Posts etiquetados ‘misantropía’

Nueve grados de temperatura es frío, pero no lo suficiente para que se congelen y queden como feas estatuas, quietos con su último latido presionando contra la ropa helada, con la boca abierta exhalando el aire en forma de inmóvil voluta; lo que quiera que hiciesen décimas de segundo antes de morir.

Todo lo malo se preserva y perdura; como si este asqueroso planeta deseara estar atiborrado de necedad.

No hay un calor suficientemente potente para que deseque a los niños (son peligrosos, se harán adultos), a los hombres y a las mujeres.

El planeta es una mierda (como todo lo que se deja al azar resulta) y si tuviera creador, su forma sería la de una sucia botella de cerveza medio llena de miserias fermentadas.

Dios es una puta cerveza con restos agrios. Yo tiro a Dios a la basura tantas veces… Y no se acaba el hijo puta.

Me hago una paja y derramo el semen en la botella (lo que entre, porque la tengo demasiado gorda para una botella tan pequeña) para que se lo beban los indigentes, los hambrientos, los borrachos y los niños que de todo quieren.

No existe el buen frío o el buen calor. La sensación térmica de millones de idiotas coreando sus estúpidos deseos y esperanzas, creyendo que en otra vida todo irá mejor, es desesperanzadora.

Vivo en un rango de temperaturas que no mata a nadie. Es la uniformidad perfecta y eterna, un presidio perpetuo. Tengo miedo que la muerte sea una extensión de esta porquería.

No mola. No me gusta así.

Solo acepto el calor de mi pluma, es el único consuelo en la soledad.

Cuando fluye la tinta, el plumín atempera los recuerdos gélidos y abrasadores en un color que esplende vívido en el papel. Podría dar vida a lo que está muerto por congelación y por desecación; pero no hay muertos así.

Los muertos mueren a manos de vulgares y de su propio organismo, de una vejez injustamente larga. Solo doy gracias a que al final, después de una eternidad, mueren.

YO soy Dios y no esa sucia botella de cerveza color mierda.

Yo tengo forma de polla para hacer sentir mal al cosmos. Derramo mi esperma con la certeza y seguridad de que no colaborará en la creación de nuevos imbéciles. Quisiera agotar el semen de mis cojones, pero soy como Diosbotellacerveza: no se acaba nunca lo que llena mis huevos.

Ser Dios es devastador para la moral, demasiados deseos y poca capacidad de actuar. Hay una importante dosis de decepción ahí.

La humanidad se reproduce como los roedores y no hay velocidad suficiente para superar la ratonil reproducción. Me harían falta veinte dioses más y tal vez en este siglo acabaríamos con la plaga. Enviaríamos con potentes refrigeradores temperaturas cercanas al cero absoluto y jugaríamos a los bolos con los seres congelados.

Romperlos… Romperlo todo  en mil pedazos.

O con enormes calefactores desecaríamos grandes zonas superpobladas del planeta, para luego soplarlos alegremente y ver como se deshacen y son llevadas sus pieles por el viento.

La jodida realidad es que soy un dios con toda la mediocridad que conlleva lo sagrado: no puedo congelar ni desecar a nadie en un instante.

Y no hace ni frío ni calor, estoy metido en una transparencia aséptica y mi organismo no se sobresalta por nada. Tal vez por ello, los enfermos me dan hambre causada por el aburrimiento.

Soy el misantropóstata del universo y ésta es mi voluntad (estoy seguro de que alguno la hará suya por alguna cuestión de fe; hay mucho cerebro podrido necesitado de dogmas):

No dejéis que los niños se acerquen a mí.

No honraré a mi madre porque su coño está ennegrecido y aún así tiene esperanzas. No honraré a mi padre porque tiene la polla tan pequeña como el cerebro.

No respetaré a los muertos porque algo estropearon. Vivieron demasiado tiempo.

Santificaré las fiestas derramando mi esperma en el polvo y modelaré un feto muerto.

