.

La primavera tendrá mucho trabajo para cubrir lo que el invierno devastó.
El caos que creó.
Necesitará millones de hojas para cubrir la vergüenza de los árboles desnudos.
Pero esa destrucción no obsta para caminar serenamente.
Incluso el ave podría volar, y sin embargo deambula majestuosa.
No hay fronda o color que distraiga o disimule los cables de la humanidad y sus postes de progreso.
Pero tampoco somos delicados. Somos bestias de aquellas del “camina o revienta” por donde sea y como sea.
Yo reviento, el pájaro no, está en mejor forma que yo. Aunque padece un ataque de vanidad aguda. Se exhibe con demasiada prepotencia para mi gusto.
Pájaros…
A pesar de mi cultivado cinismo, sin drama alguno se me escurre un lirismo que se derrama de los ojos a mi mano que lo escribe: los cables tendidos forman un pentagrama vacío.
Una música que nadie escribió.
O murió, como los árboles están aún en coma.
Tal vez el músico simplemente tenía frío y no prestó atención al pentagrama triste y sin música.
Suele pasar que la tristeza y la piedad atacan en cualquier momento, cuando parece que no hay peligro.
Soy yo el pentagrama vacío.
Cielo…
¿Dónde estás amor, para escribir las notas que no son, o no pudieron ser?
No importa el decorado, sea infernal, invernal o primaveral; siempre encuentro un lugar para ti en mi mundo. Una urgencia para que llegues.
Aquí, donde me he dado cuenta de que soy una nota caída, abandonada por su compositor.
Una música que murió sin sonar…
Siempre encuentro una causa para fundir mi pensamiento con el tuyo. Si no existieras ¿qué sería de mí?
Soy tenaz amando, no hay nada que lo impida.
Bueno… Morir es trampa, eso no vale para este caso. Si muero me llevo el punto ganado.
Ven, cielo. Llega a mí y compón la canción olvidada, cuelga las notas precisas en este caos.
No quiero ser desolación, no más.
No quiero ser lo que pisa el ave.
Quiero ser lo que te abraza y tú susurras las notas de la canción que no fue en el pentagrama abandonado.
Por favor…

Iconoclasta

Foto de Iconoclasta.

I’m Going Slightly Mad. Queen.
https://youtu.be/Od6hY_50Dh0

Las plumas envejecen, se atascan.
Se llenan de porquería como a cualquier ser humano se le ensucian las venas, el corazón, los pulmones y los genitales.
Deben ser los restos acumulados de la vida, de tanto sufrirla, follarla y escribirla.
No me parece divertido, ni siquiera ameno. Es pura literatura del hastío.
Simplemente es.
Y si escribes con rojo, tienes la fatídica sensación de que tus pensamientos se coagulan en el papel.
Tampoco me parece ameno; pero sí macabro. Me place…
La coagulación del pensamiento bien podría ser una expresión de aquel muerto romanticismo de la soledad y enaltecimiento del amor como tragedia y elevación.
En el papel me parece ver ya las palabras modeladas con costras.
Es tan orgánico…
Podría decir que casi respira agónicamente el papel; pero no.
Soy yo fumando que agito las hojas, como si un dragón intentara quemarlas.
La sangre es más eterna y sólida que el semen, es otro hecho que tampoco es divertido.
Ni macabro.
Simplemente es.
Por eso los mesías solo hablan de la sangre.
Y las putas son vampiras incruentas.
Putas y mesías, dicen que es lo más viejo de la humanidad.
Es mentira, lo más viejo de la humanidad es mi pensamiento encostrado.
No soy dios porque afortunadamente sangro.
Y por ahora ya he perdido bastante sangre.
¡Bye!

Iconoclasta

Hoy he tenido un quebranto al despertar, no suelo mirarme al espejo, estoy harto de ver más de lo mismo.
Y lo he hecho.
Y me he alarmado.
Me ha llamado poderosamente la atención que está noche no he acabado de hacer la transformación a lobo, me he levantado con los restos de la bestia a medio hacer en mi bello rostro.
Incluso yo mismo me he repelido y he gritado “¡Vade retro, bestia inmunda!”.
Luego, también he pensado en otra posibilidad menos mágica y más romántica: mi vida como puta. Ya cansada y desgastada, cobrando una mierda.
El último cliente me debió haber tratado muy mal. No lo recuerdo…
Bendita sea la raya blanca y sus restos en la mesita de noche.
Qué asco de vida y yo tan despierto.
Luego me he “arrascao” el culo malhumorado, con marcada displicencia.
Y no deja de fascinarme la despreocupación y el empeño con el que me denigro en cualquier momento, sin rubor; aún con la resaca de una licantropía a medio hacer. O una puta con exceso de trabajo y perfeccionista.
Y ahora, mirándome a mí mismo fija y dolorosamente me pregunto con cierta existencialidad, si hoy habrá subido el precio del tabaco para acabar de joder la marrana.
No sé, no debería haberme mirado. Ahora es tarde.
¿Y si en lugar de hombre lobo o puta no soy más que un miserable troll? Qué angustia…
El mal está hecho.
Tengo hambre.