Me amaré a mí mismo sobre todos los demás, tanto que se sentirán perros.

No mataré, solo eliminaré, limpiaré lo sucio y degradado, son demasiados restos enterrados y al aire.

No robaré porque no soporto tocar lo que otro ha tenido entre sus manos, soy higiénico. No me gustan las cosas de ocasión.

No necesito los bienes ajenos, los pueden enterrar a todos con sus asquerosas joyas y relojes.

No tomaré el nombre de dios en vano, porque es vano y no tiene nombre.

Congelar y desecar seres no es un pensamiento impuro, se puede pensar, se debe hacer si hay posibilidad de ello.

No levantaré falsos testimonios ni mentiré, solo diré la puta verdad. Lo que hay, lo que sois.

Mis pensamientos y mis deseos no son impuros, comportan la pureza absoluta con la esperanza de un mundo mejor: vacío. No hay nada en mi pensamiento que sea obsceno, solo mi rabo lo puede ser en la boca de una bella mujer.

No… Las temperaturas mediocres no me ponen de buen humor.

No se acaba nunca lo molesto, no hay esperanza de un mundo gélido o abrasador.

La temperatura está mal regulada.

El termostato está fabricado por un idiota: por Dios.

Queda la esperanza de que el esperma en la cerveza se haga arsénico.

Y mueran los necesarios, todos.

Que mueran un millón de veces y dejen espacio a mi pensamiento. A mí y a mi feto moldeado con tierra y semen.

Han de morir más y rápidamente. Y si no puede ser: ¿no podrían permanecer callados en su madrigueras?

Señalaré a quien de ellas puede salir para que me la chupe y me ayude a rellenar el envase de cerveza color mierda. Para que así pueda estar en vosotros y congelaros de alguna forma desde dentro, o envenenaros.

Hace una temperatura ideal para la vida y no tengo consuelo.

Me cago en Dios y en mi imposibilidad de dominar la temperatura de todo el universo.

Ego semper impío..

Iconoclasta

Iconoclasta, la bestia

Publicado: 23 febrero, 2012 en Reflexiones
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He decidido no existir, he decidido que toda vuestra mierda no me atañe. Conjuro el cáncer de pulmón y de garganta para hacerme miseria ante vosotros y que sintáis asco. Que sepáis que os puede ocurrir, que vuestros sueños sean gobernados por el miedo a la decadencia del cuerpo y de un alma corrupta como la mía. Soy un ejemplo de miseria y quiero que sigáis mi camino.

Si yo me jodo, que se joda la humanidad.

Es justificable sentirme infectado, es lógico que os infecte también. El respeto y el amor por mis semejantes (que no lo son) es una tira de papel de periódico que me salva cuando no hay del suave para limpiarme el culo.

Los muertos no hablan y yo he de demostrar mi odio antes de morir.

Iconoclasta, la bestia.

Iconoclasta

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Girar

Publicado: 15 febrero, 2012 en Absurdo
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Soy un hombre que intenta hacer girar muy rápido el mundo, todo lo que cae entre mis dedos de una forma u otra acabará girando sea cubo o esfera. O un simple papel. Los cuerpos…

Deseo que todo rote a gran velocidad, que todo salga disparado al espacio, al vacío asesino donde solo respiran planetas y cometas.

Ha de haber movimiento para que el tiempo corra más veloz y salir cuanto antes de este círculo vicioso que es la vida.

Para que ocurra el fin del mundo más angustioso que se me pueda ocurrir ha de girar La Tierra a una velocidad tres mil veces mayor.

Un tiempo rápido. Porque lentamente nadie se va. Siempre están delante de uno, molestando, dejándose ver sin que podamos hacer nada para apartarlos de nuestro horizonte, pudriendo la imaginación, clavando en una cruz la libertad y la creación.

Los nichos son inamovibles, ellos los enterrados, siguen ahí durante siglos y milenios. Quietos y demostrando que en la vida hay escaso movimiento, ergo un tiempo demasiado largo.

Quieren descansar de pudrirse y simplemente desintegrarse con rayos gamma en algún lugar del cosmos. Alguna novedad no puede hacerles daño.

Si el tiempo del placer es breve. ¿Por qué el del dolor dura siempre?

Hay un error con la concepción del tiempo. Dios es un hijoputa que lo ha hecho mal. Si existiera, le metería mi reloj por su Sagrado Ano.

Este tiempo que me pudre con su inamovilidad…

¿Por qué vive tantos años lo que no me gusta? ¿Por qué se reproducen? Una fuerza centrífuga los tendría que arrancar de su coito mutilando los genitales y que se congelen o ardan por los rayos cósmicos en el espacio.

Veo cosas que son peonzas en potencia; seres racionales e irracionales. Se me ocurren innumerables formas de hacerlos girar. Si les pego un buen tiro con postas del doce en un hombro, girarán sobre sus pies. Rotarán entre sangre, carne y huesos destrozados. Si los tiro por un barranco rodarán alcanzando cada vez más velocidad. No importa que giren alejándose o a mi alrededor.

Quiero un tío vivo girando con mil cadáveres ensangrentados subiendo y bajando en los caballos.

Soy un sol en busca de su sistema planetario, localizo planetas vulgares y apagados para que giren en mi poderosa atracción. En mi locura.

Podría cortar las cabezas y meterles un grueso palo en el muñón para hacerlas girar como trompos.

No es por asesinar o por odio. Son imágenes que me pudren el ánimo con su necesidad de hacerse realidad.

Pudiera ser que el amor fuera una frecuencia del movimiento, como lo es el tiempo. Un efecto-causa-efecto-causa-efecto-causa… No entiendo, no soy cuántico.

No necesito amor, lo hago por moverme más rápido.

Sin movimiento no hay tiempo y los segundos cuelgan pesados de mis párpados, solo sé eso. Eso ocurre en mi mente, a mi alrededor.

Cuando todo gire no me sentiré tan decepcionado con la vida. No observaré lo que me irrita por demasiado tiempo. Seré libre de ellos y permaneceré tranquilo en el vórtice del ciclón de seres y de cosas deformadas por la velocidad del movimiento que me dará armonía con el planeta. Con lo que quede de él.

En lugar de hastiarme, me veré reflejado en las pupilas de los rostros que giran asustados y congestionados por una sangre con demasiada aceleración.

No basta que solo los objetos se muevan, los edificios son espectaculares desintegrándose con la velocidad de la rotación; pero no sienten vértigo y dolor. Los gritos y los temores imprimen más velocidad rotativa-creativa. Cuando se vacían de sangre dejando rojas coronas circulares en el suelo, la belleza se suma a la velocidad giroscópica. Y si hay belleza, mi muerte será más soportable.

Es hora de girar, de morir. De salir expulsados de la vida por una potente fuerza centrífuga.

Que giren cuerpos y cabezas con pasión.

Hay que amputar extremidades para que el giro sea uniforme y elegante.

Los perros tienen demasiadas patas. Una vagina es un buen agujero para clavar un pivote al cuerpo, siempre y cuando cortes las piernas. Los cuerpos no son perfectos, tienen cosas molestas innecesarias. El tiempo no las usa para correr más deprisa.

Los anos también son un buen alojamiento, pero requiere cortar el pene para lograr simetría.

Lo que no gira está muerto, congelado. Como mi pensamiento en el filo de un vaso con agua que se mantiene inclinado y no se decide a derramarse. Es horrible…

No hay desenlace y observo el mundo detenido, las horas enmoheciéndose en el filo de la saeta de un reloj. Tal vez se haya agotado la batería…

Tal vez mi imaginación es inmensa para un mundo tan vulgar y decadente.

Tengo un dado que hacer girar y demasiado tiempo para hacerlo, no es bueno vivir tanto. No es bueno para la humanidad, un día podría hacer girar cosas y seres.

Y no les gustaría.

Iconoclasta

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